Neymar, la increíble adaptación de un pequeño genio

Alves y Adriano hacen de hermanos mayores de la estrella brasileña y con Bartra y Sergi Roberto está haciendo amistad; a Xavi, Iniesta y Messi les mira para aprender.

Neymar da Silva Santos. / AFP

El día que Neymar Jr. llegó a Barcelona puso la ciudad a sus pies: se fue a comer al restaurante La Venta, en el Tibidabo, donde probablemente cocinan uno de los mejores caracoles y conoció a Lluís Vinyes, el propietario, un señor que cada sábado, a las siete de la mañana, aparece por La Boquería, explica anécdotas de las mil cosas que le han pasado en la vida, comparte sus cosas, y esparce su buen carácter entre quienes se le acercan. Desde hace dos años, da de comer desde el monte que corona la ciudad de Barcelona, donde hay un parque de atracciones, una iglesia coronada por un Cristo que recuerda al del Corcovado y unas vistas maravillosas. A Neymar, allí donde El Loco aparcó su Cadillac Solitario en la mítica canción de Los Trogloditas, se le salían los ojos de la cara al contemplar la espectacular ciudad donde iba a vivir los próximos cinco años según su contrato. Y a partir de ahí, pidió la pelota y en el club no han dejado de sorprenderse.

Los aficionados, por las cosas que hace con el balón; los empleados, por su extrema profesionalidad, y los compañeros, por la naturalidad con la que vive. Allí en la ciudad deportiva no acaban de entender cómo puede tener tal facilidad para entender el juego. “O se lo han explicado o es un genio más grande de lo que nos creemos. A la semana, tenía muy clara la exigencia del juego posicional de este equipo, algo que no es fácil”. A Alexis, por ejemplo, le costó meses; otros no lo pillan nunca.

“No es normal”, aseguran sus compañeros. “Lo pilla todo muy rápido”, le reconoce Xavi. “Se adapta él al juego, es inteligente”, le señalan en el vestuario donde es fácil verle con Adriano y Alves, básicamente por una cuestión cultural, que le hacen de hermanos mayores. “No sabemos dónde está su límite, es muy muy bueno”, le reconoce Piqué. “La banda izquierda, con Iniesta, puede marcar una época en la historia del fútbol a poco que se pillen el punto”, aseguran en el cuerpo técnico.

Neymar resulta agradable en el trato. “Siempre está de buen humor, pero no es un brasas, es tranquilo y educado”, cuentan de él. Lo llevan muy bien, parecía impulsivo, agresivo, vacilón… Pero es divertido, educado, respetuoso”, le reconocen en el vestuario. Ney, así le llaman, se ríe mucho con Alexis, vive pendiente de qué hacen Xavi Iniesta y Messi, “para aprender, seguramente”, y está haciendo una buena amistad con los más jóvenes, en especial con Sergi Roberto y Bartra por simple cuestión de edad, se supone. Él tiene 21 años.

Aunque en Barcelona no se ha sentido nunca solo. Vive con su padre –“tiene una relación buenísima”- en una casa de tres plantas y rara es la semana que un par de sus amigos no aterrizan en El Prat. A imagen y semejanza de la gente de Tavullia, donde nació Valentino Rossi, que forman “La tribu del Chiuhuahua” en torno al piloto, trabajaban en su empresa de comunicación, le llevan el club de fans, se encargan del merchandaising y le acompañan de circuito en circuito, con sus amigos Neymar se divierte y juega a la play. “Son buena gente, se conocen de toda la vida y saben que hay que cuidarle y le cuidan mucho”, admiten en el Barcelona. De vez en cuando, asoma su madre, con el nieto, o sea, con el hijo de Neymar. Que se sepa, la madre del niño no ha aparecido por Barcelona, ni se la espera: “No es que estén separados, es que estuvieron juntos dos días”, cuentan. Por el Paseo de Gracia se le ha visto cenando con su novia y dicen que se ha aficionado a un japonés de la parte vieja de la ciudad, por consejo de Fábregas. “Esta súperadaptado”, insisten sus compañeros.

