La mala hora de James y el Real Madrid

El mediocampista colombiano no encuentra su lugar en un equipo sin ideas, sin fútbol y que se está despidiendo de cualquier posibilidad por la Liga.

James Rodríguez durante el partido entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Foto: AFP

Apenas fueron 57 minutos los que James Rodríguez jugó con en el Real en el derbi de Madrid. La incomodidad aún se nota en sus gestos, en su fútbol. El de este sábado no fue su mejor partido. Pases errados, centros que terminaron en el pie de los rivales, transporte excesivo del balón y un regreso tardío que terminó en el gol del Atlético. Fue poco lo que el mediocampista colombiano pudo aportar.

Rápido se olvidan en un equipo como el Real Madrid de las capacidades de un jugador como James Rodríguez. La temporada pasada fue un jugador clave. Parado por izquierda y por el centro era el complemento clave para la BBC (Bale, Benzema y Cristiano). Era el jugador diferente que llenaba de balones a esa potente delantera que se cansó de marcar gracias a los pases del mediocampista.

Pero tras la salida de Ancelotti no le encontraron lugar en el 11 inicial. La falta de confianza, de minutos y una lesión que lo tuvo por fuera de las canchas por dos meses han evitado que el colombiano demuestre la calidad que tiene. Contra la Roma en la Liga de Campeones demostró que aún juega al límite, que deja todo en el terreno y se desvive por la camiseta blanca.

Pero el partido contra el Atlético demostró que aún no se encuentra con su mejor forma. Fue un jugador que no supo cómo quebrar la pared defensiva que impuso el equipo colchonero. Aunque en los primeros 15 minutos intentó ser colaborativo, bajó, apoyó a la defensa, buscó ser el guía del equipo, ese ímpetu se vio mermado con el cambio de posición que constantemente hizo con Ronaldo y poco pudo hacer para colaborar en ataque (como todo el equipo durante los 90 minutos).

No tuvo un remate a portería, el único intento vino tras un tiro libre de Ronaldo que tapó Oblak. Pero no fue más. En el segundo tiempo fue poca la paciencia que tuvo Zidane con el 10 del Madrid. Dos jugadas sentenciaron su salida: el exceso de transporte del balón que terminó echando por la borda una jugada de ataque y la falta de colaboración en el regreso que terminó en el gol de Griezmann al minuto 57.

La incomodidad se vio en su cara al salir. Aún no se encuentra con su fútbol, aún no le encuentran su posición. Pero eso ha sido el Madrid a lo largo de la temporada. Un equipo sin ideas, en el que no han logrado brillar como se espera Kroos, Isco, Cristiano, Danilo, Modric, Benzema, entre otros. Un equipo que no encontró su fútbol, que no supo imponer su idea de juego y se está despidiendo de cualquier oportunidad en la Liga.

Silbatinas, abucheos, caras largas y los gritos de ‘Florentino, dimisión’ fueron constantes esta temporada en el Santiago Bernabéu. La apuesta del presidente de sacar a Carlo Ancelotti y llevar a Rafa Benítez fue arriesgada y no dio los resultados esperados y la fanaticada se quedará mirando como el Atlético y el Barcelona definen el campeón de la temporada 2015/16 de la Liga de España.