Huelga por tiempo indefinido en obras del Maracaná completa 13 días

Los 2.300 trabajadores piden un plan de salud y mejoras del servicio de alimentación, además de mayores controles de seguridad en la obra.

La huelga de obreros en el estadio de fútbol Maracaná de Rio, el mayor de Brasil y probable sede de la final del Mundial-2014, cumplió el martes 13 días y seguirá por tiempo indefinido, retrasando aún más el calendario de obras para la Copa del Mundo.

Esta paralización, la segunda en poco más de un mes, es acatada por los 2.300 trabajadores contratados para las reformas del estadio, valoradas en 660 millones de dólares. Los trabajadores piden un plan de salud y mejoras del servicio de alimentación, además de mayores controles de seguridad en la obra.

Brasil -que además de la Copa del Mundo en 2014, recibirá los Juegos Olímpicos en 2016- presenta importantes atrasos en la construcción y remodelación de sus estadios, aunque la FIFA dio recientemente un espaldarazo al comité organizador, confiando en que todo estará listo a tiempo.

En ciudades como Belo Horizonte (sureste) y Salvador de Bahía (noreste), los trabajadores también han realizado marchas y paralizaciones parciales para pedir mejoras contractuales.

"Tarjeta amarilla para el patrón", gritaban dirigentes del sindicato de la construcción de Rio, Sitraicp, y los manifestantes respondían con vítores. "Y si no ceden les vamos a sacar tarjeta roja", seguían entre aplausos.

El presidente de Sitraicp, Nilson Duarte, anunció a la AFP que "la huelga es indefinida", por lo que exhortó al consorcio constructor -conformado por las gigantes Odebrecht, Delta Construcciones y Andrade Gutierrez- a volver a la mesa de negociaciones.

"Si ellos quieren terminar esta situación lo más rápido posible, lo que tienen que hacer es sentarse a negociar", indicó Duarte. "Estamos con disposición para sentarnos y llegar a un acuerdo. Nuestro principio es trabajar, sólo que no podemos continuar de este modo", subrayó.

Este martes, unos 1.200 trabajadores decidieron en asamblea seguir con la huelga, luego de haber marchado por la avenida Maracaná, que bordea el estadio, para presionar al consorcio frente a periodistas.

"Quieren llevar a los trabajadores al cansancio para ganar el caso en un tribunal, eso no resuelve el problema, porque el trabajador regresa desmotivado. Tiene que haber una discusión, llegar a un acuerdo", estimó el dirigente sindical Josemar Santos da Costa durante el recorrido.


Los manifestantes, con sus grandes pancartas de "estamos en huelga" en letras negras, pararon frente a la estatua de Bellini para tomrse fotos. "Maracanuestro", exclamaba alguno de los manifestantes.

El consorcio Maracaná 2014 a cargo de la remodelación del estadio asegura que cumplen con el acuerdo al que llegaron durante la primera huelga. En un comunicado difundido este martes poco después de la marcha, reiteró que "están siendo cumplidos los puntos acordados" después de la primera huelga en agosto.

La constructora asegura haber aprobado a partir del 1 de septiembre "el valor del bono de alimentación de 110 a 160 reales", un beneficio que los trabajadores recibirían al final del mes.

El consorcio asegura haber contratado un plan de salud individual para cada obrero, "pero el papeleo para adherir a los trabajadores sería hecho el 1 de septiembre, lo que no ocurrió porque los trabajadores se fueron al paro".

"Dado que todas las reivindicaciones de los trabajadores están siendo atendidas, el consorcio entiende que no hay motivo para la actual paralización, dejando el asunto en manos de la justicia. Cabe al consorcio esperar por la decisión judicial", concluye el texto.

Consorcio y sindicato están dispuestos a negociar, aunque hasta ahora no está prevista ninguna nueva reunión, tras el último fracaso en una audiencia conciliatoria en los tribunales laborales de Rio de Janeiro.

En Maracaná,
templo del fútbol brasileño, Uruguay se coronó campeón mundial en 1950 al vencer de atrás 2-1 a la 'canarinha' en el último partido del torneo, en el célebre 'Maracanazo'.