La selección de Argentina: sin Messi y sin norte

Lo que iba a ser una fiesta, terminó en lamento. La derrota en casa frente a Paraguay dejó a la selección argentina perpleja y a los argentinos unidos para rezar por la vuelta del lesionado Lionel Messi.

Gonzalo Higuaín está en deuda con la selección. / AFP
Gonzalo Higuaín está en deuda con la selección. / AFP

Una catarata de silbidos despidió a la albiceleste en el estadio Mario Kempes de Córdoba, decepcionada por el 1-0 y por la ineficacia del equipo de Edgardo Bauza, sin táctica ni norte. “Ni jugadores ni técnico, a la Argentina no le funciona nada”, tituló lapidario el diario La Nación, avizorando la tormenta que se cierne sobre el entrenador.

Si tanto se criticó a Messi por su supuesta falta de pasión por la casaca argentina, ahora también se señala al resto del equipo porque no sólo juega mal, sino que perdió hasta la rebeldía. Tampoco había jugado bien el viernes pasado en Perú, de donde se trajo un trabajoso empate 2-2, una imagen que esperaba superar al calor de la localía pero que terminó en un frío invernal.

Y es que las cifras son claras cuando la selección juega con o sin Messi. Sin el 10, ha cumplido 7 partidos, con saldo de una victoria, cuatro empates y dos derrotas. Con Lionel, tres compromisos jugados y tres victorias.

El mismísimo Diego Maradona, quien muchas veces ha criticado a la estrella del Barcelona, por su falta de personalidad y liderazgo con la camiseta de Argentina, esta semana tuvo que admitir la falta que hace Messi. “La selección tiene un potencial grandísimo de atacantes desde Higuaín hasta Agüero, pero sin Lionel Messi el resto no da lo mejor de sí, es él quien manda el ataque”.

Su puesto en el repechaje refleja la realidad de una “messidependencia” difícil de ocultar. Todas las miradas críticas en Argentina apuntan al entrenador y a la necesidad de una renovación de jugadores que le dé algo de aire fresco a la selección. Bauza tiene apenas un mes para repensar un equipo que debe jugar nada más ni nada menos que ante Brasil en Belo Horizonte. Para entonces el DT espera contar con el recuperado Messi. Los argentinos también.