Jugador argentino fue impactado con una bala de goma en partido del ascenso

Franco Quiroz, de Almagro, intentaba calmar a los hinchas que se encontraban enfrentando a la policía. Ad portas de un nuevo “superclásico” entre Boca Juniors y River Plate, el balompié gaucho sigue inmerso en la peor crisis institucional de su historia.

El jugador ya se encuentra fuera de peligro. / @ElShowDeAlmagro

La violencia vuelve a golpear el fútbol argentino. Tras la brutal golpiza que recibió el pasado 3 de diciembre un árbitro, este jueves, durante el partido entre Almagro y Atlético Paraná, por el torneo Primera B Nacional (segunda división), la policía se enfrentó con la barrabrava local y el jugador Franco Quiroz tratando de calmar a los aficionados de su equipo, fue impactado con una bala de goma.

A raíz de los incansables enfrentamientos ocasionado por los hinchas violentos, en Argentina está prohibida la entrada a la hinchada visitante desde el 2013. Sin embargo, esto ya ha traspasado la frontera del deporte y se ha convertido en una problemática social que por ahora no presenta una solución viable.

Esta vez, lastimosamente fue el turno de Franco Quiroz, jugador de Almagro que estuvo a centímetros de estar lamentándose de una tragedia. “Yo me acerqué a un alambre porque me lo pidió un oficial. Estaban tirando de cerca, había niños, familias, que pagan la popular. Quise calmar a la gente, pero antes que nada traté de parar el fuego de los oficiales. No era necesario seguir disparando. Cuando me estoy alejando del alambrado abrieron fuego de nuevo y un perdigón me impactó en la cabeza. En el hospital me sacaron el proyectil, me hicieron una placa y chequearon que no me había perforado el cráneo. Sí me hicieron sutura. Tengo todo el vendaje en la cabeza. Fue una desgracia con suerte. Estuve a diez centímetros de perder mi carrera. Si me impactaba en el ojo, perdía mi carrera. No sé si fue culpa mía de acercarme o de terceros”, afirmó el futbolista en el programa radial Closs Continental. (Vea también: Paro de árbitros en Argentina tras agresión a juez de fútbol)

Quien también se pronunció al respecto, fue el entrenador de Almagro, Felipe De La Riva, el cual afirmaba que nunca antes le había tocado vivir una situación como estas. Siendo consciente que la violencia en el fútbol proviene de todos los frentes sin respuestas acordes a la situación. “Además de los barras, también hay que ver lo de la Policía. La primera opción fue tirarle a la gente. Pero esto no pasa solo en Almagro. No he encontrado clubes en donde los jugadores a fin de mes no tengan que juntar plata para darle a la hinchada. Y cuando decís que no, que no corresponde y que estás cansado, viene la represalia", sostuvo el entrenador en dialogo con el canal TyC Sports.

“A esta altura, estas cosas no me sorprenden. Siempre está la posibilidad de que esto pase hasta que no se solucione el tema de fondo. El otro día le pegaron a un árbitro, pasó que el presidente de Los Andes no quería pagar el operativo porque le pidieron 250 policías. Es continuo y es lamentable que pase esto. Siempre somos rehenes de este tipo de cosas", concluyó De La Riva.

Por ahora, el fútbol argentino ad portas de un nuevo “superclásico” entre Boca Juniors y River Plate, sigue inmerso en la peor crisis institucional de su historia. A la violencia dentro y fuera de los terrenos de fútbol, se le suman la incapacidad de elegir un nuevo presidente en la AFA, el impedimento para realizar un torneo local organizado y la constante amenaza de entrar en paro por parte de los árbitros.   

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