Julio Grondona, el patrón del fútbol argentino

Don Julio', marcó una era de 35 años sentado en el sillón de la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), donde destacó su personalidad controvertida, tan odiada como temida.


"Todo pasa", era la frase favorita de Julio Grondona, el vicepresidente de la FIFA y máximo dirigente de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino). Creía tanto eso que incluso en el dedo meñique de su mano izquierda llevaba un anillo que tenía escrito eso. Era un símbolo de su personalidad, justamente esa manera de ver la vida le sirvió para aguantar más de 30 años como dirigente del balompié de su país.

"Los problemas del trabajo, del fútbol, de la actividad privada, todo pasa", decía Grondona. Claro que el día que murió su esposa, dijo: "Todo pasa, pero hay cosas que no, como esto" y se quitó el anillo. A los dos años de la muerte de Nelly, al que le tocó morir fue a él. Problemas cardiacos severos lo llevaron a sufrir los últimos meses, pero en la madrugada del miércoles sufrió un paro del que nunca se repuso y horas después falleció.

Julio Grondona, conocido en el mundo del fútbol como 'Don Julio', marcó una era de 35 años sentado en el sillón de la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), donde destacó su personalidad controvertida, tan odiada como temida.

Grondona llegó a la titularidad de la AFA en abril de 1979 nombrado a dedo por el vicealmirante Carlos Lacoste, presidente del Ente Autárquico Mundial 78 creado por la dictadura militar (1976/83) para organizar el evento. Desde entonces fue reelecto cada cuatro años, sobrevivió a todos los gobiernos democráticos, cualquiera fuese su signo y todos negociaron con él por el tremendo poder que tiene y que nace del apoyo, casi incondicional, que le dan más de 22.000 clubes de todo el país.

Durante su gestión produjo las mayores reformas de la historia del fútbol argentino y la selección Argentina obtuvo el Campeonato Mundial México 86, dos medallas de Oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008 y las Copas Américas de 1991 y 1993. Por su cargo en la FIFA, apareció salpicado por uno que otro escándalo de la entidad y siempre reaccionó con cierta displicencia a las acusaciones en su contra.

Antes de partir en junio al Mundial Brasil-2014, donde la selección argentina quedó subcampeona al perder 1-0 frente a Alemania en la final del pasado 13 de julio, Grondona había sido acusado por grupos opositores a la presidenta Cristina Kirchner por el presunto manejo irregular de los multimillonarios fondos que el gobierno le da a la AFA por los derechos de televisación de los partidos de la liga local.

Ante de su última reelección en 2011, Carlos Avila, un exsocio de Grondona, dueño del canal deportivo TyC Sports denunció la existencia de 12 cuentas suyas no declaradas en Europa y Estados Unidos. "¿Querés que te diga lo que pienso de Grondona? Bueno, Grondona es el 'puntero' (cacique, comisionado político) de la FIFA. Denuncio para que investiguen las cuentas", dijo entonces Avila. "Es vox populi que Julio ha tenido un poder absoluto sobre el manejo del fútbol, siempre ha manejado esto con la pobreza de los clubes", sostuvo el exsocio en relación a los problemas financieros que atraviesa la mayoría de las entidades deportivas.

En el marco del Mundial 2014, la AFA se vió envuelta en un escándalo internacional por la reventa de entradas que siguió bajo la lupa de la justicia brasileña días después de finalizada la copa.

La justicia brasileña dijo que investigaba el papel de varias federaciones de fútbol, en especial las de Argentina, España y Brasil. Uno de sus abiertos enemigos fue el ídolo argentino Diego Maradona, a quien Grondona calificó "mufa" -dar mala suerte- en el reciente Mundial porque Argentina venció a Irán con un gol de Lionel Messi poco minutos después de que exfutobolista abandonara el estadio como espectador. "Pobre estúpido. Esto es mérito de Messi, no porque yo me haya ido", sentenció el astro del fútbol mundial en el programa televisivo 'De Zurda', que moderó desde Brasil.

Odiado por muchos y amado por otros falleció Grondona, quien seguramente dejará un legado directivo que seguirá manejando el fútbol argentino de la misma manera que se ha hecho en los últimos 30 años. Luis Segura, quien hasta hoy era el vicepresidente de la AFA será el mandamás del balompié argentino. ¿Quién será el nuevo segundo en la FIFA? Estará por verse.
 

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