Nacional y Chapecoense: unidos por el fútbol y el dolor

Sus historias quedarán marcadas por el accidente aéreo de una delegación del equipo brasileño que el club verdolaga asumió como propio.

Los hinchas verdolagas nunca habían apoyado a un club diferente al suyo, pero lo hicieron como muestra de solidaridad con el Chapecoense. / AFP
Los hinchas verdolagas nunca habían apoyado a un club diferente al suyo, pero lo hicieron como muestra de solidaridad con el Chapecoense. / AFP

Desde ahora, siempre que se hable del Chapecoense tendrá que nombrarse al Atlético Nacional. Y cuando el tema sea el club verdolaga será obligatorio mencionar en algún momento al cuadro brasileño. El fútbol los unió y el destino hará que nunca más se puedan separar.

“Además, tienen los mismos colores, el blanco de la paz y el verde de la esperanza”, como bien lo recordó el canciller brasileño José Serra en su emotivo discurso del miércoles, durante el homenaje que Medellín, Antioquia y Colombia les hicieron a las víctimas del accidente aéreo del lunes.

Más de 40 mil personas en el estadio Atanasio Girardot y no menos de 20 mil en sus alrededores se encargaron de sellar con lágrimas y gritos los lazos de amistad entre esas dos instituciones, una poderosa, la más grande, ganadora y mejor organizada de Colombia, y otra chica pero ejemplo de buena gestión en el país de los pentacampeones del mundo.

La idea de ese homenaje surgió de donde menos se esperaba. Fue iniciativa de la barra Los del Sur, una de las más representativas, pero también radicales, que tiene el club paisa. Fueron sus líderes quienes primero manifestaron su solidaridad con el equipo que sería su rival en la final de la Copa Sudamericana y los que citaron al resto de la fanaticada.

Pero esa cita en el estadio de la capital antioqueña pareciera haberse fraguado con los años. En diciembre de 1973, mientras Nacional celebraba su segunda estrella, después de 19 años sin títulos, se fundaba el Chapecoense en el estado de Santa Catarina, centro este de Brasil.

Ese humilde club luchó contra todo tipo de adversidades y apenas en 2014 ascendió a la primera división. Una buena actuación en esa temporada le sirvió para clasificar a la Copa Sudamericana 2015, campaña que supero en este 2016, cuando llegó a la final ante Nacional. Curiosamente, ambos verdiblancos superaron en las series semifinales a dos clubes azulgranas, Cerro Porteño y San Lorenzo de Almagro.

“Una nova família nasce”, rezaba el miércoles una pancarta en la tribuna norte del Atanasio Girardot. Una familia conformada por las aficiones de Nacional y Chapecoense. “Eeee, oé, oé, oé, oé, Chape, Chape” o “Vamos, vamos, vamos Chape”, fueron los cánticos de los aficionados verdolagas, que nunca habían apoyado a un club diferente al suyo.

De hecho, todos aplaudieron la decisión de jugadores, cuerpo técnico y directivos de pedirle a la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) otorgarle el título que se debía disputar en partidos de ida y vuelta al Chapecoense.

Semejante gesto de solidaridad, juego limpio y amor al fútbol conmovió al mundo entero, pero sobre todo a los 200 mil habitantes de la ciudad de Chapecó, destruida anímicamente por la tragedia. “Gracias, hermanos”, cantaban también los hinchas en la Arena Condá, el estadio en el que se les rinde homenaje a la mayoría de las víctimas del siniestro, que en Medellín asumieron como propio.

“Perdimos a nuestros compañeros, familiares y amigos. En medio de tanto dolor reconforta saber que contamos con tanto apoyo”, aseguró el tercer arquero Marcelo Boeck, quien no viajó con el plantel a Colombia porque le pidió al técnico permiso para quedarse a celebrar su cumpleaños.

Aunque miles de clubes de fútbol de todos los rincones del mundo se solidarizaron con el Chapecoense, a ninguno su tragedia lo tocó tanto como al Nacional. De hecho, la Conmebol no ha definido aún si acepta su propuesta de otorgarle el título al club brasileño o si toma alguna otra determinación.

Los dos clubes seguirán en contacto. A pesar de que por estos días la prioridad fue atender a las víctimas y organizar la repatriación de cadáveres y sobrevivientes, sus presidentes ya acordaron reunirse a comienzos del año entrante para oficializar un convenio de cooperación entre las dos instituciones. No se descarta que un equipo sub 12 de Chapecoense participe en enero, en la tradicional final nacional del Pony Fútbol, en Medellín.