Felipe Taborda, el director del sueño mundialista

El entrenador en diálogo con Fifa señaló que inicialmente el principal objetivo de la selección femenina es clasificar a los octavos de final en Canadá.

Felipe Taborda, entrenador de la selección Colombia Femenina. Foto: AFP

Autoritario y justo, profesional y muy humano, todo eso a la vez es Felpe Taborda. El seleccionador nacional encarna a la perfección ese equilibrio que quiere transmitir a sus jugadoras, mezcla de seriedad, desenfado y compañerismo. La directiva de la Asociación Colombiana de Fútbol puso al frente del combinado femenino a un hombre de la casa, cuya dilatada experiencia en categorías juveniles le ha permitido crecer y madurar a la vez que sus pupilas.

El exprofesor de educación física ha seguido contando con varias de las jugadoras que ya estuvieron bajo su batuta en el pasado. Así, con el tiempo todos han aprendido a conocerse y, sobre todo, a apreciarse. “Imagino que me ven como un entrenador muy profesional, pero también como una buena persona”, confió a FIFA.com. “Yo ya estaba habituado a manejar grupos de alumnos, ahora estoy al frente de un colectivo al que dirijo y transmito mis conocimientos. Eso me ha servido mucho en mi trayectoria como técnico”.

Taborda aprendió el oficio practicando con sus protegidas, algunas de las cuales llevan con él desde la sub-17. Precisamente con este combinado ya ha participado en dos ediciones de la Copa Mundial. Sin embargo, los tiempos en los que las colombianas tenían que aprender disciplina ya son cosa del pasado. “Mis jugadoras ya no necesitan un profesor que las oriente”, aseguró. “Están acostumbradas al ritmo de los entrenamientos y a las exigencias profesionales. Ahora ante todo debo mostrarme atento y paciente. Por lo demás, ellas ya saben lo que tienen que hacer, me fio de ellas”.

Dado su bagaje, es consciente que una precisa una sutil mezcla de cualidades individuales y colectivas. “En una competición larga y difícil, el espíritu de equipo es tan importante como el aspecto técnico o táctico”, insistió. El mensaje del otrora maestro ha calado entre sus alumnas. Invicta en los preliminares, Colombia ya ha dejado bien patente su enorme potencial. De hecho, ha llegado a Canadá con los octavos de final en el punto de mira, como mínimo.

Mentalidad de clan

Para lograrlo no podrá contar con Melissa Ortiz, que se lesionó a última hora. En medio de la adversidad que supuso perder a una de sus titulares, a Tabora le quedó por lo menos el consuelo de constatar el fuerte vínculo que reina entre las integrantes de la formación. “Todas pensaron espontáneamente en su compañera, y quisieron manifestarle su solidaridad y su apoyo. Están decididas a llegar lo más lejos posible por ella”, apuntó encantado de ver al grupo cohesionarse más aún si cabe cuando las cosas se pusieron cuesta arriba. "No es la primera vez que sucede. Si una de ellas causa baja, la reacción del resto refleja la complicidad y la cordialidad reinantes”.

Además de todo esto, Taborda espera haber infundido a las Cafeteras la dosis de confianza necesaria. Falta les hará el martes día 9, cuando se midan a México en su primer duelo de Canadá 2015. “Es fundamental que el día del partido las jugadoras estén convencidas de poseer todos los recursos para vencer. Mi principal objetivo es transmitirles esta mentalidad”, reiteró “El Profe”.

Tras el obstáculo mexicano, esperan otras dos contrincantes de peso: Francia e Inglaterra. “Con respecto a las europeas, somos inferiores en algunos aspectos. Nuestro estilo se adapta mucho mejor a México”, advirtió. Y aunque no quiere meter mucha presión a sus huestes, comprende lo importante que será esa primera cita. “Este encuentro nos permitirá sopesar y evaluar nuestras capacidades reales”. Él sabe mejor que nadie que la Copa Mundial raras veces ofrece una segunda oportunidad.