S.O.S. por Honduras

Una imprudencia de Wilson Palacios hundió a los centroamericanos, que salieron goleados 3-0 de Porto Alegre por cuenta de Francia. Karim Benzema, goleador del Real Madrid, anotó dos; el otro fue autogol.

Karim Benzema, con dos tantos, lidera junto a Neymar, Van Persie y Robben la tabla de goleadores de Brasil 2014. / AFP

La cara de aburrimiento del técnico colombiano Luis Fernando Suárez —al frente de la selección de fútbol de Honduras— ilustra muy bien lo que sucedió ayer en el estadio Beira-Rio de Porto Alegre. Su equipo hizo lo mejor por plantarse bien en defensa y resistir el ataque de Francia, cuyos delanteros dilapidaron, al menos, media decena de oportunidades.

El gran problema de Honduras y de Suárez fue el gran partido que jugó Karim Benzema, el artillero del Real Madrid, el mismo que ayer dejó en el olvido las críticas en su contra por la escasa eficiencia durante las eliminatorias. Su mejor argumento fue el doblete con el que se sitúa, en compañía de Neymar, Van Persie y Robben, al frente de la tabla de goleadores de Brasil 2014.

El resultado se vio venir en los primeros 25 minutos del partido, debido a los constantes ataques de los galos, evidenciados con dos remates desviados de Matuidi y Griezmann.

La esperanza para los hondureños comenzó a esfumarse en el minuto 43, cuando una imperdonable imprudencia del Wilson Palacios definió el partido: un burdo empujón sobre Paul Pogba, la revelación de la Juventus de Italia, que además de originar una pena máxima en contra le significó la expulsión por doble tarjeta amarilla.

En ese momento apareció Benzema en toda su plenitud. Con un disparo seguro al palo izquierdo, engañando al portero Valladares, anotó el primer tanto del partido.

Y a pesar de que Suárez intentó en el intermedio recomponer la zaga con la entrada de Boniek García y Osman Chávez, sus planes se deshicieron muy rápido, a tres minutos de iniciado el segundo tiempo, nuevamente por culpa de Benzema, quien remató un balón cruzado. Aunque la pelota golpeó en el palo, el rebote pegó en el abdomen de Valladares y la hizo entrar.

La escena tuvo que verse en el televisión: el primer gran desafío de la nueva tecnología de ojo de halcón para despejar cualquier duda en las jugadas de gol poco claras.

La aparición de la palabra “gol” en el tablero del Beira-Rio deprimió a los hondureños. Y el golpe definitivo llegó al minuto 72, cuando Benzema, sacando a relucir su fuerte pegada, cazó un rebote en el área y marcó el tercer tanto para Francia.

Ni siquiera en los últimos minutos Honduras significó una amenaza para los franceses. La entrada de Olivier Geraud complicó más de la cuenta a un Valladares que, a pesar del gol en contra, merece el reconocimiento al impedir una goleada mayor.

Los abrazos, al final del partido, de los jugadores a Benzema son el mejor cuadro para ilustrar que Francia es un contendor de peso con altas posibilidades de sumar su segundo Mundial.

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