Fenerbahce pide la suspensión del campeonato turco tras ataque armado

El club Fenerbahce pidió este domingo la suspensión del campeonato turco después del ataque armado que sufrió el autobús de los jugadores la noche del sábado, una agresión sin precedentes que provocó una ola de indignación en el país otomano.

Ataque armado contra el Fenerbahce. Foto: EFE

El ministro turco del Interior, Sebahattin Öztürk, excluyó sin embargo una suspensión de los partidos de fútbol. "No pienso que se dé una situación que obligue a una suspensión o una anulación", declaró el ministro a periodistas en Ankara.

El vehículo recibió varios tiros de fusil cuando circulaba a toda velocidad por una autopista, cerca de Trebisonda, después de un partido que Fenerbahce ganó 5-1 en el campo de Rizespor. El conductor, herido en el rostro, logró parar el autobús con dificultades y fue transportado inmediatamente a un hospital en un coche policial que escoltaba el vehículo. El vehículo, que partió de Rize, ciudad portuaria del Mar Negro, se dirigía hacia Trebisonda para tomar el avión que debía conducir al equipo a Estambul.

"Mientras este ataque no sea investigado y resuelto de manera satisfactoria para Fenerbahce y para la opinión pública, creemos que una suspensión del campeonato es inevitable", indicó en su página web el club turco este domingo. "La sangre corría y el fútbol se quedó en silencio. Encontrar y castigar a los autores es algo vital para el club", añadió la entidad, actualmente líder del campeonato, que anunció una reunión extraordinaria el lunes para ver qué "medidas tomar" tras el incidente.

La Federación Turca de Fútbol (TFF) decidió este domingo aplazar el partido de la Copa de Turquía previsto para el martes entre el Fenerbahce y el Mersin Idmanyurdu y también el duelo de la liga turca, programado para el 13 de abril, contra Bursaspor en Estambul.

El sábado, la Federación "denunció con la máxima firmeza" el incidente y reclamó en un comunicado que los autores "comparezcan inmediatamente ante la justicia y sean castigados", mientras que la prensa deportiva estaba conmocionada por el incidente, inédito en Turquía, donde la violencia es frecuente en el fútbol, deporte rey en el país. El ministro de Deportes, Cagatay Kiliç, denunció el sábado un "ataque cobarde e inhumano".

Y este domingo dijo que se estudiarán "todas las opciones", incluida la suspensión temporal de los partidos, algo que había descartado en esa misma noche del sábado: "Estudiaremos todas las opciones", insistió el ministro.La clase política y el mundo del deporte condenaron este ataque que podría haberse convertido en una tragedia. El sábado por la noche, el conductor herido pudo detener con dificultades y gracias a la ayuda de miembros de seguridad del equipo turco el autobús, antes de ser llevado al hospital donde fue operado. Según los médicos citados por los medios turcos, el conductor se encuentra fuera de peligro.- Fusil de caza -Sin la intervención de los miembros del club a bordo del autobús, el vehículo podría haber caído a un barranco, según publicaba este domingo el diario Milliyet.

"Es increíble. Un ataque así sólo puede perseguir como objetivo cometer un homicidio", comentó el vicepresidente del club, Mahmut Uslu, presente en el autobús. El Fenerbahce cuenta en sus filas con estrellas mundiales como el brasileño Diego, el portugués Raul Meireles, o el senegalés Moussa Sow. Ningún jugador resultó herido y el equipo llegó por la noche a Estambul, donde fue recibido por centenares de hinchas.

El internacional holandés, Dirk Kuyt, lesionado en una pierna, por lo que no viajó con el equipo para jugar ante el Rizespor el sábado, dijo estar "aterrado" por el ataque, en declaraciones al diario deportivo Fanatik. El ministro del Interior hizo saber que el arma del asalto, un fusil de caza sin número de serie, fue encontrado por los investigadores a 150 metros del lugar del incidente.Por el momento no ha tenido lugar ningún arresto, según el gobernador de la ciudad, Abdil Celal Öz, citado por la agencia de prensa Dogan. Turquía reforzó en los últimos años su legislación en materia de violencia en los estadios. Una ley de 2011 castigó a los aficionados que llevasen armas de fuego, objetos punzantes o explosivos, con multas o penas de prisión que pueden ir de tres meses a un año.

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