Francisco Arce, el líder de la garra guaraní

El técnico, que llegó a la selección de Paraguay tras la Copa América Centenario, tiene el objetivo de regresar con este combinado a un campeonato mundial. Colombia será su próximo escollo.

Francisco Arce, técnico de la selección de Paraguay. Foto: AFP

Todo su temperamento como jugador lo llevó ahora al banquillo técnico de la selección paraguaya de fútbol. Francisco Arce asumió el reto de llevar a su país al Mundial de Rusia 2018 en julio de este año, luego de la renuncia del argentino Ramón Díaz. En este momento la “albirroja”, suma 12 puntos y está a uno de Ecuador que hasta el momento ocupa el quinto puesto de la tabla y estaría jugando el repechaje para la cita orbital.

Durante los partidos que ha dirigido se ha podido ver a un entrenador que no para de gesticular, gritar, animar y hablar con sus jugadores durante los 90 minutos. Pero puertas para adentro dicen sus jugadores que es una persona muy cercana al plantel, así lo afirma Óscar Romero jugador de Racing de Argentina, “él fue el técnico que me hizo debutar en Cerro Porteño y desde ahí ha sido una persona muy cercana a mí, ahora como entrenador de la selección sigue siendo igual”, el volante sería titular en el partido ante Colombia.

Como futbolista, Arce jugó la mayor parte de su carrera en el fútbol brasileño en donde es ídolo -Gremio y Palmeiras-, en tierras cariocas ganó 11 títulos oficiales en los que se destacan las Copa Libertadores de 1995 con Gremio y la de 1999 que obtuvo con el Palmeiras. Con Cerro Porteño, el equipo de sus amores, ganó tres campeonatos paraguayos y es uno de los máximos referentes del “ciclón de barrio obrero”.

El equipo de Asunción ha marcado la vida deportiva de Arce, fue ahí donde debutó oficialmente como futbolista y recibió su primer llamado a la selección absoluta para jugar los últimos partidos de la eliminatoria mundialista rumbo a Estados Unidos 1994.

Cuatro año más tarde cumplió el sueño de todo niño en jugar un mundial de fútbol con la camiseta de su país. En Francia 1998, la selección paraguaya llegó a octavos de final, siendo eliminado por el anfitrión en tiempo extra. En ese momento aún existía el gol de oro. Laurente Blanc fue el encargado de acabar con el sueño de Arce, José Luis Chilavert, Celso Ayala y Carlos Gamarra entre otros. En total con la camiseta jugó 61 partidos oficiales y anotó 5 goles. También disputó el mundial de Corea Japón 2002, en donde los paraguayos cayeron otra vez en octavos de final, esta vez ante Alemania.

Se retiró como jugador en el Club Libertad de su país en el año 2005, pero luego dedicarse a la dirección técnica. Ese mismo año se hizo cargo de las divisiones inferiores de esa institución, para luego dar paso a su primera experiencia en un club de primera división. En el Rubio Ñu ganó el torneo de división intermedia en 2008 y logró su primer título come estratega.

Esa victoria hizo que Cerro Porteño pusiera sus ojos en él y en 2012 llegó al banco del club de sus amores y lo hizo de la mejor manera. Se consagró campeón del torneo paraguayo en 2013. El ídolo volvía por la puerta grande. Pero dos año más tarde logró ese mismo logro pero dirigiendo a su máximo rival, Olimpia.

Pero esta no es la primera experiencia que tiene al frente de la selección nacional de su país. Pues, entre 2011 y 2012 estuvo al frente del combinado sin mucha suerte. Este año volvió a tener esa oportunidad y espera que la segunda sea la vencida y que pueda concretar el objetivo de dirigir en el Mundial de Rusia 2018. Tras su llegada al seleccionado guaraní impuso su estilo y en los dos partidos por eliminatorias este seleccionado ha mostrado la garra y fortaleza que distinguen al pueblo paraguayo.