Fiscalía, atenta al escándalo

“La relación con Full Play se limita a unos partidos amistosos de la selección. No ha tenido derechos de transmisión”: Federación Colombiana de Fútbol.

Sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, en Bogotá. / Prensa FCF

A pesar de que el nombre de Colombia o los de sus dirigentes del fútbol no han sido mencionados en el escándalo por corrupción de la FIFA, la justicia colombiana decidió de oficio indagar si existe algún nexo que amerite su intervención. Por eso trascendió que la Fiscalía ya requirió al Departamento de Justicia de Estados Unidos que le indique si hay nacionales involucrados en el asunto. Al mismo tiempo, se supo que la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) emprenderá sus propias averiguaciones para evaluar si hay movimientos sospechosos entre dirigentes del fútbol.

Hasta hoy, el único aspecto que podría afectar el fútbol colombiano surge del documento base de la investigación norteamericana, según el cual Datisa, la empresa que agrupa las firmas Torneos y Competencias, Traffic y Full Play, pagó cerca de US$100 millones en sobornos a la Conmebol para quedarse con derechos de transmisión y mercadeo. Los pagos se habrían hecho en cinco cuotas de US$20 millones cada una, divididos así: US$9 millones para el presidente de la Confederación y las asociaciones de Brasil y Argentina; US$1,5 millones para los otros siete presidentes de las federaciones suramericanas y US$500 mil repartidos entre once empleados de la Conmebol.

Ayer, la Federación Colombiana de Fútbol, cuyo presidente Luis Bedoya se encuentra precisamente en Suiza con motivo de la edición 65 del congreso de la FIFA, expidió una declaración para manifestar su disposición a colaborar en las investigaciones que adelanten organismos nacionales o internacionales. El comunicado recalcó que la única relación entre la Federación y la empresa Full Play se limitó a contratar algunos partidos amistosos de la selección Colombia y que tal negociación fue aprobada por el Comité Ejecutivo, pues se trataba de una empresa con respeto internacional.

La Federación Colombiana de Fútbol insistió en que Full Play ni tiene ni ha tenido derechos de transmisión de los partidos de la selección Colombia y que desde 1989 estos derechos son comercializados mundialmente por Caracol Televisión. “El actual contrato con Caracol Televisión se aprobó por la Asamblea General de Asociados y está vigente hasta 2018”, puntualizó el organismo rector del fútbol colombiano, que insistió en que sus contratos, balances y cuentas son de conocimiento público y seguirá actuando de una manera clara y transparente en sus acciones.

Al margen de la posición oficial de la Federación Colombiana de Fútbol, ayer proliferaron todo tipo de comentarios sobre la cercanía de algunos de los involucrados en el escándalo con el fútbol nacional. Por ejemplo, se dice que Jack Warner, el veterano exvicepresidente de la Concacaf y miembro del comité ejecutivo de la FIFA, oriundo de Trinidad y Tobago, fue uno de los dirigentes que mayor apoyo le dieron a Colombia para que en 2011 fuera la sede del Campeonato Mundial Sub-20. De hecho, se afirma que presidió el comité que lo organizó, antes de verse envuelto en líos.

De igual modo, salió a relucir el nombre del otrora todopoderoso expresidente de la Conmebol, el paraguayo Nicolás Leoz, vinculado al escándalo. Como se sabe, Leoz es un hombre muy cercano a Colombia, su esposa tiene esta nacionalidad y él mismo la recibió en 2008. Según el documento de la justicia norteamericana, él también habría sido destinatario de los dineros que pagó Datisa a la Conmebol por derechos de transmisión y mercadeo. A sus 86 años y delicado de salud, Leoz permanece en Asunción (Paraguay) y es poco probable que sea enviado a Estados Unidos.

Por lo pronto, en Colombia no hay todavía coletazos. No obstante, la Fiscalía, a través del vicefiscal, Jorge Perdomo, le pidió formalmente a la directora adjunta de la oficina de asuntos internacionales del Departamento de Justicia de EE.UU., Magdalena Boynton, información acerca de si hay colombianos comprometidos en las averiguaciones del Tribunal Federal de Brooklyn. Este reporte y los estudios técnicos e inspecciones judiciales que se adelanten en el país permitirán esclarecer si hay nexos con la investigación que hoy conmociona al fútbol y tiene temblando a la poderosa Federación Internacional del Fútbol Asociado.