Oleg Salenko y Roger Milla, crónica de un partido que hizo historia en los Mundiales

El ruso y el camerunés, en un encuentro de comienzo intranscendente, se combinaron con sus goles para hacerlo histórico.

Archivo El Espectador

El 28 de junio de 1994 en la definición del grupo B del Mundial de Estados Unidos se jugó un partido que de comienzo se veía intranscendente para el futuro próximo del campeonato: Rusia-Camerún, el primero llegó con pocas posibilidades, mientras que el segundo necesitaba una goleada para clasificar a los octavos de final.

No obstante, a pesar de estos antecedentes 74.914 espectadores asistieron al estadio Stanford de San Francisco para disfrutar del último encuentro del grupo B y terminaron presenciando un duelo que sería histórico por dos hechos que se registraron.

El primero y el más llamativo lo realizó el delantero ruso Oleg Salenko, quien marcó en cinco oportunidades y se convirtió en el jugador que más goles anotó en un partido; el segundo lo hizo Roger Milla, quien a los 42 años marcó el descuento en la dura derrota 6-1 de Camerún y es el futbolista más viejo en hacer un gol en un campeonato del mundo.

Oleg Salenko, un ruso hasta entonces poco conocido

Oleg Anatólievich Salenko fue un futbolista que nació en Leningrado el 25 de octubre de 1969. Su carrera profesional inició en el Zenit de Leningrado y en 1989 pasó a Dínamo de Kiev, lo cual lo convirtió en la primera transferencia de un jugador ruso al fútbol ucraniano. En este equipo marcó 48 goles, una cantidad deficiente para un centro delantero.

En la temporada 1992/93 pasó a la Liga española, donde llegó al Club Deportivo, donde marcó 17 goles en su segunda temporada, lo que le valió para ser contratado por el Valencia justo antes de ser convocado para el Mundial de Estados Unidos.

Además de su recorrido por los clubes europeos, el ruso protagonizó un caso único: representó a dos Selecciones de la ex Unión Soviética. El atacante había jugado en el combinado sub 20 soviético y luego disputó un encuentro con la camiseta de Ucrania. Sin embargo, finalmente se decidió por Rusia, Seleccionado que defendió en las Eliminatorias y en el Campeonato del Mundo.

Su carrera que no fue tan destacada dio un giro importante esa tarde del 28 de junio, El Espectador tituló en su nota del miércoles 29 “Arrasó huracán ruso” y añadió Oleg Salenko fue el héroe de la jornada, al conseguir cinco de los seis goles de su equipo e imponer una nueva marca en los mundiales. Las primeras declaraciones del delantero tras ese histórico partido fueron: “aunque uno siempre lo sueña, tampoco se me había ocurrido pensar que pasaría a encabezar la lista de goleadores del Mundial”.

Por esta actuación sin precedentes, Salenko fue el máximo artillero del campeonato. Hristo Stoichkov también anotó seis tantos en total, pero lo hizo en siete partidos, contra sólo tres del ruso. Hasta el 6-1 de Rusia sobre Camerún, el récord goleador en un mismo juego estaba en manos de seis futbolistas, todos con cuatro: Willimowski en 1938; Ademir en 1950; Kocsis en 1954; Fontaine en 1958; Eusebio en 1966 y Emilio Butragueño en 1986.

Roger Milla, un goleador quien puso su firma en la historia de los mundiales

Roger Milla fue uno de los futbolistas africanos que ha pasado por el balompié internacional, nació el 20 de mayo de 1952. A los 14 años inició su carrera futbolística en el Ben el Eclair de Douala, donde militó los cinco primeros años. Con 19 años fue traspasado a los Léopards de Douala, donde empieza a demostrar por qué sería nombrado posteriormente mejor jugador africano de todos los tiempos.

En 1974 pasa al Tonnerre de Yaoundé donde es campeón y además gana dos Recopas de África y se da a conocer internacionalmente. Después pasa al Valenciennes, donde no consigue una buena temporada, marcando seis goles en 28 partidos. En 1979 es traspasado al Mónaco, donde tampoco termina de demostrar su calidad anotando tan sólo dos tantos en 17 encuentros.

En el verano de 1980, el Bastia se hace con sus servicios y es allí donde explota futbolísticamente anotó 35 goles en 113 partidos y ganó su segunda Copa francesa, en 1981. En 1984, Milla ficha por el legendario Saint-Étienne con quien firmó 31 goles en 59 partidos y ganó una liga de la Segunda División de Francia (Ligue 2) con dicho equipo. Finalizó su carrera francesa en el Montpellier, donde se convierte en ídolo, marcando 37 goles en 95 partidos.

Aunque regresó a fútbol de su país, el jugador es llamado por Henri Michel a disputar el Mundial de 1994 con 42 años de edad, anteriormente había disputado el de 1982 y el de 1990, donde tuvo su mejor presentación en las Copas del Mundo. Y es precisamente en su última actuación donde logra convertir el gol de la honrilla para su equipo, para convertirse en el jugador más viejo en anotar en la historia de los mundiales.