A hacer historia en el Maracaná

Bajo el mando del colombiano Reinaldo Rueda, Ecuador disputará ante Francia un duelo decisivo para sus aspiraciones mundialistas. Necesita ganar para clasificar.

El técnico colombiano Reinaldo Rueda. / EFE

Con tres puntos en dos partidos disputados, Ecuador tendrá que doblegar a una escuadra francesa a la que sólo ha enfrentado en una ocasión, en un amistoso en 2008 que acabó a favor del conjunto galo.

Para confeccionar su once titular, Ecuador lo tiene todo muy claro, salvo un nombre y algún pequeño retoque tras el choque que ganó 1-2 a Honduras en Curitiba. El cambio lo haría en el centro del campo: Oswaldo Minda dejaría su posición a Carlos Gruezo, quien ya jugó desde el inicio contra Suiza. El técnico colombiano buscaría menos fuerza y algo más de control de pelota para intentar dominar un encuentro muy difícil para su escuadra.

El reto de Rueda y sus dirigidos es acabar con Francia para lograr un pase histórico a octavos. De momento lo tienen en la mano, son segundos por delante de Suiza, a quien le ganan en el número de goles. Pero Ecuador no se puede dormir y confiar en Honduras para llegar a una ronda que sólo han alcanzado una vez.

Aunque los números no son favorables para los intereses de los jugadores de Rueda, en la concentración ecuatoriana se respira optimismo. “Francia es un gran colectivo. Sabemos lo que nos jugamos, con los dientes apretados. Jugamos ante un rival difícil que ha mostrado contundencia. Hay que jugar el partido con mesura”, expresó Rueda.

Una de las obsesiones del colombiano es frenar a todo el bloque francés y olvidarse de su jugador más importante, Benzema, quien está en boca de todo el mundo luego de sus buenas actuaciones en los dos primeros compromisos.

Rueda sabe que el conjunto europeo está funcionando como un colectivo imparable que puede pasar en estos momentos por encima de cualquier equipo.

El gran campeonato que están haciendo los galos no está pasando desapercibido para nadie. Francia es una de las mejores selecciones y todo es felicidad en la concentración, tanto que han logrado borrar el desastre de Sudáfrica.