“He sufrido para triunfar, por eso me lo merezco”: Frank Fabra

Este domingo, a las 3:00 p.m. (Espn 2), se disputará el superclásico entre River y Boca, con la posible actuación del lateral colombiano en el equipo xeneize.

En un humilde municipio como Nechí (Antioquia), dedicado a la minería y la pesca, surgir como futbolista es casi una hazaña. Por ese motivo, cuando Frank Yusty Fabra Palacios cumplió 13 años, decidió dejar su casa y tomar el primer bus hacía Medellín, solo y sin recursos económicos, con la esperanza de poder calar en algún equipo importante y hacer realidad su gran sueño: ser un futbolista profesional.

Superada la primera prueba, llegó a Envigado, en donde estuvo hasta los 19 años en todo el proceso de las divisiones menores. En ese período, Frank tuvo altibajos y en algún punto sintió que se frustraba su ilusión, porque el tiempo pasaba y él aún no debutaba, mientras varios de sus compañeros, como James Rodríguez, lograban hacerlo entre los 15 y los 17 años.

Pero un día, mientras veía televisión acostado en la cama, recibió la llamada que espero durante toda su vida: el momento de debutar había llegado. Debido a la lesión de Kilian Virviescas y la expulsión de Carlos Gallego, los dos laterales que tenía por delante en el conjunto naranja, el cuerpo técnico de Envigado le notificó que debía prepararse, conseguir unos buenos guayos y presentarse con el equipo profesional, porque viajaría al siguiente día a Cúcuta para su primer partido. Preparado estaba desde que salió de Nechí, pero para la otra tarea tuvo que recurrir a su amigo del pueblo, el también futbolista Jairo Palomino, quien se encargó de encontrarle los guayos adecuados para que emprendiera el viaje de su vida.

La otra parte de la historia es más conocida. Sus notables actuaciones en Envigado le permitieron llegar al Deportivo Cali, equipo con el que logró coronarse campeón. Después pasó a Independiente Medellín, por petición de Leonel Álvarez, quien ya lo veía como uno de los mejores laterales del país, apreciación que también compartía José Pékerman, quien lo convocó a la selección colombiana de mayores, con la que debutó oficialmente en el inicio de las eliminatorias a Rusia 2018 contra Perú, en octubre de 2015.

Con el sueño de vestir la camiseta tricolor cumplido, el lateral de 25 años llegó al histórico club argentino Boca Juniors, con el que firmó contrato por tres años y medio. En el xeneize poco a poco se va ganando la confianza y hoy tendría la posibilidad de jugar su primer superclásico oficial ante River Plate. Sobre este importante partido y su corta pero exitosa trayectoria, Fabra habló con El Espectador.

¿Cómo va con la adaptación al equipo?

Me he sentido muy bien, porque mis compañeros son excelentes personas. La afición, desde el día en que llegué, también me ha hecho sentir su cariño. La verdad es que ha sido muy lindo todo, espero poder retribuir ese cariño, trabajo para estar a la altura de este gran equipo.

¿Intimida llegar a un club con figuras de talla mundial como Tévez y Gago?

Cuando venía para Boca sí creí que ese tema iba a ser diferente, pero al llegar me encontré con un gran grupo humano. Todos ellos son profesionales y me he sentido bien. Me han brindado su apoyo y nos hablan mucho para ser mejores cada día.

¿Y jugar en La Bombonera?

Estar en La Bombonera, un estadio espectacular y lleno de tanta historia, es algo inexplicable. Poder estar ahí era uno de los mayores sueños que yo tenía. Otro era jugar un superclásico, es lo más lindo que hay.

Hubo muchos rumores sobre la lesión en su debut, ¿es verdad que se asustó?

Creo que esos rumores fueron armados por personas que no saben mucho. Sí me lesioné, fue una contractura que me fastidió y me dolió mucho en ese momento. Después no fue tan grave, pero yo no fingí nada. Muchos dicen que me asusté y otras cosas, pero nada de eso es cierto.

No tendría sentido fingir una lesión en el debut…

Es ilógico. Además, yo estaba respondiendo y haciendo las cosas bien hasta ese minuto. En ningún momento sentí presión, pero cuando sufrí la molestia física bajé el ritmo y por eso la mejor decisión fue salir de la cancha.

Pasó muy rápido de Nechí a Buenos Aires, ¿cómo asimila todo lo que está viviendo?

Siempre he estado pegado de la mano de Dios y él ha querido muchas cosas para mí. Igual, he sufrido para triunfar, por eso creo que lo merezco. He trabajado por ello y sé que cosas más grandes vendrán, porque quiero seguir triunfando y escalando. Ahora vamos paso a paso, primero quiero hacer un gran papel en Boca, seguir muy bien en la selección y de a pasos ir consiguiendo cosas importantes.

¿Cuál ha sido el momento más difícil en su carrera?

Cuando me fui solo para Medellín en busca del sueño y después no poder debutar, porque hubo un punto en el que ya me sentía desesperado. Fue muy difícil también cuando me sacaron de los 22 convocados de la selección que iba al Mundial Sub-20, pero todas esas cosas me ayudaron a mejorar y a ser más fuerte.

¿Y el más feliz?

Mi llegada a la selección de mayores y el título con el Cali han sido momentos de felicidad absoluta.

¿Cree que es el reemplazo de Armero en la selección?

Pablo no tiene reemplazo, es un gran jugador que le dio mucho a Colombia y a la selección. Yo vengo para aportar lo mío, lo que sé y lo que he podido aprender en seis o siete años de carrera. Pongo todo lo que tengo a disposición del profe, pero al final es él quien decide. Yo trataré de dar siempre lo mejor que tenga para que todo salga bien.

Superclásico River vs. Boca: