Los Panamá Papers de “El Bolillo”: el colombiano cumple un buen papel

El técnico antioqueño se inscribió en la historia de la selección centroamericana al llevarla de la mano a su primera victoria en su debut en una Copa América. El viernes se enfrenta a Argentina.

El técnico colombiano Hernán Darío Gómez, de 60 años, está satisfecho con el papel que cumple con la selección de Panamá. / EFE
El técnico colombiano Hernán Darío Gómez, de 60 años, está satisfecho con el papel que cumple con la selección de Panamá. / EFE

Panamá se convirtió en una de las mejores noticias del arranque de la Copa América al haber entrado por la puerta grande en la competición, de la mano del entrenador colombiano Hernán Darío Bolillo Gómez, con el delantero Blas Pérez como ejecutor final de los planes de su técnico. (Lea también: La Panamá del 'Bolillo' Gómez debuta con triunfo sobre Bolivia)

La selección completó su debut histórico en la Copa América con una victoria ante Bolivia, en un encuentro en el que se mostró más sólido que su rival desde el inicio de un choque en el que se rehizo tras el empate de Bolivia, para resolver el partido con un gol en el minuto 87.

El artífice de la buena entrada de Panamá en la Copa es El Bolillo Gómez, un técnico experimentado y conocedor del fútbol en América, que ha tratado de preparar al equipo para que sea capaz de hacer lucir su potencial y de crecer en una competición en la que participan algunas de las mejores selecciones del mundo.

Tener la mente puesta en el Mundial de 2018 en Rusia no le va a impedir al técnico colombiano tratar de plantar cara el viernes a Argentina en Chicago y el martes 14 de junio a Chile, en Filadelfia, en los dos partidos que le restan en la fase de grupos de la Copa.

Para lograr su objetivo, la selección conformada por Gómez cuenta fundamentalmente con futbolistas que actúan fuera del país, entre ellos los veteranos Blas Pérez, autor de los dos goles contra Bolivia, y el capitán Felipe Baloy, ambos con 35 años, y además el meta Jaime Penedo y el atacante Luis Tejada tienen 34.

Todos ellos fueron fundamentales en el encuentro ante Bolivia, ya que conformaron la columna vertebral de la alineación panameña en su debut en la Copa ante Bolivia. El mérito queda reforzado a partir de la consideración de que no se trata de una de las potencias futbolísticas del continente. Su palmarés más reciente se limita a dos subcampeonatos en la Copa de Oro (2005 y 2013) y a una Copa Centroamericana en 2009.

Su proyección internacional histórica se ha centrado fundamentalmente en jugadores como Julio César Dely Valdés y el fallecido Rommel Fernández, que completaron una buena trayectoria fuera del país, especialmente en España.

El responsable técnico es un hombre curtido en el fútbol, paisa de 60 años de edad, que con anterioridad estuvo al frente de la selección de Colombia, Ecuador y Guatemala.

Se trata de un técnico que completa en esta edición su sexta participación en la Copa América, en la que estuvo antes tres veces con Colombia y dos con Ecuador, por lo que es el entrenador presente en Estados Unidos con más experiencia en esta competición.

Al frente de la selección colombiana tomó parte en los torneos de 1995, 1997 y 2011, mientras que al mando del equipo ecuatoriano estuvo en las de 2001 y 2004.

Primero fue asistente de Francisco Maturana en Atlético Nacional y en la selección de Colombia en los mundiales de 1990 y 1994. Luego, técnico en propiedad del equipo antioqueño y de la selección, con la que fue al Mundial de Francia 1998.

En 1999 se convirtió en el seleccionador de Ecuador, con el que logró su primera clasificación a un mundial, el del 2002. En 2006 fue designado técnico de Guatemala. En 2010 regresó a Colombia, pero tuvo que renunciar luego de protagonizar un acto violento contra una mujer.

De su mano, Panamá se ha convertido en un equipo compacto, fuerte y correoso que, a pesar de estar en un período de formación, no dejó ver muchas carencias en un incómodo partido ante Bolivia. Aunque en estos momentos el reto del fútbol panameño es crecer con la mente puesta en el Mundial de Rusia, a ningún integrante de su selección, ni tampoco a su afición, se le puede quitar de la cabeza el sueño de alcanzar los cuartos de final del torneo.

“Había ganas de llorar por parte de todo el mundo, es un orgullo haber ganado el primer partido”, dijo un folclórico Bolillo, que el viernes tendrá que “bailar con la más fea”, al enfrentar a Argentina: “Siento respeto y prudencia por ellos, pero haremos un gran esfuerzo para potenciar lo que sabemos hacer, ser tácticos, ordenados y reducir espacios e intentar salir rápido”.