Mourinho insinúa que Casillas quiere un entrenador "manejable"

El entrenador del Real Madrid asegura que Diego López le gusta más como portero y critica a Pepe: “Tiene un problema y se llama Varane”.

Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, habló en público para pedir a los distintos estamentos del club que permanezcan unidos. Como un padre de familia alarmado, el dirigente quiso frenar la escalada de divisiones y riñas que observa entre la plantilla y el mánager José Mourinho a falta de poco más que una semana para disputar la final de la Copa del Rey (el 17 de mayo contra el Atlético). La intervención de Pérez, sin embargo, no tuvo ningún efecto en Mourinho, que este mediodía, en víspera de recibir al Málaga en el Bernabéu (miércoles, 21.30), denunció que lo que quiere Íker Casillas es instaurar en el Madrid a un entrenador “manejable”. Los jugadores, que siguieron la rueda de prensa en directo desde el vestuario de Valdebebas, interpretaron estas palabras como una agresión directa a la plantilla y consideraron que su entrenador falta a la verdad.
Del mismo modo, dijo Mourinho, “que Casillas puede llegar aquí y puede decir: ‘a mí me gusta más un entrenador como Del Bosque, un entrenador como Pellegrini, un entrenador más manejable como no sé quién… ¡Es legítimo que lo diga! Yo como entrenador tengo legitimidad para decir: ¡me gusta más Diego López! Y conmigo, mientras yo sea entrenador del Madrid, va a jugar Diego López. ¡No tiene historia!”.

“Para que me entiendan: yo soy entrenador de fútbol”, prosiguió el mánager, “me contrataron para eso. Un entrenador tiene entre sus atribuciones elegir quién juega. Yo elijo quién juega. No lo hago tirando una moneda. Lo hago pensando, discutiendo, analizando y estudiando muchas horas mis decisiones. Para mí, Diego López me gusta más como portero que Íker Casillas. ¡Es simple! No tengo ningún problema personal, ni tomo mi decisión con el objetivo de perjudicar a alguien. ¡Me gusta más! Me gusta un portero que juega bien con los pies, que sale bien en los centros, que domina el espacio aéreo… Íker es un fenómeno entre los palos, hace paradas fantásticas… pero a mí me gusta más otro perfil de portero”.

Mourinho había insinuado que Casillas se había acomodado, que vivía en una zona de confort, que jugaba por decreto, y que era una mala influencia para la convivencia en el vestuario. Por primera vez en tres años, este mediodía añadió a sus críticas al capitán aspectos puramente técnicos. Pero lo que más indignó a los futbolistas, que siguieron la conferencia por Real Madrid TV desde el mismo vestuario, fue la denuncia contra Casillas, a quien retrató como un conspirador justo en el momento en el que el club busca entrenador para la temporada que viene. Los jugadores aseguran que se esperaban que el mánager descargara esta granada en público por cosas que viene rumoreando en privado.

Mourinho lleva tres años haciendo gala de su honestidad como valor diferencial en un mundo y una sociedad que describe como hipócritas. El mánager del Madrid, que siempre se presentó como una víctima del sistema, vive días de gran inflamación. Ahora más que nunca siente la necesidad de expresar sus juicios con una honestidad desbocada. Pocas de sus afirmaciones no incluyen un menosprecio a algo o alguien. Pepe fue el otro damnificado por su ácido. El mánager le suministró una dosis de su honestidad después de que Pepe le criticara por faltarle el respeto a Casillas el sábado pasado.
“El problema de Pepe tiene un nombre, y el nombre es Rafael Varane”, dijo. “No hace falta ser muy inteligente para entender que estamos hablando de frustración. No es fácil para un hombre de 31 años, con un estatuto y un pasado, ser atropellado por un niño de 19 como Varane. Pero es ley de vida. ¡El niño es fantástico! ¿Y quién ha tenido el coraje de poner al niño? Yo. Es muy simple. La vida de Pepe ha cambiado. Era titular indiscutible y dejó de serlo. Además, es una de las pocas decisiones mías que no tiene discusión pública”.

¿Dimitir? Ante el cuestionamiento de un periodista que le preguntó si se le había pasado por la cabeza renunciar a cumplir su contrato con el Madrid, tras la eliminación de Liga de Campeones, el mánager replicó con una sonrisa: “Me he planteado continuar”.

Ante las encuestas, como al que publica el diario As, que determinan que la afición cree que está forzando su despido del Madrid, el técnico atribuyó el pensamiento del público a la mala influencia de los medios de comunicación. Para demostrar su buena fe, agregó que no piensa cobrar una indemnización si se marcha, cosa que está estipulada en el contrato en caso de despido (unos 20 millones de euros por un contrato firmado hasta 2016). “La afición piensa lo que vosotros vendéis”, se quejó. “Para que no queden dudas, no quiero un euro más allá del día en que voy a trabajar”.

“El mundo del fútbol no es diferente a la sociedad en general”, pontificó Mourinho, a modo de reflexión existencial, “y cuando la sociedad en general se está transformando, y está yendo en direcciones y principios que no son los míos, es normal que el mundo del fútbol sea hipócrita. Pero yo me siento perfectamente bien”, dijo Mourinho, que también criticó la defensa que hizo Iniesta de Casillas: “Que se preocupe de su club y de por qué juega tan diferente sin Messi para hacer lo que ha hecho en la Champions (perder en semifinales por un parcial de 7-0 contra el Bayern Múnich)”.