Messi brilla en el Camp Nou y el Barcelona toma ventaja

El argentino anotó dos tantos y Neymar selló el marcador para que el cuadro catalán venciera al Bayern Múnich en el partido de ida de la semifinal de la Liga de Campeones.

Lionel Messi marcó dos goles y puso una asistencia en la victoria 3-0 del Barcelona sobre Bayern Múnich. Foto: AFP

Tres minutos necesitó Lionel Messi para aparecer en todo su esplendor en el partido de ida de la semifinal contra el Bayern Múnich en el Camp Nou. El argentino abrió el marcador al minuto 77 con un potente disparo al primer palo de la portería defendida por Manuel Neuer y al 80 tras una genialidad que dejó en el piso a Boateng, picó el balón para dejar al guardameta alemán sin opciones y poner a celebrar a todo Barcelona. Neymar en el último minuto aprovechó un contragolpe para marcar el 3-0 que deja a los catalanes con un pie en la final del próximo 6 de junio.

El Barça y el Bayern jugaban a su estilo. La posesión del balón era repartida. Las situaciones se dividían en las dos áreas, los azulgrana tuvieron las más claras, pero Neuer se agigantó primero frente a Luis Suárez y después contra Dani Alves. Y todo parecía encaminarse hacia un empate que sólo le servía a la visita puesto que el próximo martes jugará en su casa el partido de vuelta. Sin embargo la diferencia fue Messi. El rosarino apareció con dos tantos en tres minutos y con una asistencia para que Neymar sentenciara el encuentro.

Salió el Barça con los argumentos que le han llevado a soñar con el triplete desde aquella lejana derrota en Anoeta. Apareció el Bayern con un inhabitual dibujo táctico, un 3-5-2, con tres centrales (Benatia, Boateng y Rafinha), pero tuvo que cambiar pronto la idea Guardiola, porque los azulgrana antes del cuarto de hora pudieron marcar un par de goles. Dos ocasiones, una de Suárez y otra Neymar, para empezar a decidir el partido. Pero no entró ninguna de las dos, en la primera Suárez solo ante Neuer no pudo ante el meta alemán (min.12); en la segunda (min.15) el uruguayo cedió sobre Neymar y Rafinha, sin querer, evitó el gol.

¿Y Messi? Leo desbordó y se ofreció, puso su talento al servicio del equipo. Partiendo desde la derecha, encontró las diagonales y conectó con sus dos compañeros en ataque, rompiendo líneas, algo que también intentó Andrés Iniesta. Cada vez que Messi encaraba a su par, la defensa del Bayern temblaba. Los bávaros tuvieron solo una bala en la primera parte, pero no la aprovecharon. Fue en el único error defensivo de los azulgrana. Una acción de Müller que no aprovechó Lewandovski (min.18).

En cuanto Guardiola dispuso un 4-4-2, el Bayern controló algo más el balón, pero el Barça siempre generó más peligro. La diferencia estaba en la falta de puntería de los azulgrana o en los aciertos de Neuer, que estuvo espléndido de nuevo en un mano a mano, esta vez ante Alves (min.38). El lateral estuvo espléndido, en defensa y construyendo, como Rakitic, que fue quien oxigenó al equipo. El Barça puso al Bayern al límite, a los puntos hubiera salido ampliamente victorioso en el intercambio de golpes.

El equipo de Luis Enrique controló el ritmo del partido, lo tenía todo a su favor, y era cuestión de tiempo para que se adelantara en el marcador, pero para ello necesita sumar más leña a la caldera, seguramente con la aparición de Neymar y de Busquets. Después de la primera mitad, en el Camp Nou flotaba la sensación que su equipo había dejado vivo al Bayern en una magnífica primera parte de fútbol, con matices tácticos, intensidad y mucha clase sobre el césped.

El impulso de los alemanes en el segundo tiempo frenó en seco el Barça. Dio un par de pasos hacia adelante el equipo de Luis Enrique y volvió a hacerse con la situación a base de una alta presión y la recuperación del balón en el campo contrario. Neymar, más activo que en el primer tiempo, no estuvo atento en un pase al espacio de Messi y Neuer volvió a aparecer para adelantarse. Pero el partido ya tenía más pausas que ritmo, a los azulgrana les costaba crear y atacar en estático, y el Bayern tenía cada vez más posesión.

A un cuarto de hora para el final, ni Luis Enrique ni Guardiola movieron ficha. Hasta que apareció Messi y dinamitó el partido. Resolvió una recuperación de Alves y marcó el 1-0 en el 77 y consiguió un gol antológico en el 2-0. Con un quiebro dejó sentado a Boateng y picó el balón ante la salida de Neuer. Cerró el partido Neymar al culminar una contra. El 3-0 acerca el Barça a la final de la Champions, una cita a la que los azulgrana faltan desde 2011.