Schweinsteiger se despide entre lágrimas de la selección alemana

El jugador de 32 años jugó este miércoles su último partido con el combinado campeón del mundo. Los aficionados lo ovacionaron con euforia y le gritaron el “Dios del fútbol”.

El alemán Batian Schweinsteiger tras su partido de despedida de la selección alemana. / EFE.

Luego de 120 partidos disputados y 24 goles con la selección de Alemania, este miércoles Bastian Schweinsteiger se despidió en un partido amistoso contra Finlandia. En el minuto 67, cuando el equipo teutón ganaba 1-0, el capitán de 32 años fue sustituido por Julian Weigl, y el adiós llegó. El estadio se puso de pie para ovacionarlo y con efusividad darle las gracias por los logros alcanzados con el combinado europeo; el más destacado, la Copa del Mundo Brasil 2014.

El homenaje comenzó con unas imágenes plasmadas en la pantalla del Borussia Park, estadio alemán en el cual se disputaba el compromiso, en donde resumían su carrera en la selección, desde sus inicios y su primer juego oficial en la Eurocopa de Portugal 2004, hasta el momento en que se convirtió en el capitán indiscutible de la misma. Su último encuentro internacional fue en la reciente Eurocopa de Francia 2016.

El presidente de la Federación Alemana de Fútbol, Reinhard Grindel, calificó al centrocampista como “más que un gran jugador”, mientras las tribunas del escenario de Mönchengladbach estaban abarrotadas de mensajes de agradecimiento hacia quien militó la mayor parte de su carrera en el Bayern Múnich, club con el que ganó múltiples títulos. "Gracias, Schweini. Contagiaste a todo el equipo de tu espíritu de lucha", decía uno de ellos.

La imagen que culminó el trayecto de su carrera fue el triunfo obtenido en la final del Mundial 2014, en la que aún participaban cinco jugadores de la vieja generación de la selección alemana, que comenzó en el Mundial que organizaron en 2006.

Ante todas estas muestras de cariño, Schweinsteiger, quien portaba la camisa con el número 7, no pudo contener el llanto y mientras secaba sus lágrimas aseguró que “no pensé que fuera a ser así", y agregó que “siento mucho agradecimiento de poder vivir esto. Nos volveremos a ver de otro modo. Le deseo a la Federación lo mejor”.

En el estadio lo acompañó su familia, Peter Hermann, entrenador de Schweinsteiger en las inferiores del Bayern Munich, y Jupp Heynckes, con quien ganó la Liga de Campeones en 2013. El homenaje también estaba previsto para Lucas Podolski, que por lesión no pudo asistir.

La despedida de estos dos grandes jugadores de la selección implica el cierre de una de las mejores generaciones del fútbol alemán, que iniciaron un proceso en la Copa del Mundo 2006, y lo consagraron con el memorable triunfo en tierras brasileras, cuando aquel gol de Mario Götze en el alargue ante Argentina les dio el más preciado de los trofeos.

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