“Que los futbolistas se dediquen a jugar”: Wílmar Roldán

El árbitro antioqueño fue elegido como el mejor de América en 2015. Su gran ilusión es llegar al Mundial de Rusia 2018.

El árbitro Wílmer Roldán es considerado uno de los mejores del mundo. / AFP

Una caja de chicles a modo de tarjeta amarilla y un papel de Bon Bon Bum rojo le bastaron a Wílmar Roldán para comenzar su camino en el mundo del arbitraje.

Sin saberlo, ese partido en el que sus compañeros de quinto de primaria eran los jugadores, marcaba el inicio de una exitosa carrera que lo ha llevado a dirigir encuentros en los eventos más importantes del balompié mundial y recibir decenas de reconocimientos por su trabajo.

Con 36 años recién cumplidos (nació el 24 de enero de 1980) y el Mundial de Brasil 2014 a cuestas, este antioqueño, que fue uno de los invitados a la final del Pony Fútbol 2016, le aseguró a El Espectador que desde ya se está preparando para asistir a su segunda cita mundialista en Rusia 2018 y que espera revalidar el rótulo de mejor árbitro de América en 2015, entregado por el diario El País de Uruguay, y el séptimo a nivel global por la Iffhs.

¿Cómo recibió estos reconocimientos?

Estoy feliz con las distinciones, porque son un premio a la labor que hago con mucha disciplina y esfuerzo. Siempre afronto los partidos de una forma muy profesional y por eso puedo estar presente en los grandes eventos. Ahora hay que seguir trabajando más duro.

¿Qué aspectos debe mejorar en el momento de dirigir?

La FIFA está exigiendo árbitros modernos que entiendan y sepan que el fútbol no son 22 jugadores corriendo detrás de un balón, que es un deporte que va más allá. También quieren que seamos muy inteligentes y físicamente impecables. Estoy trabajando todos los días para mejorar en esos dos aspectos.

¿Cuáles son sus expectativas para el 2016?

Terminamos las pruebas físicas y ya estamos listos para arrancar tanto en la Liga Águila como en la Copa Libertadores. También estoy preparándome porque tengo un viaje a Miami en abril para asistir al primer seminario con los árbitros preseleccionados para el Mundial de Rusia 2018. Le estoy poniendo atención a eso, porque es muy importante para mí empezar este proceso. Mi ilusión es llegar a Rusia lo más fuerte posible.

¿Ha hablado con Ímer Machado luego de que él no pasara las pruebas físicas?

Me duele esa situación. Hemos compartido desde que dirigíamos en la B y es un gran compañero al que siempre le he expresado mis respetos y admiración. De pronto a nivel internacional no tuvo grandes actuaciones, pero dirigió once finales del fútbol colombiano, así que él le ha dado mucho al arbitraje nacional. Las causas por las que no superó las pruebas no las sé, tocaría hablar directamente con él para saber qué pasó.

¿Qué recomendaciones les ha hecho la Dimayor a los árbitros?

Aquí siempre es complicado dirigir, porque hay mucha protesta, simulación y pérdida de tiempo por parte de los jugadores. Por eso debemos tratar de ser más enérgicos en ese tema. Sin embargo, creo que ese no es un tema solamente de arbitraje, sino que viene desde la formación. Los profesionales deberían aprender de los niños. En la final del Pony Fútbol vimos un partido entre pequeños que se dedicaron a jugar, no hubo casi faltas, no perdían tiempo así el equipo estuviera adelante en el marcador.

¿Cuál es su mensaje para los futbolistas?

Que se dediquen a jugar. Ellos entrenan para patear un balón, para hacer buenas jugadas y cierres. Cada uno tiene su rol definido dentro de la cancha y por eso deben comprometerse con su deporte para que se haga más vistoso. La gente paga una entrada o prende su televisor para ver un espectáculo y el espectáculo es ver goles, buenos pases o buenos sistemas de juego, no para ver simulaciones o jugadores perdiendo tiempo.