Incluso los rivales no se lo creen. “Me ha extrañado su rápida integración, que resulta evidente. No es fácil siendo tan joven llegar a un equipo tan grande y estar haciendo lo que está haciendo con tanta humildad”, dice el mexicano Javier Aguirre, entrenador del Espanyol. “Está claro que todo el mundo tiene los ojos puestos en su respuesta y ha sido inmejorable en todo momento”, dice su técnico, ‘Tata’ Martino, que no cree que la baja de Messi por lesión le suponga “una carga extra” porque ya le ha visto antes asumir responsabilidades. “Hablo del Santos, de la selección de Brasil, también, y me parece que para tener tan poca edad ha dado muchas muestras de capacidad para soportar tanto peso”, le reconoció el argentino, que le dosificó, no haciéndole titular de buenas a primeras. Pero se le escapó de las manos: decidió el primer título, la Supercopa contra el Atlético de Madrid, con un gol en el Manzanares, y el clásico, contra el Real Madrid,
Otra de las cuestiones que ha sorprendido en Barcelona, más allá de lo deportivo, es su profesionalidad. “Es un profesional como la copa de un pino, el más profesional que he visto nunca”, asegura un veterano ejecutivo del club. “¡Puro NBA!”, destaca un directivo que considera como “muy buena” la influencia que tiene el empresario Eduardo Musa, sobre los negocios de Neymar. En el Barcelona saben bien la que está liando: Según la revista Forbes la estrella brasileña ha facturado 20,5 millones de dólares (15,14 millones de euros, por lo que era el futbolista joven mejor pagado del planeta y el único, con 21 años, presente en el top-100 de ingresos que encabeza Tiger Woods. La estructura empresarial que le arropa tiene su sede en un edificio de cuatro plantas y en nómina a 22 profesionales desde ejecutivos del área comercial, especialistas en comunicación, un experto en finanzas, secretarias y administrativos hasta miembros de seguridad. También dispone de más de 25 colaboradores fijos.

Su padre, Neymar da Silva Santos, lo supervisa todo. “No tienen ninguna empresa ficticia, todas están funcionado y dando trabajo”, se sorprende un alto cargo del Barcelona. Neymar S.L. se creó en 2006, cuando tenía 14 años. Sus padres, Neymar y Nadine, intuían un futuro próspero para su hijo y abrieron una empresa de gestión deportiva: NR Sports.

Neymar gana más con la empresa que jugando al fútbol, pero probablemente no lo sepa. “Lo que está claro es que no le pasará lo que le ha pasado a Messi: su contrato lo vieron cinco asesores fiscales antes de firmarlo”, recuerdan en el Barcelona, donde también sorprende su dominio y obsesión sobre las redes sociales. “Cerramos el acuerdo con una condición: sería él quien lo anunciaría en las redes sociales”. Y así fue. Duda, hombre de confianza de la familia, y director general de la empresa, llamó al club: “En una hora colgamos el comunicado” el Barcelona estaba preparado y acto seguido lo hizo oficial. “Sabía a qué venía y sabía que se esperaba de él”, cuentan. “Sabe que tiene una carrera y sabe gestionarla”, dicen. “Muchas de las fotos que veis en Instagram forman parte de su estrategia de comunicación. Son muy buenos. Si sale en calzoncillos jugando a la play, o anuncia calzoncillos, o cobra de la play… o las dos cosas”, aclaran desde la directiva, analizando una imagen colgada por el jugador en la que aparece con un grupo de amigos jugando un partido virtual en el sofá de su casa… en gallumbos. “¡Pero también es muy natural en eso y se le nota!”, tercia otro.

De momento, lo de Neymar en Barcelona es un cuento de hadas y no podía haber empezado mejor. “Le gusta hasta entrenarse”, reconocen en el cuerpo técnico. Así que en el club, felices como están, solo temen una cosa: “El miedo es cómo saldrá del Mundial: si lo gana, puede sentirse Dios, si lo pierde, igual se nos deprime”, reconocen en el camerino donde hay memoria: Romario no volvió nunca del Mundial de Estados Unidos 94 y Ronaldinho nunca fue el mismo después de Alemania 2006.