Sergio Ramos: sigo siendo el mismo niño ilusionado que llegó al Madrid

España y Brasil disputarán este domingo, desde las 5:00 p.m. (por el Gol Caracol), la final soñada de la Copa de las Confederaciones.

Sergio Ramos será titular esta tarde en la gran final de la Copa de las Confederaciones frente a Brasil. Vivirá un cerrado duelo con Neymar.   / AFP
Sergio Ramos será titular esta tarde en la gran final de la Copa de las Confederaciones frente a Brasil. Vivirá un cerrado duelo con Neymar. / AFP

Sergio Ramos lidera la zaga de la selección española. Es uno de los titulares indiscutidos para el técnico Vicente del Bosque y, junto a Gerard Piqué, lo hará hoy en la final de la Copa Confederaciones frente a Brasil, en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro. A Ramos se le ve distendido, con el punto de madurez que ha ido cogiendo en su carrera. Hoy es un pretoriano, en su club, el Real Madrid, y en esta selección que suspira por el título que aún no tiene, el único que le falta, la Confederaciones.

¿Se hace largo este campeonato?

Es lo que hay, van siendo muchos días y hay ganas de volver a casa, pero mejor si volvemos con una victoria, que es a lo que hemos venido: a seguir ganando.

¿Las condiciones lo hacen más duro? Dicen que encontró una cucaracha en su habitación del tamaño de un gato.

Sí, fue en Recife, pero forma parte del escenario. No hay problema. Es como el calor. Hay que adaptarse, y punto.

Se le ha visto muy ofendido por las denuncias de un medio de comunicación sobre una supuesta fiesta en el hotel de Recife...

No es para menos, es una falta de respeto y pone en duda nuestra imagen. Me parece muy grave; esperemos que la justicia ponga las cosas en su sitio. La Federación va a ir hasta el final, lo va a demandar y, si no, los jugadores lo haríamos a nivel personal. Al periodista deberían quitarle la acreditación, porque no se la merece. Pero me gustaría diferenciar, porque una cosa es la gente que nos ha tratado de maravilla, y otra, un periodista mentiroso. No se merece que nos llevemos un mal sabor de boca de Brasil, que nos ha tratado de maravilla, por alguien que intenta manchar la imagen de nuestro país e intenta desestabilizar al equipo. Tenemos la conciencia muy limpia y muy tranquila. Hemos sido robados en el hotel y no hemos abierto la boca, porque entendemos que estas cosas pasan en cualquier sitio; sólo pusimos la denuncia, y punto. Es una acusación lamentable, sin fundamento.

¿Qué le ha enseñado tanto ruido en el Real Madrid?

Que todo pasa. Yo no soy rencoroso y me quedo con lo bueno, y de lo malo aprendo. Me quedo con eso, con que lo he dado todo, sigo teniendo ilusión y puedo seguir creciendo.

¿Nota que se le reconoce más la madurez?

Si soy sincero, sí. Te lo dan los años, vas creciendo como profesional, vas madurando; además, lo noto y me alegra. Al fin y al cabo, te vas haciendo viejo, y se nota.

¿Este año ha tenido que dar un paso adelante en el vestuario del Madrid?

Sí, es mi forma de ser, y en el Madrid uno debe evolucionar mucho más rápido que en cualquier otro equipo. Es la exigencia de un gran club, que te obliga a ello.

Y usted que no se calla ni debajo del agua...

Yo soy así, digo lo que pienso en todo momento. Me gusta decir las cosas claras, con mis errores y virtudes. Si me ha servido para equivocarme, también me ha servido aprender e ir de frente.

¿Se reconoce en aquel joven que llegó a Madrid?

Sigo siendo el mismo niño que llegó lleno de ilusiones, que se levanta cada mañana con una sonrisa y ganas de hacer su trabajo. La experiencia y la madurez la dan los años, y la experiencia y la voz que tengo ahora en el vestuario no tienen nada que ver.

