Juan Guillermo Cuadrado celebra un nuevo campeonato con Chelsea

Desde su llegada al equipo londinense el colombiano festejó la Copa de la Liga y la Premier League.

Chelsea, campeón de la Premier League. Foto: AFP

A pesar de las pocas opciones que José Mourinho le dio al Juan Guillermo Cuadrado, para el encuentro contra el Crystal Palace fue titular y aunque sólo jugó 45 minutos estuvo en la victoria (1-0) clave para que su equipo se coronara campeón de la Premier League después de cuatro años.

Un penal antes que se terminara el primer tiempo sentenció el partido. Eden Hazard a pesar de que falló el cobro, aprovechó el rebote para marcar el único tanto del encuentro, que fue suficiente para que Chelsea acabara con la hegemonía de Manchester en los últimos años.

En el segundo tiempo, Chelsea mejoró su juego dominó el encuentro, tocó el balón y tuvo posibilidades para ampliar el marcador, mientras que defensivamente fue un equipo sólido, como lo fue a lo largo de la temporada, y de la mano de Terry, Cahil e Ivanovic frenó los intentos de peligro que originó Crystal Palace.

El dueño del conjunto londinense, el ruso Roman Abramovich, decidió apostar, después de su controvertida etapa en el Real Madrid, por Mourinho para intentar recuperar la Premier y reeditar el triunfo en la Liga de Campeones logrado con Roberto Di Matteo en 2012.

De los objetivos que le marcó el oligarca al preparador portugués, Mourinho no logró ninguno en su primer año y solo la Liga en el segundo, en una temporada marcada por la temprana eliminación de la Champions League, en octavos de final a manos del París Saint-Germain.

Sin embargo, en la competición nacional, los 'blues', que a principio de temporada le dieron el timón del equipo al español Cesc Fàbregas y los galones en ataque al hispano-brasileño Diego Costa, no han tenido rival y han liderado la Liga desde la primera hasta la última jornada.

Si bien mantenía su confianza en los veteranos John Terry, Branislav Ivanovic y Petr Cech, Mourinho renovó la plantilla, dando salida a Samuel Eto'o (Everton), David Luiz (PSG), Frank Lampard (New York City/Manchester City), Ashley Cole (Roma), Henrique Hilario (retirado), Demba Ba (Besiktas) y Fernando Torres (Milán/Atlético de Madrid).

Además de Cesc y Costa, el brasileño Filipe Luis (Atlético), el belga Thibaut Courtois (Atlético), el francés Loic Remy (QPR) y la leyenda 'blue' Didier Drogba (Galatasaray) llegaron al conjunto del suroeste de Londres en el mercado veraniego.

A ellos se les unió Juan Guillermo Cuadrado (Fiorentina) en el periodo de fichajes de invierno para formar un plantel renovado, con futbolistas jóvenes, de toque y de calidad, como Eden Hazard, Oscar, Willian, César Azpilicueta, Kurt Zouma o Nemanja Matic.

Con Fàbregas como máximo asistente y Costa como mejor goleador, los del suroeste de la capital británica completaron una primera vuelta excelsa, en la que no conocieron la derrota hasta el mes de diciembre, cuando cayeron frente al Newcastle en su visita a St James' Park (2-1).

Sin embargo, este Chelsea, que ha completado el 'doblete' nacional, puesto que el pasado mes de marzo ganó la Copa de la Liga (Capital One Cup) ante el Tottenham (2-0), ha sido tildado de "aburrido" durante varias fases del curso.

La crítica, sin embargo, no parece molestar a Mourinho, que responde a los cánticos de 'Aburrido, aburrido, Chelsea' recibidos en los campos de fútbol mostrando las cifras goleadoras y diciendo que "lo aburrido de verdad es llevar diez años sin ganar la Liga".

Pese a las numerosas bajas por lesión o sanción que han sufrido, los 'blues' no han fallado en los momentos clave y han superado en sus duelos particulares a los otros candidatos al título, los partidos en lo que, dicen, se ganan los campeonatos.

Manchester United, Arsenal, Manchester City y Liverpool no han podido con un Chelsea que, con la cuarta plantilla más joven de la Premier League, apunta a cotas más altas la próxima temporada, en la que Mourinho centrará sus esfuerzos en la Liga de Campeones con miras a convertirse en el primer técnico de la historia en ganar el prestigioso título con tres equipos diferentes.