Ghana frena a la máquina alemana

En un emotivo encuentro, ayer la selección africana sorprendió a uno de los favoritos del Mundial. Las ‘Estellas negras’, con buen juego, empataron 2 - 2 con los teutones.

El volante alemán Toni Kroos disputa un balón con Sulley Muntari de Ghana. / EFE

Aunque todos los pronósticos indicaban que ayer Alemania, con sus figuras, con su orden, con su velocidad, iba a ser la misma selección arrolladora que humilló a Portugal, otra cosa muy distinta se vio en el campo de juego. El equipo teutón se tropezó con grupo que le generó no pocas dificultades. Con una Ghana que se paró muy bien atrás; con un conjunto que aunque en principio se mantuvo cauto en ataque y optó por una defensa cerrada y disciplinada, en el segundo tiempo dio muestras de efectividad.

Ya lo habíamos anunciado: los africanos no iban a ser un rival fácil. Tienen jugadores que están en las mejores ligas europeas (Michael Essien y Sulley Muntari, en el Milan; Gyan Asamoah, en la Juventus; Kevin-Prince, en el Schalke 04) y ostentan un historial que los posiciona, actualmente, como uno de los mejores de su continente: en el pasado Mundial llegaron a cuartos y, además, fueron finalistas en la Copa Africana de Naciones. Justamente, ese buen nivel, fue lo que evidenciaron en el estadio Costelao de Fortaleza con un sorpresivo y emocionante 2 - 2.

Si bien en los 45 minutos iniciales hubo algunas jugadas de riesgo por los costados y unos remates peligrosos de media distancia, el primer tiempo fue, en verdad, despacioso. Los de Ghana firmes en defensa, los de Alemania manejando el encuentro con una calma inusitada.

Pero en la segunda parte el compromiso fue otro sumamente distinto. Luego del torpe cabezazo de Mario Götze, que terminó en gol tras rebotar en su rodilla, los africanos cambiaron por completo. En seguida se lanzaron aguerridos al ataque y empataron en solo tres minutos con una gran definición de cabeza de A. Ayew. Y, aprovechando el aturdimiento de los germanos, recuperaron luego una bola en el centro de la cancha y en una rápida ofensiva marcaron el segundo con una gran definición cruzada de K. Asamoah, el hábil volante de la Juventus italiana.

Los cambios al técnico Appiah James le habían dado resultado. Kevin-Prince, su principal estrella no estaba en buen nivel y poco se vio en la primera parte. En cambio Jodan Ayew, delantero del Sochaux-Montbéliard francés, quien entró en su reemplazo, fue preciso en los pases y colaboró en ese ataque que, por instantes, sembró el terror en la portería alemana.

Pero Loew Joachim, que dirige a los europeos desde que acabó el Mundial de 2006, no cruzó los brazos. Viendo que la misma alineación que había jugado contra Portugal no era tan eficaz (en parte porque acá no hubo expulsados ni lesionados), realizó las variantes indicadas: sacó a Sami Khedira y Mario Götze y probó suerte con dos de sus principales fichas: Bastian Schweinsteiger y Miroslav Klose.

El efecto fue letal, inmediato: un minuto después, a Klose le bastó con tocar el balón luego de un tiro de esquina y marcó el empate. Con ese tanto igualó a Ronaldo como máximo goleador en la historia de los Mundiales. Ahora ambos suman 15 anotaciones.

De ahí en adelante, el encuentro fue de ida y vuelta, aunque Alemania haya tenido mayor posesión del balón. Los dos equipos desperdiciaron buenas opciones de gol, los dos atacaron con consistencia y se defendieron con rigor. De hecho, el porcentaje de los remates al arco fue muy similar: 55% los europeos, 50% los africanos.

Con este marcador el grupo G se convierte en uno de los más peleados: aún no hay clasificados ni eliminados. Habrá que ver si hoy los lusos, a las 5 p.m., pueden contra los estadounidenses y no se amilanan como últimamente acostumbran hacerlo. Y de paso así nos regalan un par de buenos encuentros el próximo jueves 26. Tal y como el que vimos ayer.