Sin Iker en el campo ha tenido que tomar el mando...

Aunque Iker no haya pasado a un segundo plano, porque siempre ha estado en el vestuario, sí he tenido que asumir un poco más de responsabilidad, claro, y tuve que dar un paso al frente por el bien del equipo.

¿Quién fue su referente a la hora de liderar un vestuario?

Llegué al vestuario del Sevilla con 16 años y aprendí mucho de Notario, Javi Navarro, Pablo Alfaro y David Castedo. Gente que estuvo de vuelta y me inculcaron valores. Allí me sembraron las semillas. Luego, ya en el Madrid, Raúl, Zidane, Roberto Carlos y Ronaldo. Y en la selección, Hierro como director deportivo.

Ahora volverá a trabajar con Zidane en el Madrid...

Me alegro. Es una grandísima persona, lo tuve como compañero y sabe lo que es el club y ser futbolista.

Desde afuera, incluso desde Barcelona, parece injusto el trato dispensado a Casillas en el Madrid...

Para gustos, los colores. Cada uno tendrá una opinión. Lo cierto es que Iker ha pasado una época muy complicada y le servirá para valorar quién ha estado a su lado en un momento muy delicado de su carrera. Tengo una relación muy especial con él, porque hemos convivido mucho. De todo se aprende, incluso de los peores momentos. Evidentemente, yo tengo mi opinión y la he dicho donde debía decirlo. A partir de este momento, empieza una nueva época; del pasado me llevo lo bueno y tengo muchas ilusiones en el futuro. Seguro que Iker también.

El futuro para el Madrid ha empezado con la presentación de Ancelotti. ¿Qué referencias tiene?

Muy buenas, gente como El niño Torres que lo ha conocido habla muy bien de él y su palmares está ahí, es impecable. Siempre es bueno tener un experto, sabe de qué va esto y sabrá manejar un vestuario complicado. Todas las referencias son muy buenas.

Ancelotti ha trabajado con Maldini, Baresi... ¿Eso lo ayudará?

¡Referentes, ídolos! Seguro que me pueden enseñar mucho; estoy abierto a seguir mejorando en la parte colectiva e individual.

¿En la selección el ambiente es tan bueno como parece?

Hay problemillas en todos sitios y en todas las familias, y esta es una familia, laboral pero una familia, y al final siempre hay alguna cosilla. Pero todos sabemos para qué estamos aquí y que cualquier ego personal debe estar al servicio del beneficio colectivo siempre. Y nos llevamos muy bien, es muy agradable venir a la selección.

¿Le sigue sorprendiendo de lo que es capaz esta selección?

Es difícil alcanzar a verlo, pero igual la gente no se da cuenta y el día de mañana, cuando llegue la hora de no ganar títulos, se dará cuenta. No vamos a estar toda la vida ganando, esto es fútbol, un juego, una etapa. Antes nos eliminaban de un Mundial y nos caían lágrimas de hipopótamos, y por eso se debería valorar más y disfrutarlo, porque no sabemos cuándo juntaremos otra racha como esta.

Se habla mucho de que son un equipo ofensivo, pero se dice que usted y Piqué forman seguramente la mejor pareja de centrales del mundo...

Yo creo que la estabilidad defensiva es vital en este equipo, sobre todo en estos campeonatos. El nivel de concentración debe ser del 150 por ciento y el margen de error debe ser mínimo. Piqué y yo nos conocemos a la perfección, basta una mirada, y cuando saco la línea, me acompaña siempre. Somos una selección que ataca muy bien, y defendemos todos. Tenemos la línea muy alta y muy junta al centro del campo.

¿Quién grita más de los dos?

Creo que yo. Es por carácter, no por jerarquía.

Contra Brasil ¿jugarán los mismos cuatro zagueros de la última Eurocopa? El resultado fue el título...

Sí, pero no se puede comparar. El de hoy será otro partido.