La paciencia de Carlos Bacca

El delantero costeño pasó de ser titular indiscutido a no disputar ni un solo minuto en el juego ante Chile. Con humildad afirma que trabaja bien para el momento que le toque ingresar.

Bacca, en el entrenamiento en el estadio de San Martín de San Juan. / Colfútbol
Bacca, en el entrenamiento en el estadio de San Martín de San Juan. / Colfútbol

Esperar ha sido una de las virtudes de Carlos Bacca. Y lo más destacado es que, sin importar la situación por la que esté pasando, su actitud siempre ha sido la de mantener la cabeza en alto ante la adversidad y luchar porque sus sueños se hagan realidad. Si el delantero nacido en Puerto Colombia, Atlántico, hace 30 años, es futbolista profesional, es gracias a su perseverancia.

“Ya con 18 años parecía que su futuro no iba a ser como futbolista”, recuerda Gilberto, su padre. Por esos días Carlos sólo jugaba los fines de semana con el equipo de la empresa Expreso Colombia Caribe, en la que trabajaba como cobrador de pasajes de buses que iban de Puerto Colombia hacia Barranquilla. Lejos estaba del fútbol de primera. Tuvo que esperar hasta que cumplió 23 para poder jugar en la A con el Júnior de Barranquilla, en donde despegó su carrera.

Es por eso que este momento que vive con la selección de Colombia –en el que pasó de ser titular indiscutido a ni entrar en los planes de José Pékerman en el reciente juego ante Chile– no le mortifica. “Me siento tranquilo, el profe siempre hace las cosas pensando en lo mejor y ante Chile tomó la decisión de que en punta jugara primero Miguel Borja y después Falcao. Yo estoy siempre a disposición del cuerpo técnico para aportar así sea fuera de la cancha. Trato siempre de dar lo mejor y estoy preparado para el momento en que me toque ingresar”, le comentó a El Espectador el jugador del Milan de Italia.

Un día, en uno de los partidos que jugaba los fines de semana con el equipo de la empresa de buses, fue visto por David Pinillos, quien en ese entonces era director técnico del Barranquilla FC. Sin pensarlo, le dio la oportunidad de hacer parte de ese equipo costeño, en el cual Carlos no tuvo continuidad y por eso tuvo que ir al fútbol de segunda división en Venezuela.

Pero allá, consolidarse no sería fácil. Incluso el presidente del Minerven llegó a dudar de él y pedir que lo devolvieran a Barranquilla. En un juego por la quinta fecha del torneo, su equipo perdió 4-3 ante Zulia y a Bacca no le entró ni una. Se comió varios goles debajo del arco. “Bacca que se vaya en el primer bus que salga mañana para Colombia”, dijo el presidente del club, Luciano Chávez, tras ese juego. Pero el técnico se opuso a esa salida y por eso el colombiano tendría revancha.

A pesar de la crisis, Bacca seguiría como titular en el partido de la semana siguiente y le pudo pagar la confianza a su entrenador con un triplete ante la Universidad Central de Venezuela. Luego terminaría como goleador del torneo, con 13 tantos, y además con el ascenso a la primera categoría.

Ahí regresó nuevamente al Barranquilla, en el que esta vez sí lograría ser goleador y destacarse y por eso fue invitado a los entrenamientos del Júnior y por decisión del técnico Julio Avelino Comesaña se quedó en el equipo del que era hincha y siempre había soñado con jugar. “Ya tenía 23 años. Fue una espera larga y un tiempo de mucho sufrimiento, pero afortunadamente cumplió con las expectativas, triunfó y eso le dio para dar el salto a Europa”, recuerda Gilberto Bacca, el padre de Carlos, quien trabaja manejando yates en Cartagena.

¿Frustración? “La verdad, lo normal. Uno siempre trabaja a diario pensando en jugar, pero acá en la selección hay jugadores muy buenos y todos los que no tenemos la oportunidad de actuar sabemos que lo primero que tenemos que hacer en el banco es alentar a los que están en cancha”, asegura Carlos, quien en Europa se ha destacado en todos los clubes en que ha estado: Brujas de Bélgica, Sevilla de España y ahora el Milan de Italia.

“Si hubiésemos ganado ante Chile, igual tocaba ir a ganar a Argentina. Hemos tenido siempre la mentalidad de jugar de igual a igual en cualquier cancha que actuemos y esta vez no será la excepción. Vamos terceros en la eliminatoria y ganarle a Argentina sería fundamental para sacarles una buena diferencia y para terminar el año en posiciones de clasificación”, destacó Carlos, quien seguramente no será titular para este partido, pero esperará pacientemente su oportunidad, como siempre lo ha hecho.