La Selección Colombia dejó más dudas que certezas en la Copa América

El frío resultado es aceptable, porque llegó a una semifinal después de 12 años, pero el nivel futbolístico y la idea de juego preocupan de cara a la parte crucial de la eliminatoria rumbo a Rusia 2018.

Colombia quedó eliminada de la Copa América del Centenario. Foto: AFP

Aunque habrá que esperar la evaluación final del cuerpo técnico y las enseñanzas que la Copa América Centenario le haya dejado, para los aficionados y la mayoría de los analistas quedaron más dudas que certezas con la presentación de la selección nacional en Estados Unidos.

El balance, antes del partido por el tercer lugar, que será mañana desde las 7:00 p.m., en Phoenix, es que Colombia ganó dos partidos, perdió dos y empató uno. Anotó siete goles y permitió seis. Llegó a una semifinal después de 12 años sin hacerlo.

Podría decirse que jugó bien frente a Estados Unidos, en el debut. Y el primer tiempo contra Paraguay. De ahí en adelante el equipo perdió las ideas y terminó corriendo, luchando, metiendo, pero jugando muy poco.

Criticar ahora la convocatoria no sirve de nada. Hace mes y medio, cuando se conoció la lista definitiva, esos eran los mejores jugadores que había, y aunque la idea era competir y pelear por el título, también se buscaba preparar el equipo para lo que viene de la eliminatoria a Rusia 2018 y darles rodaje a algunos jugadores de la sub-23, que estará en los Juegos Olímpicos de Río.

En lo que falló el técnico José Pékerman fue en no implementar variantes tácticas y haber mantenido como titulares a jugadores que no estaban rindiendo en la Copa, como Juan Guillermo Cuadrado y Edwin Cardona. Durante muchos momentos, el equipo lució desordenado, a la deriva, sin una idea clara de juego y carente de alternativas.

Colombia mostró nuevamente problemas de marca por los costados. Hace rato no hay laterales que garanticen seguridad atrás y eficiencia al apoyar el ataque, por lo que Pékerman tendrá que seguir buscando opciones.

Los defensas centrales y volantes de marca cumplieron, más allá de algunas fallas puntuales, así como el arquero David Ospina, casi siempre figura.

El gran déficit para la tricolor estuvo en la generación de juego y el ataque. No hubo alternativas y dependimos demasiado del talento de James Rodríguez, que, sin socios, terminó naufragando en sus intentos desesperados por salvar al equipo con alguna genialidad.

Carlos Bacca, el mejor delantero colombiano de la temporada, aportó mientras estuvo bien físicamente. Los jugadores que no fueron titulares habituales tuvieron pocas opciones de actuar, aunque pudieron ser evaluados por el cuerpo técnico y acumularon importantes sesiones de entrenamiento de cara al futuro.

A los sub-23 como Cristian Bonilla, Felipe Aguilar, Yerry Mina, Guillermo Celis, Sebastián Pérez, Roger Martínez y Marlos Moreno la Copa les servirá como experiencia para el torneo de fútbol de los Olímpicos, en agosto.

Con la necesidad de corregir errores y despejar lo más pronto posible algunas dudas en la nómina, pero también con algunas certezas, como la de que hay con qué aspirar a ocupar uno de los cuatro primeros lugares en la eliminatoria, Colombia afrontará este año seis partidos más rumbo a Rusia 2018, que sigue siendo el principal objetivo de Pékerman y sus muchachos.

En agosto jugará contra Venezuela y Brasil, en septiembre con Paraguay y Uruguay, y en octubre con Chile y Argentina. En esos juegos, el entrenador tendrá que demostrar que la Copa Centenario, además de ratificar nuestro lugar en el fútbol continental, sirvió para consolidar el renovado equipo con el que aspira seguir escalando para acercarse cada vez más a los países que hoy definitivamente son mejores, como Argentina y Chile.