Histórico: Santa Fe, campeón de la Copa Sudamericana 2015

En una dramática definición por penaltis conquistó el decimotercer título de su historia, el que abre su palmarés internacional.

AFP

Los penaltis, esos mismos que se convirtieron en una pesadilla para Santa Fe en los dos últimos años, fueron los que lo llevaron este miércoles a la gloria.

La nueva historia santafereña, esa que comenzó en una dramática definición por cobros desde el punto de los 12 metros en 2009, ante el Pasto, escribió su capítulo más glorioso gracias a la conquista de la Copa Sudamericana, su primera en un torneo internacional.

Santa Fe, después de 120 minutos de fútbol aburrido y de mucho nerviosismo, derrotó a Huracán de Argentina y cerró con broche dorado un semestre en el que se convirtió en el primer campeón colombiano del torneo y peleó además la Copa Águila y la Liga local. Hubiera sido muy injusto que el equipo del uruguayo Gerardo Pelusso, lleno de obreros y con apenas un par de talentosos, se quedara con las manos vacías.

Y el héroe de la noche fue Róbinson Zapata, el mismo que en el primer minuto cometió un error y puso a sufrir a los 35 mil hinchas que llenaron El Campín, fue la estrella en la instancia definitiva. Aunque se adelantó dos metros en el primer cobro, atajó el remate de Mauro Bogado y abrió la senda de la victoria.

Por los cardenales acertaron el argentino Ómar Pérez, el venezolano Luis Manuel Seijas y Leyvin Balanta, mientras que por el club visitante fallaron también Martín Nervo y Patricio Toranzo, cuyo remate en el travesaño desató la euforia de la afición albirroja, que celebró hasta la madrugada su decimotercer título, pues tiene además ocho ligas colombianas (1948, 58, 60, 66, 71, 75, 2012 y 2014), dos Copas Colombia (1989 y 2014) y dos Superligas (2013 y 2015).

Hace apenas ocho años, Santa Fe estaba inmerso en la ley de quiebras, al borde de la desaparición. Llegó entonces el argentino Ómar Pérez y en torno a él se construyó el nuevo Expreso Rojo, el más glorioso de la historia que comenzó el 28 de febrero de 1941, hace 74 años.

El 10 fue la piedra angular de un proyecto que lideró acertadamente desde la presidencia el ingeniero César Pastrana, un hábil hombre de negocios que se echó el equipo al hombro y le devolvió el protagonismo y el respeto que había perdido, porque más allá de los seis trofeos conquistados en el último lustro, Santa Fe ha recuperado la imagen de la que gozó en sus primeros años.

Hoy, los jóvenes y niños son orgullosos seguidores albirrojos por el presente de la institución y no por el pasado que les heredaron sus padres y abuelos. Gracias a todos estos éxitos, el futuro cardenal en las tribunas también está asegurado. Así como un suculento premio económico. Por ganar la Copa Sudamericana, el club recibió 1 millón 200 mil dólares, además de lo que recaudó en taquillas. Consiguió, también, cupo a cuatro copas internacionales en 2016: la Libertadores, la Sudamericana, la Recopa y la Suruga, en Japón.

El camino al título no fue sencillo. Los albirrojos eliminaron en primera ronda a Liga de Loja de Ecuador. Luego al Nacional de Uruguay y al Emelec, también ecuatoriano. Después al Independiente de Argentina y en la semifinal dejaron atrás a Sportivo Luqueño de Paraguay.

No jugó bonito, pero sí lo hizo bien. Superó las salidas de hombres claves en los últimos años, así como algunas lesiones. Se apoyó en la táctica y en la solidez defensiva, para construir una campaña impecable en condición de visitante. Sufrió de local, como en la final, porque careció de hombres de ideas y talento, pues Ómar Pérez, el jugador más importante en la historia del equipo, estuvo ausente de la mayoría de los partidos.

Claro que en el torneo fue gran figura Luis Manuel Seijas, el de mayor regularidad. A su lado también se destacaron “Rufai” Zapata, el todoterreno Juan Daniel Roa, los centrales Francisco Meza y Yerry Mina, y Yeison Gordillo. Wilson Morelo, divorciado con la red en los últimos partidos, puso su grano de arena y con cinco tantos terminó como goleador del campeonato. Y Yulián Anchico.

Este miércoles Santa Fe conquistó la otra mitad de la gloria, pero ahora quiere más, su nuevo reto es el título de la Libertadores. Para ello, tendrá que recuperar físicamente a su timonel, Ómar Pérez, o iniciar un nuevo proyecto con un líder diferente.

Lo que sí no cambiará es la hinchada fiel que cada día tiene más razones para seguir a su Santafecito Lindo y que sabe que si no es con drama y sufrimiento, como anoche y como casi siempre, no es un triunfo de Santa Fe.