Real Madrid gana y reencuentra su mejor versión

En su mejor versión, el equipo de Ancelotti derriba la resistencia del Elche (0-2) con la batuta ofensiva de Isco y una gran actuación coral.

Cristiano Ronaldo celebra el segundo tanto de Real Madrid contra el Elche. Foto: AFP

El Real Madrid se impuso por 0-2 al Elche en el duelo disputado en el Martínez Valero. El equipo de Carlo Ancelotti venció merced a las dianas de Benzema y Cristiano Ronaldo, y de esta forma amplió su renta al frente de la clasificación. Tras esta jornada –que se cierra mañana, con el Levante-Granada (20.45)–, el Madrid aventaja al Barcelona en cuatro puntos y en siete al Atlético, sus dos perseguidores.

Volvió ese Madrid de la pegada, de la embestida, de atosigar sin cesar hasta el final. Volvió ese Madrid ordenado, insaciable y carnívoro. Y para ello Ancelotti apostó por el mismo once que tan buen resultado le ofreció en Gelsenkirchen. Y sus hombres salieron con todo, como una fiera salta a la arena, dispuestos a devorar a su adversario desde que el árbitro legitimó el espectáculo con el pitido inicial. La noche era especial para Casillas. El portero cumplía 500 partidos bajo el marco del Madrid y vivió la efeméride de forma plácida, sin excesivos contratiempos. Desde su área divisó el furibundo arranque de sus compañeros, que mezclaron bien e intimidaron mejor.

Fue Cristiano quien dio el primer aviso, cuando se acomodó la pelota con el tacón de su bota izquierda y disparó al palo largo con la derecha, con la suficiente rosca como para sortear la oposición de los defensas. El balón, sin embargo, se estampó en el poste. El portugués, desde el flanco izquierdo, enhebró a la perfección con Bale y Benzema. Entre los tres midieron una y otra vez la consistencia de la zaga del Elche, que mantuvo la compostura durante un buen rato pese al ritmo acosador del tridente blanco.

Después de que al árbitro invalidase una acción en la que percutió primero Bale y después Cristiano, este último revisó su catálogo y tiró del recurso del tiro. Un latigazo hermoso, desde 30 metros, tampoco fue suficiente para batir al meta Tyton, enorme en la estirada y en cada una de sus intervenciones. No obstante, en la siguiente ocasión de los blancos no tuvo más que seguir la trayectoria del cuero, cabeceado por el pichichi del campeonato con mucha intención, cerca de la cruceta izquierda del portero.

El Madrid era absoluto dominador del pulso. Ante semejante despliegue, el Elche agazapó sus líneas y se protegió con todo. Iintentó ir quemando poco a poco el espíritu de su visitante, desatado a partir de la majestuosa conducción de Kroos y el desequilibrio de Isco, una vez más sensacional, tanto para habilitar a sus compañeros como para regalar al Martínez Valero varias maniobras deliciosas que merecieron los aplausos en el instante de su sustitución, al final del partido. 

También lo fue la chilena de Benzema, con final en la red, anulada después por el colegiado al apreciar la posición ilegal del francés, en fuera de juego por tan sólo unos centímetros.

Si el Madrid salió desbocado en el primer acto, el Elche golpeó primero en el segundo. Aarón exigió a Casillas con un potente derechazo, abajo y potente, y el portero sacó la mano. De inmediato, el jugador del Elche le hizo muchísimo daño a Bale con una entrada al tobillo que bien pudo haberle producido una lesión de gravedad al galés. Y, a partir de ahí, le erosión que había llevado a cabo el cuadro de Ancelotti a lo largo de todo el partido surtió efecto. Fue de carambola, pero suficiente para abrir el marcador. Lombán trató de desviar un centro de Cristiano desde la izquierda, pero el balón rebotó en Tyton y quedó a merced de Benzema. Gol.

Abierto el cofre, Cristiano rubricó un testarazo precioso para ampliar el marcador. Fue en el minuto 69, cuando Isco sirvió un centro medido y el delantero portugués, marcando los tiempos, ejecutor, envió el esférico a las mallas con fuerza. Ahí claudicó definitivamente el Elche y se autoafirmó el Madrid, reencontrado consigo mismo, en su mejor versión; más líder después de los nubarrones que dejaron el derbi contra el Atlético y la fiesta de Cristiano.