Los detalles de la audiencia de Chuck Blazer

En una hora, uno de los mayores informantes en la investigación contra la Fifa contó que tenía cáncer rectal, aceptó diez cargos, renunció a su derecho a un juicio y reveló que él y otra gente, sin decir nombres, aceptaron sobornos para los mundiales de Francia y Sudáfrica y varias versiones de la Copa de Oro de la Concacaf.

Lugar: Corte del Distrito Este de Nueva York (Brooklyn)
Fecha: Noviembre 25 de 2013
Juez: Raymon J. Dearie

Primero: sellar la audiencia

Son las 10 de la mañana. Por solicitud de la Fiscalía y de la defensa de Chuck Blazer, el juez Dearie ordenó que se mantuvieran bajo reserva las minutas relacionadas con lo que viene a continuación (la aceptación de cargos). La sala se selló también. Esto argumentó el juez: 

“La naturaleza de la investigación, la identidad del acusado y las circunstancias que rodean el caso dejan claro que divulgar cualquier información en este momento le haría un daño irreparable a la investigación”.

La sala de la audiencia se cerró con llave, el oficial de seguridad revisó que no hubiera nadie en el pasillo, y sólo en ese momento ingresó Charles ‘Chuck’ Blazer a la Corte.

Están presentes el juez, el secretario de la Corte, el oficial de seguridad, tres fiscales, tres abogados defensores, un agente del FBI y un agente de Hacienda.

Segundo: información personal

-Deme su nombre completo, por favor.
- Charles Gordon Blazer
-¿Edad?
-68 años
-¿Educación formal?
-Estudios de posgrado parciales
-Describa su estado de salud, por favor. Sé que tiene que estar en silla de ruedas
-Hay dos aspectos sobre mi salud. Tengo cáncer rectal y estoy en tratamiento. He pasado 20 semanas de quimioterapia y me veo bastante bien para eso. Estoy en radioterapia también y el pronóstico es bueno. Tengo otros achaques menores, por una diabetes tipo dos y una enfermedad de la arteria coronaria, pero estoy razonablemente bien.

Tercero: ¿está seguro?

El juez Dearie le explica a Blazer qué significa renunciar a su derecho de que un jurado determine si debe ser llamado a juicio o no. Le indica que, de aceptar cargos, perderá su derecho a apelar. El juez agrega, con respecto al acuerdo con la Fiscalía, un documento de 19 páginas que tanto él como Blazer tienen en sus manos:

-Hay diez cargos, si no me equivoco, diez en total (…) Que involucran a estas organizaciones. No sé cómo pronunciarla, Fifa (…) Los cargos identifican a la Fifa y a su organización constituyente como lo que llamamos una empresa RICO (en inglés: Racketeering Influenced Corrupt Organization): Organización Corrupta Influenciada por el Crimen Organizado.

El juez le pregunta: “¿Entiende lo que estoy diciendo? ¿Está seguro de querer proseguir?”.

Cuarto: los cargos

En este momento de la audiencia, Chuck Blazer le lee al juez que acepta los 10 cargos que le imputó la Fiscalía. Estos son los extractos más relevantes de su confesión:

“Desde 1990 hasta diciembre de 2011, fui empleado de la Federation Internationale de Football Association, comúnmente conocida como la FIFA, y de una de sus confederaciones constituyentes, la Confederación de América del Norte, Central y el Caribe, más conocida como Concacaf.

De 1997 a 2013, fui parte del comité ejecutivo de la FIFA. Una de mis responsabilidades en ese rol fue participar en la selección de los países anfitriones de la Copa del Mundo. También me desempeñé como secretario general de la Concacaf desde 1990 hasta diciembre de 2011, y era responsable de, entre otras cosas, participar en las negociaciones de patrocinio y derechos mediáticos.

Durante mi relación con la FIFA y la Concacaf, otros y yo acordamos cometer al menos dos actividades de crimen organizado. En 1992, yo acordé con otras personas facilitar la aceptación de un soborno en relación con la selección del país anfitrión de la Copa Mundial de 1998.

Comenzando 1993 y continuando hasta principios de 2000, otros y yo acordamos aceptar sobornos y comisiones ilegales en relación con los derechos de emisión y otros de las Copas de Oro de 1996, 1998, 2000, 2002 y 2003.

Comenzando 2004 y continuando hasta 2011, otros y yo del comité ejecutivo de la FIFA acordamos aceptar sobornos en relación con la selección de Sudáfrica como país anfitrión para la Copa del Mundo de 2010.

Entre otras cosas, mis acciones descritas anteriormente tuvieron participantes y resultados comunes.

Los fondos adquiridos a través de estos pagos indebidos pasaron por el aeropuerto JFK (Nueva York) en forma de cheque.

Entre diciembre de 2008 y mayo de 2011, otros y yo acordamos y enviamos fondos a través de giros y cheques de lugares dentro de los Estados Unidos a lugares en el Caribe, y desde los lugares en el Caribe a lugares en Estados Unidos. Acepté y tomé estas acciones para promover y ocultar mi recibo de sobornos y dádivas. Yo sabía que los fondos involucrados eran el producto de un soborno ilegal, y otros y yo usamos giros, e-mails y teléfonos para efectuar los pagos y ocultar la naturaleza de los sobornos.

En 2010, mientras era residente de Nueva York, tuve un interés en y controlé cuentas bancarias en las Bahamas por un valor total que superó los US $ 10.000. Con conocimiento y voluntad no reporté esas cuentas al Departamento del Tesoro. Lo hice violando la Ley del Impuesto Federal”.

Lo último: la fianza

Evan Norris, de la Fiscalía, le dice al juez a propósito de la fianza para que Chuck Blazer salga en libertad: “Las partes recomiendan en conjunto un bono sin garantía por US$10 millones”. El juez responde que no tiene objeciones al respecto. Y le hace a Blazer una última pregunta:

-¿Está satisfecho?
-Sí, lo estoy.
- Bueno, está bien. Buena suerte con su salud.

El juez, el fiscal y los abogados concluyen los últimos detalles de lo que viene. El juez Dearie se retira. Son las 11 de la mañana.