Gran fiesta de Sevilla y Carlos Bacca tras su llegada a España

El estadio Ramón Sánchez Pizjuán, con más de 40 mil espectadores, fue el epicentro de la celebración por el título en la Europa League.

EFE

La fiesta del Sevilla en su llegada a la capital andaluza, después de lograr este miércoles el cuarto título de campeón de la Liga Europa, tras superar al Dnipro ucraniano en la final de Varsovia, llenó a rebosar de seguidores enfervorizados con su equipo el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.

El estadio sevillista abrió sus puertas a los aficionados sobre las nueve de la noche y una hora después estaba lleno con más de cuarenta mil espectadores que esperaban que empezara el espectáculo de luz y sonido que había anunciado el club para las 10:30 p.m.

Antes, los jugadores y técnicos, que habían aterrizado en el aeropuerto de San Pablo, pasadas las cinco de la tarde con el trofeo que le concede el honor de ser el único tetracampeón de la Liga Europa (antigua Copa de la UEFA), se habían dado un paseo en autobús descubierto por la ciudad y visitaron a un hospital sevillano, la Puerta de Jerez y el ayuntamiento hispalense, todo ello rodeado de miles de sevillistas.

Ya en el estadio, con un lleno hasta la bandera y ambiente de los grandes partidos, se instaló un novedoso escenario en el centro del terreno de juego que sirvió de pantalla para proyectar imágenes que se alternaron la actuación en directo de Javier Labandón 'El Arrebato', quien cantó el himno del Centenario.

Se presentaron a todos los jugadores, que fueron apareciendo en el terreno uno por uno, al igual que el cuerpo técnico, con Unai Emery a la cabeza, y después el director deportivo, Ramón Rodríguez 'Monchi'. Después se recordaron en imágenes los goles de las cuatro finales de la Liga Europa ganadas por el Sevilla en Eindhoven, Glasgow, Turín y los de Varsovia, hasta que se mostró el trofeo de campeón en las manos del presidente del club, José Castro, y el capitán de la plantilla, Fernando Navarro.

A partir de ahí se desataron los cánticos entre los aficionados y los jugadores y las alocuciones, entre ellas las de Emery, quien definió al Sánchez Pizjuán como "el santuario de los sevillistas" y que destacó que ahora van "a por la 'Champions' para jugarla y disfrutarla".