"Japón será nuestro juez"

José Pékerman prefiere no subirse al tren de la euforia. El estratega argentino, quien destacó el constante apoyo del público en cada partido, reconoció que la selección Colombia aún tiene mucho por mejorar. El martes, contra los asiáticos, buscará el primer lugar del Grupo C.

José Pékerman ha dirigido siete partidos de Copa Mundo. No ha perdido ninguno. / EFE

Más allá de la euforia, de la alegría desbordada, el técnico José Pékerman mantuvo la compostura. El estratega argentino sabe muy bien que lo hecho por Colombia en Brasil 2014, las dos victorias en línea de la fase de grupos, ha sido histórico. Pero la experiencia le ha enseñado que el exceso de confianza es el peor enemigo de cualquier equipo que apruebe la fase de grupos.

“Hemos llegado hasta aquí pensando en cada partido y no nos podemos anticipar a la posibilidad de los octavos, porque tenemos que revisar muchas situaciones del juego con los jugadores. Luego veremos cómo queda el grupo”, dijo al final del partido en que Colombia venció 2-1 a Costa de Marfil, con varios pasajes en que el equipo se mostró incómodo y resistió, especialmente en los últimos 20 minutos del segundo tiempo, los continuos ataques de los africanos.

En esos momentos de extremo nerviosismo fue fundamental el apoyo de los más de 40.000 colombianos a la selección desde las tribunas del estadio nacional Mané Garrincha, de Brasilia. Y eso lo reconoció el técnico gaucho: “El apoyo del público siempre es muy importante. Nosotros lo sentimos y es muy favorable. Esperamos seguir contando con eso, sobre todo en partidos difíciles como el de hoy, que fue durísimo”.

Ya con los seis puntos en el bolsillo, el equipo se concentrará en cerrar de la mejor forma posible su presentación en la primera ronda, con un juego estratégico contra Japón (el martes, en Cuiabá), en el que podría experimentar con algunas variantes tácticas. Un buen resultado le permitiría, al menos sobre el papel, evitar a un rival de gran peso como Italia.

Pero la costumbre de Pékerman no es la de adelantarse a los escenarios, y menos en una cuestión tan delicada como una Copa Mundo. Por algo ostenta su propio récord en los dos mundiales en los que ha participado: de los siete partidos que ha dirigido con Argentina y Colombia, no ha perdido ninguno (en Alemania 2006 la selección de su país natal fue eliminada por el anfitrión en penaltis); de hecho, está a dos partidos de igualar al mítico Vittorio Pozzo, el estratega que ganó los dos primeros títulos para Italia en 1934 y 1938.

“Ahora debemos pensar en Japón, nuestro próximo rival, un equipo de talla mundial, con antecedentes importantes en los mundiales y que es capaz de pelear por la clasificación todavía”, advirtió el entrenador antes de prometer que estudiará detenidamente a su último rival del Grupo C.