Rose Bowl, el escenario que vio hundir a Colombia en el Mundial de 1994

El combinado patrio perdió sus primeros dos partidos en la copa del Mundo que se celebró en Estados Unidos. Rumania y el seleccionado norteamericano fueron sus verdugos.

Andrés Escobar lamenta el gol en contra contra Estados Unidos en el Mundial de 1994. Foto: Archivo

Colombia vuelve a un escenario que no le trae los mejores recuerdos, el Rose Bowl. El estadio ubicado en Pasadena, California fue testigo del naufragio del seleccionado dirigido por Francisco Maturana en 1994. La tricolor, que llegó a ese Mundial con chapa de favorito, perdió sus primeros dos partidos en este escenario contra Rumania (3-1) y Estados Unidos (2-1).

El 22 de junio el combinado patrio intentó dejar atrás el mal debut ante Rumania, pero no mostraron su mejor cara. Fueron superados por la selección local y cayeron 2-1 en un encuentro que dejó el recuerdo amargo del autogol de Andrés Escobar. Ese partido El Espectador lo tituló: Colombia se fue a pique. Esta fue la crónica de este encuentro.

Se reventó la selección de Colombia y quedó prácticamente eliminada de la copa del Mundo USA94, tras su segunda confrontación en el estadio Rose Bowl, donde cayó por dos goles a uno frente al combinado local de los Estados Unidos, en una presentación por debajo de su nivel.

Era el partido de la esperanza, pero a la postre fue el de la y catástrofe. El rival, como aconteció contra Rumania, era supuestamente inferior, pero a la hora de demostrar que esto era así, Colombia quedó minimizada. La mejor opción de los criollos ocurrió a los seis minutos con un centro de Herrera y una aparición sorpresiva de Gaviria, eludiendo el fuera de lugar. La pelota pegó en Dooley y luego se estrelló contra el vertical.

Se quedó Colombia

Pero después de los quince minutos, Colombia se quedó. Era el momento oportuno para que aparecieran las figuras como Valderrama, Rincón y Asprilla. Valderrama no entregó un pase bueno. Todos se quedaron en de los contrarios. Faustino Asprilla fue el peor. Un que estaba para figurar entre los más grandes de USA94, pero no pasó nada con él.

Los Estados Unidos, con un práctico, sin muchas arandelas, fue de menos a más. Se crecieron en la retaguardia Bolboa y Lalas, y del medio campo hacia arriba Ramos y Stewart fueron los más importantes.

Una mala pasada le jugó el destino a Andrés Escobar, quien ha sido el jugador más regular y de mayor personalidad, al desviar hacia su propia puerta el disparo rastrero de Harkers, para colocar el uno a cero.

Sin brújula

En el segundo tiempo ingresaron al campo Adolfo Valencia e Iván René Valenciano, para intentar salvar la barca. Un pase al do de Ramos, sobre el costado puso a Stewart frente a Córdoba, con una pérdida en el mano a mano para el golero criollo, que vio cómo la pelota fue reposar al fondo de las piolas.

A partir de este momento se le vino la noche a Colombia. Siempre se buscó el marco de Meola - de una gran actuación -, por la parte central. No fueron utilizados los costados, no se hicieron cambios de frente para mover a los zagueros contrarios.

Leonel Alvarez fue el más corajudo de todos, el que no ahorró esfuerzos para pelear hasta el último minuto; luchó todos los balones e incluso abandonó el campo con lágrimas y consolado por el entrenador Bora Milutinovic.

Adolfo Valencia salvó su participación con el gol del descuento, sobre el minuto final, al tomar un rebote de Tony Meola, después de un disparo de Freddy Rincón.