Los diablos rojos resucitan

Aunque venció 2-1 a Argelia, Bélgica, la selección más joven y la que promete ser la revelación del Mundial, no dio muestras del buen fútbol que todos esperaban.

De Bélgica no se esperaba menos: ganó, aunque con dificultad, frente a una Argelia que luego de 28 años volvió a marcar en un Mundial. Desde hace meses, cuando el conjunto europeo logró una clasificación impecable, muchos auguraban una buena participación en Brasil. Su fútbol parecía renovarse luego de 12 años de ausencia en la fiesta mundialista, gracias a un plantel joven y lleno de estrellas: Courtois es el mejor arquero del planeta; Kompany es defensa y capitán del Manchester City y Eden Hazard es volante en el Chelsea. Eso, por poner solo un par de ejemplos.

Pero pese a ese plantel de lujo, el de ayer no fue un juego sorprendente. Por lo menos, no en el primer tiempo. El gol de Argelia, que es un conjunto lleno de franceses nacionalizados, puso en aprietos al que no pocos han llamado la “revelación” del torneo. Lo puso en problemas y durante los primeros 45 minutos no dio muestras de un fútbol despampanante. Los africanos se resguardaron atrás y bloquearon todos los intentos de ataque. Ataques que por demás resultaron insuficientes e ineficaces.

Sin embargo, los acertados cambios de Marc Wilmots, técnico de los belgas, le dieron al partido un rumbo distinto. Un giro diferente con el que lograron remontar en cuestión de 15 minutos. Las sustituciones (Marouane Fellaini por Moussa Dembele y Dries Mertens por Nacer Chadli) intensificaron las ansias de gol. De hecho, fueron ellos, justamente, los que consiguieron las anotaciones. La primera de cabeza y la segunda fruto de un perfecto contragolpe que terminó con un remate certero y bien ubicado.

Pero aunque haya ganado, esta, la selección más joven de Brasil, en realidad no evidenció un fútbol admirable. Quizás por la inexperiencia, quizás por la enorme presión que tienen sobre sus hombros.

“Hay mucha expectativa sobre nosotros, pero prefiero ir partido tras partido. Ahora nos prepararemos de la mejor manera para el próximo rival, que es Rusia”, dijo De Bruyne, elegido el mejor jugador del encuentro.

En suma: el de ayer prometía ser un compromiso más fructífero. En goles, en fútbol. Porque Argelia, luego de un tiempo, no hizo más que defenderse. En palabras del mismo técnico, el bosnio Vahid Halilhodzic, “mi equipo resistió lo más que pudo”.