Pelé y su historia bajo los tres palos

La historia del día en el que el Rey brasileño se puso el buzo del guardameta.

Pocos son los hombres a los que les gusta el arco. Los 90 minutos de un juego bajo los dos palos no es una posición cómoda, especialmente cuando al número uno le entran más de dos goles, o inclusive peor, cuando nunca llegan al arco los del equipo contrario.

Pero hay algunos jugadores que además de goleadores, han tenido que vestir el uno o el 12 para ayudar al equipo.

El Rey Pelé es uno de ellos. No fue suficiente una tripleta del 10 en el partido de Gremio ante Santos en 1963 por el paso a la final del campeonato brasileño. En el minuto 87, luego de la expulsión del arquero Gylmar, fue Pelé quien decidió vestirse de negro con el número uno y continuar hasta el final del juego atajando para el Santos.

El partido, hasta la expulsión iba 4-3, arriba el Santos, con una tripleta del Rey y con un gol de Pepé, y así quedó con una espectacular actuación del brasileño que atajó todos los tiros que los jugadores de Gremio intentaron introducir en el arco.

Pepé, el autor del cuarto gol ante Gremio dijo al finalizar el encuentro “Pelé usó un buzo negro largo e hizo unas salvadas fantásticas para mantener el resultado. Fue un buen arquero, liviano  y flexible, como si pudiera volar”.

Santos, pasó a la final y frente a Bahía se coronó campeón del campeonato brasilero de la Serie A, con un Pelé que terminó como el máximo anotador del torneo con 8 tantos.

 

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