Sevilla se metió en octavos de la Liga de Campeones, con un sufrido empate en Lyon

Los dirigidos por Jorge Sampaoli igualaron sin goles y mantuvo la ventaja con respecto al cuadro francés, que necesitaba un triunfo para meterse dentro de los 16 mejores del campeonato.

Los jugadores del Sevilla celebra el paso a los octavos de final de la Liga de Campeones. Foto: AFP

El Sevilla cumplió con los pronósticos y rubricó en Lyon su pase a los octavos de final de la Liga de Campeones, pero lo hizo sufriendo tras lograr un triste empate sin goles.

El conjunto hispalense partía con ventaja puesto que para clasificarse le bastaba con empatar o no perder por más de un gol de ventaja. El Olympique de Lyon, que pasará a jugar la Liga Europa, mereció mejor suerte, al contar con numerosas ocasiones para marcar, pero acabó pagando su ineficacia frente a la portería de Sergio Rico, salvado en dos ocasiones por los palos.

El Sevilla salió con un planteamiento conservador, sin un delantero puro, al dejar Sampaoli en el banquillo a Vietto y Ben Yedder. El técnico argentino optó por poner en punta a Vitolo y Nasri, además de colocar un muro en el centro del campo situando a Iborra junto a N'Zonzi.

La primera mitad fue trepidante. Los palos rechazaron tres disparos y en dos ocasiones se cuestionó al árbitro por dos posibles penaltis claros, uno en cada área.

El Olympique comenzó con su equipo de gala, con Valbuena a la batuta y Lacazette en punta.

Como estaba previsto, el conjunto francés salió a tratar de controlar el partido presionando muy arriba al Sevilla. Si bien, la primera gran ocasión fue para el once hispalense. En el minuto 19 Vitolo sentó con un gran regate a Rafael y envió un balón cruzado que repelió el poste. Fue la jugada que abrió la caja de pandora. Un par de minutos después Valbuena regateó a Mariano en el pico del área y todo el estadio pidió penalti.

Las protestas no tardaron en desaparecer porque en la siguiente jugada Vitolo se plantó sólo ante Anthony Lopes y, tras driblar al portero francés, cayó en área. Un jugada que el sueco Jonas Eriksson no sancionó con la pena máxima, ni con la expulsión del guardameta, ante el asombro de los más de 52.000 espectadores que abarrotaron el Parc Olympique Lyonnais.

Una jugada que en vez de congelar el corazón del once local, lo aceleró. El Olympique viendo que estaba más cerca de encajar un gol que de marcarlo se lanzó a tumba abierta.

En el minuto 23, Tolisso envió un balón al larguero y poco después Mariano despejó un disparo envenenado de Lacazette.

El Sevilla sufría ante el asedio galo. Valbuena fue una pesadilla para Mercado en la banda izquierda. El menudo centrocampista francés en una de sus internadas envió un zapatazo que el larguero se ocupó de despejar para desesperación de la parroquia local. Hasta doce remates sumó el Olympique en la primera mitad por uno sólo del Sevilla que acabó pidiendo al árbitro que pitara el descanso.

La segunda parte comenzó con el Sevilla tratando de mejorar su decepcionante posesión del balón, tan sólo un 37 por ciento hasta el momento.

El conjunto de Sampaoli se mostró entonces más sólido en el centro del campo, logró cortocircuitar el juego lionés e incluso crear peligro. Rami remató alto de cabeza minutos después de regresar de los vestuarios.

Sampaoli decidió entonces añadir pólvora al juego de su equipo dando entrada a Ben Yedder y sentando a Sarabia. Sin embargo el francés apenas pesó en el partido.

El Sevilla se dedicó a neutralizar las acometidas lionesas y a ralentizar el ritmo de juego con la cualquier excusa. La ineficacia atacante lionesa hizo el resto. El Sevilla amarró el empate y el pase a octavos como segundo del Grupo H, y envió al Olympique a la Liga Europa.