Según las cifras, James es uno de los mejores

La obtención del título del Real Madrid en el Mundial de Clubes, celebrado en Japón, dejó un sinsabor en los colombianos que somos amantes del fútbol.

Es siempre un placer ver cómo se consolida un gran equipo en la grandeza, pero la final del domingo pasado, disputada contra los Kashima Antlers, es la prueba definitiva de que Zinedine Zidane no quiere y, posiblemente, no necesita a James Rodríguez en su esquema de juego del Real Madrid. Es una lástima que así sea, pero es la realidad.

James está banqueado y eso está afectando su nivel de juego. Es un círculo vicioso. Porque no le dan muchos minutos de juego, James no alcanza un alto nivel de rendimiento. Y porque no tiene un alto nivel de rendimiento, no lo incluyen en la titular. En la final no jugó siquiera un minuto. James mismo parece estar reconociendo que debería dejar el Real Madrid y partir hacia otro club en el que pueda demostrar todas sus condiciones, que son extraordinarias.

No es fácil explicar por qué perdió la titularidad. Como explicó S. Montenegro en su columna de El Espectador (12/12/2016), en su primer año, después del Mundial de Brasil, en el que fue el máximo goleador, tuvo una temporada espectacular de la mano del técnico italiano Carlo Ancelotti, a pesar de que el Madrid no ganó ni la Copa de Europa ni la Liga de España, los dos trofeos más importantes de la temporada.

Así, además del prestigio que traía del Mundial de Brasil, por su rendimiento en ese primer año, la prensa y la afición de España y del Viejo Continente se rindieron a sus pies y llegaron a hablar del futuro Balón de Oro. Pero, precisamente por no haber alcanzado algunos de los grandes trofeos, el presidente del Madrid, Florentino Pérez, decidió echar a Ancelotti y contrató a Rafael Benítez, y allí comenzaron los problemas de James. Con la excusa de que llegó tarde para la pretemporada, en el verano de 2015, Benítez lo comenzó a banquear, lo que disgustó al jugador, quien comenzó a mostrar su insatisfacción con gestos de desagrado durante los partidos y a hacer comentarios, particularmente a la prensa colombiana, que causaron malestar al técnico y al cuerpo directivo.

Es indudable que, por ser un compatriota, sentimos que James es un futbolista superlativo y queremos que sea exitoso, pero su desempeño visto objetivamente, a partir de cifras, muestra que efectivamente el colombiano es excepcional. En la siguiente tabla se muestra el total de goles y asistencias realizados en Liga por cada noventa minutos jugados por Rodríguez y sus compañeros de equipo, desde el año 2013 hasta lo que llevamos hoy en la Liga BBVA. En la lista se exceptúan los porteros y los jugadores que contaron con menos de 90 minutos de acción en el campo en su respectiva temporada.

La tabla muestra que James se ha encontrado entre los mejores de sus equipos bajo esta medición y su alto rendimiento se ha mantenido durante los últimos cuatro años. En el Real Madrid de Ancelotti, el colombiano tuvo un desempeño magnífico, contribuyendo con un gol o una asistencia por cada partido que disputó.

En la temporada 2015-2016 y en lo que llevamos de la 2016-2017, en las que ha jugado mucho menos, logró mantenerse entre los 5 y los 3 jugadores del equipo, respectivamente, con mayor eficiencia en el campo. Vale la pena resaltar que, en las tres temporadas que lleva en el Madrid, el desempeño del colombiano ha estado por encima de sus “competidores” directos, como lo son el alemán Toni Kroos o el español Francisco Alarcón, conocido como Isco.

A pesar de que en las últimas dos temporadas James ha tenido falta de continuidad, por el número de goles y asistencias que hace por cada noventa minutos de juego, su rendimiento es comparable a lo que consiguió en su última temporada en el Mónaco, en donde fue alabado por la prensa y el público francés, y en su primera temporada con el Madrid.

La excepcionalidad de Rodríguez se mantiene y podría ser de muchísima utilidad en muchos equipos europeos de alta gama. Para dar un ejemplo, en la Juventus, que está de primera en la Serie A de Italia, el jugador que cumple con el mayor rendimiento del equipo bajo nuestra definición es Miralem Pjanic. Éste tiene 0,55 asistencias o goles por cada juego, mientras que James hoy tiene 0,72 (¡en su peor temporada en el Madrid!).

Como argumenta Montenegro en la mencionada columna, una parte de la prensa deportiva española ha buscado por todos los medios desprestigiar a James. Siempre ansiosa de sangre, ésta circuló rumores sobre supuestos romances con modelos, visitas frecuentes a discotecas en días de semana y excesos de velocidad al volante. Sin duda, varios comentaristas chovinistas de la península jamás han querido a James, a quien ven como un sudaca que le hizo sombra a Isco, una de las grandes esperanzas del fútbol español. Mediapunta, como James, Isco fue desplazado por nuestro compatriota durante su primera temporada, lo que causó el enfado de no pocos analistas deportivos y seguidores del nacido en Benalmádena.

Además, sabiendo que, en cualquier momento, James retomará su nivel de juego y volverá a ser titular, esta prensa amarilla está tratando de destrozarlo ahora que está en la banca. Insinuando que es desleal con su equipo, muestran tomas de James bostezando cuando el Madrid anota un gol o que se queda sentado cuando toda la suplencia se levanta a protestar una mala decisión del árbitro, o que no celebra con suficiente júbilo un triunfo del Real Madrid.

Y la verdad es que el equipo de Zidane ganó la Copa de Europa, el Mundial de Clubes y va de primero en la Liga, con James en la suplencia. Por su bien personal y por el bien del fútbol, James debe buscar otro equipo en donde pueda desplegar sus inmensas capacidades.

 

 

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