Roberto Perfumo, el adiós a un grande del fútbol

Perfil del argentino que murió este jueves a los 73 años de edad.

Archivo.

El fútbol argentino está de luto. Un histórico de dos de sus equipos emblemáticos y de la selección nacional, “El Mariscal” Roberto Perfumo, falleció este jueves en la Clínica los Arcos de Buenos Aires, a donde había sido llevado de urgencia en la madrugada, tras sufrir una caída por las escaleras en un restaurante situado en el exclusivo sector de Puerto Madero.

El impacto de la noticia se sintió de inmediato en Argentina, donde no sólo sus principales dirigentes deportivos o ex jugadores de fútbol lamentaron la noticia, sino que el equipo River saltó al campo de juego de su estadio Monumental para jugar con el Sao Paulo de Brasil con sus futbolistas portando un brazalete negro en memoria de quien fuera uno de sus más recordados defensas centrales.

Roberto Perfumo siempre fue un hombre del fútbol, y la prueba es que desde su niñez participó en equipos aficionados, y antes de los 18 años ya hacía parte de las divisiones inferiores del River Plate de Buenos Aires. Sin embargo, no fue en el equipo millonario donde despuntó para el balompié. En la primera mitad de los años 60 se vinculó al Racing de Avellaneda que lo vio triunfar.

Debutó en 1964 como volante, pero por su fortaleza y capacidad técnica, pronto sus entrenadores lo ubicaron como defensa central. Fue en esa posición donde se hizo conocido entre los seguidores de la “Academia”, y donde el mundo supo de su capacidad como futbolista. El momento estelar llegó en 1967, cuando el Racing lo ganó todo: el campeonato argentino, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental de Clubes.

Fue el primer equipo argentino que enarboló la bandera nacional con un título de carácter internacional. El inolvidable equipo de Juan José Pizzuti que redondeó su faena derrotando al Celtic de Escocia. Un equipo en el que habitualmente Perfumo jugó como central al lado de otro histórico, Alfio Basile. Un extraordinario onceno con Mario Cejas, Raimundo Chavay, Cardozo, Mashio, Raffo, “El Chango” Cárdenas o J.J. Rodríguez.

A pesar de que Roberto Perfumo vivió en aquellos días la gloria deportiva, apenas un par de años después fue protagonista de uno de los momentos más amargos en la historia del fútbol argentino. La eliminación del onceno nacional de la Copa Mundo que se disputó en México en 1970. Le correspondió afrontar una eliminatoria que parecía normal contra Bolivia y Perú, pero terminó encontrándose con el mejor Perú de toda su historia.

En Argentina son aún muchos los que recuerdan las triste jornada del 31 de agosto de 1969, cuando el equipo local empató a dos goles con el Perú de Chumpitaz, Cubillas, Challe, Perico León o Baylón. Ese día, Roberto Perfumo jugó con Mario Sejas, Albrecht, Marzolini, Rulli, Pachamé, Brindisi, Yazalde y Tarabini, entre otros, pero dos goles de “Cachito” Ramírez dejaron por fuera de la justa orbital a Argentina. Perfumo siempre lo recordó como el momento más doloroso.

Tanto que al año siguiente del Mundial migró al fútbol brasilero, más exactamente al Cruzeiro, donde se volvió un estandarte del equipo. Ganó cuatro campeonatos y durante cuatro temporadas se destacó como uno de los jugadores extranjeros que los aficionados de Bello Horizonte referencian como uno de sus históricos. No obstante, a sus 33 años, ya cerca del retiro, optó por regresar a su país, donde lo esperaban más aplausos.

El River llevaba 18 años con ayuno de títulos, y de la mano de Ángel Labruna, en 1975 rompió esa mala racha y en el estadio Monumental volvieron a verlo campeón. Allí estuvo Roberto Perfumo, despidiéndose del fútbol activo junto a algunos veteranos y una nueva generación de futbolistas que triunfaron. Fillol, Héctor López, Ártico, J.J. López, Beto Alonso, “Mostaza” Merlo, Pedro González, Raimondo, entre otros, varios de ellos seleccionados en la albiceleste.

Perfumo se retiró en 1978, cuando tenía 36 años. Entonces comenzó su época como técnico, que lo vio frente al banco en algunos equipos de su país y en varios de América. De hecho, pasó efímeramente por Colombia para dirigir al Independiente Santa Fe, en 1993, pero los resultados no lo acompañaron. Después de una década en la dirección técnica cambió de frente en el mundo del fútbol.

Se hizo comentarista invitado del periodismo deportivo, labor en la que volvió al reconocimiento internacional cuando se vinculó a la cadena Espn. También lo hizo en el espacio Fútbol para Todos, que transmite todos los partidos de la fecha profesional en Argentina. A los 73 años, recordado y admirado por su gente y exaltado por quienes lo vieron jugar y lo rememoran, falleció después de un absurdo accidente. En la memoria del fútbol siempre habrá un espacio para Roberto Perfumo.