‘Mao’ Molina irá por su segunda Liga de Campeones de Asia

En el juego de ida, el equipo del colombiano empató 2-2 contra el equipo chino que dirige Marcelo Lippi.

'Mao' Molina es una de las figuras del FC Seoul, que busca su primer título de Champions en Asia.

El Guangzhou Evergrande, club de la liga china que es dirigido desde 2012 por el italiano Marcello Lippi, buscará este sábado, en la vuelta de la final de la Liga de Campeones de Asia 2013 ante el FC Seoul, equipo del delantero colombiano ‘Mao’ Molina, lograr el primer título continental de un equipo chino tras 23 años de sequía.

Millones de aficionados del país asiático esperan con impaciencia una cita, que según señaló la estrella local del equipo, el defensa Sun Xiang, "puede cambiar la historia del fútbol chino", siempre inmerso en un complejo de inferioridad frente a sus vecinos japoneses y surcoreanos.

En la primera vuelta de la final a doble partido, Guangzhou soportó la presión de la hinchada en el impresionante World Cup Stadium de Seúl y se llevó un valioso empate a 2, por lo que una igualada sin goles o a un tanto también le podría servir para levantar por primera vez la copa de campeón de Asia.

Pero no se conforma con un cero a cero un equipo que, con una potente delantera sudamericana formada por el argentino Darío Conca y los brasileños Muriqui y Elkeson, ha protagonizado sonadas goleadas en la competición continental.

En la semifinal, por ejemplo, le endosó un sonrojante 8-1, en el balance total de los dos partidos, al japonés Kashiwa Reysol.

Muriqui es el máximo goleador provisional de la Liga de Campeones asiática, con 13 goles, mientras que Conca es segundo con 8 y Elkeson, fichado en verano (por lo que sólo ha jugado a partir de cuartos de final) no queda muy atrás, con cinco tantos.

Aunque el equipo, construido con millonarias inversiones y que lleva tres años consecutivos ganando la liga china prácticamente sin oposición, también muestra una potente defensa, que, dirigida por los locales Sun Xiang, Feng Xiaoting y Zhang Linpeng, sólo ha concedido ocho goles en 12 partidos de "Champions".

En el banquillo les observará un Lippi que, tras haberlo ganado todo en Europa, incluido un Mundial (con Italia en 2006) y una Liga de Campeones de la UEFA (la del Juventus en 1996, frente al Ajax) ahora asegura que está igual de emocionado con el sueño de lograr el máximo trofeo continental asiático.

El técnico de 65 años, héroe en un país donde han intentado también triunfar desde José Antonio Camacho a Bora Milutinovic o Radomir Antic, anhela una histórica victoria que necesita también todo el fútbol chino, tras décadas sin títulos asiáticos, corrupción en el torneo liguero y mediocridad de su selección nacional.

Sólo el Liaoning del noreste del país -actualmente un equipo de mitad de tabla- ha llevado a China el título de campeón asiático, hace 23 años, y ningún equipo del país había disputado una final desde que el Dalian Shide lo hiciera en 1998.

El último escollo para el fútbol chino no es sencillo de superar, pues FC Seoul es digno representante del pujante fútbol surcoreano (campeón de tres de las cuatro últimas finales del torneo), sólo ha perdido un partido en toda la competición continental esta temporada, y ya ha sido verdugo de otros dos clubes chinos, el Jiangsu Sainty y el Beijing Guoan.

Liderarán el ataque el montenegrino Dejan Damjanovic, máximo goleador del equipo en el torneo, el colombiano Mauricio Molina y un joven japonés de nombre muy español, Sergio Escudero, que no en vano nació en Granada, localidad española.

Para el equipo surcoreano, donde milita Molina, la victoria supondría también su primer trofeo internacional. Además de su primera participación en el Mundial de Clubes, que la próxima edición se llevará a cabo en marruecos.