Made in Colombia

En el país de Lionel Messi y Diego Maradona, los colombianos brillan en diferentes equipos, un camino que abrieron Mauricio Serna, Óscar Córdoba y Jorge Bermúdez. Teófilo Gutiérrez es la gran estrella de la legión del país.

El fútbol argentino siempre fue un paso obligado para los colombianos. Un posgrado antes de pegar el salto a Europa. Aquí, el roce físico, la idiosincrasia táctica y la presión externa hacen del campeonato criollo un auténtico desafío. Los especialistas coinciden que se trata, en definitiva, del torneo más competitivo del continente. Y una gran vitrina, claro. El viernes la pelota volvió a rodar en el país celeste y blanco, casualmente con el debut del campeón, Racing Club de Avellaneda, ante Rosario Central. Con un nuevo y polémico formato, 30 equipos en Primera División, la última voluntad de Julio Humberto Grondona. Y, por supuesto, habrá un toque tricolor. Porque hace tiempo que, por estas tierras, la Liga ha sido colombianizada.

Trece futbolistas colombianos serán protagonistas del torneo, con cuatro valores en tres de los cinco equipos grandes. Éder Álvarez Balanta, quien tuvo el cartelito de venta durante el receso, seguirá en River Plate. Sin ir más lejos, esta noche a las 7.30 p.m. será titular ante el recién ascendido Sarmiento de Junín. También continuará Teófilo Gutiérrez, quien le había puesto puntos suspensivos a su futuro, pero se quedará a jugar la Copa Libertadores. Mario Alberto Yepes, el último gran capitán de la selección, había llegado el torneo pasado a San Lorenzo, disputó la final del Mundial de Clubes ante Real Madrid y aunque ayer jugó desde el primer minuto ante Colón de Santa Fe, perdió terreno con la llegada de Matías Caruzzo, ex Boca Juniors y U. de Chile.

La novedad entre los colosos del fútbol argentino es José Valencia. El Trencito explotó en Olimpo de Bahía Blanca durante el Torneo Final 2014. Entonces, metió siete goles y todos los ojos se posaron sobre el hijo de Adolfo, El Tren, aquel extraordinario atacante que supo brillar en el equipo nacional. Rosario Central compró su ficha, pero apenas pegó cuatro gritos en el campeonato pasado. Cumplió el sueño europeo a medias: HNK Rijeka de Croacia. Incluso, viajó a Marsella para la pretemporada. La transferencia no prosperó y apareció Independiente, donde triunfó Albeiro Usuriaga en la década del noventa. “Sé perfectamente lo grande que es Independiente, todas las copas que ganó a lo largo de su historia. Fui un admirador de Usuriaga, ídolo absoluto en mi país. Pero debo empezar a quitarme los rótulos y hacer mi trabajo. No soy el Palomo ni mi papá. Quiero escribir mi propia historia”, dice Valencia, quien llega a préstamo por un año con una opción de compra de US$1’800.000 por el 50% de los derechos económicos.

Sebastián Rincón, otro hijo pródigo, ya estaba en Tigre y para esta temporada llegó Érick Correa. El delantero chocoano había tenido una frustrada experiencia en el fútbol argentino. Hace dos años, cuando arribó a Gimnasia La Plata, sufrió rotura de ligamentos cruzado anterior y externo de su rodilla izquierda después de marcarle un gol a Belgrano de Córdoba. Luego de la operación y una larga ausencia, jugó un puñado de partidos y volvió a Estados Unidos. Chivas lo cedió a Tigre y lo recibió un conocedor de los jugadores colombianos, Gustavo Alfaro.

El técnico que trabajó como comentarista para Canal Caracol le explicó a El Espectador por qué el futbolista de Colombia tiene tanto crédito en Argentina. “Hubo dos etapas. La que marcaron Chicho Serna, Óscar Córdoba y el Patrón Bermúdez abrió una puerta grande. Un montón de jugadores colombianos vinieron a partir del suceso que ellos provocaron en Boca Juniors, caso Juan Pablo Ángel y Mario Yepes, en River Plate. Paralelamente, esa generación de futbolistas dejó de tener relevancia a nivel selección y, en contrapartida, hizo que los refuerzos de Colombia sean esporádicos. Hubo un tiempo que decayó la presencia en Argentina. Pero apareció una nueva camada. Falcao, más allá de que hizo las divisiones inferiores en Argentina, después llegaron Teo y Gio Moreno a Racing y se revalorizaron”.

Para Alfaro, los colombianos “siempre fueron jugadores que tuvieron talento. Algunos por genética, porque son de raza negra, y los que no, tienen una buena manera de entender el fútbol. Hay algunas pautas importantes para jugar acá. Si superan la agresividad física y verbal, y son inteligentes para jugar, haciendo las cosas simples y con eficacia en un medio donde ellos son extranjeros, no tengo dudas de que van a triunfar”.

Mauricio Cuero y Miguel Ángel Borja surgieron con fuerza en Olimpo. Wálter Perazzo, nacido en Colombia, tomó nota de esta dupla explosiva que la selección Sub 20 de Piscis Restrepo que ganó el Suramericano en Mendoza. En ese entonces era el técnico de Argentina. El tierraltense hizo un gol memorable ante River Plate, pero volvió a su país para sumarse a Santa Fe, el campeón. El nariñense, en cambio, continuó en Argentina, pero se mudó a Banfield. “Vengo a aportar mi granito de arena. Espero aprender mucho de mis compañeros y del cuerpo técnico, eso te da motivación muy grande para lo que viene”, declaró este volante externo de 22 años. En el Taladro, además, fue promovido Iván Mauricio Arboleda, un portero de 18 años que se sumó a las divisiones inferiores desde Deportivo Pasto y atajó en la Sub 17 de Hárold Rivera.

En Argentinos Juniors, semillero del fútbol local, Reinaldo Lenis hizo las bases para llegar a Primera. El vallecaucano de 22 años viste la camiseta roja de los Bichitos de La Paternal, color que comparte con su adorado América de Cali. Debutó en 2013 y marcó un golazo contra Independiente. Un problema en el bazo frenó su carrera ascendente. Jugó al lado de Juan Román Riquelme en la B Nacional. Y volvió a la máxima categoría. “Aprendí mucho de Román”, le contó el volante diestro a El Espectador.

Róger Martínez tiene un rumbo itinerante. Surgido de las inferiores de Racing, durante 2014 el delantero estuvo a préstamo en Santamarina de Tandil, club de la Primera B Nacional. No le fue bien en esta ciudad serrana ubicada a 400 kilómetros de Buenos Aires. No hizo goles, fue expulsado y Diego Cocca, el entrenador de la Academia, le volvió a dar salida cuando se reintegró. Apareció Aldosivi, de Mar del Plata, en su camino y firmó contrato por un año con el Tiburón. ¿Podrá destaparse el atacante de Cartagena que apenas convirtió un gol en los 16 partidos disputados con el gigante de Avellaneda?

En Nueva Chicago, otro ascendido, está José Gabriel Ramírez Agudelo, mediocampista zurdo de 24 años, nacido en Envigado. De Arsenal de Sarandí volvió al club de Mataderos y tomó impulso con Omar Labruna, extécnico de Deportivo Cali. Rosario Central cuenta con Yair Gómez Andrade (22), un marcador central imponente que se ganó la titularidad. Nacido en Tadó, pasó por Tiro Federal antes de recalar en el club rosarino. Dany Alejandro Rosero Valencia (21) es defensor en el Arsenal que dirige Martín Palermo. Y puede llegar Carlos Rentería a Sarmiento. El hermano de Wason, quien casi no tuvo oportunidades en Racing, fue inscripto por el equipo de Junín sobre el cierre del libro de pases. Dependerá de la voluntad de Patriotas, claro.