Soy joven, tengo mucho que aprender: Éder Álvarez Balanta

El colombiano, jugador del River Plate, está feliz con el llamado del técnico José Pékerman para los dos juegos amistosos de la selección nacional frente a Bélgica y Holanda.

Éder Álvarez Balanta durante la entrevista con El Espectador. / Ignacio Yucharch

Aunque se trata de una de las promesas del fútbol colombiano, Éder Álvarez Balanta se siente incómodo cuando escucha elogios. No tiene falsa humildad este marcador central nacido hace 20 años en Bogotá. “Soy muy joven, tengo mucho que aprender”, asegura. Sin embargo, no puede bajarse de esa moto que lo conduce a toda velocidad por la autopista del éxito. Desde su debut en River Plate, el 9 de abril en el clásico contra Racing Club, El Negro se ganó la titularidad y con apenas 25 partidos en Primera, su nombre empezó a circular con fuerza en el mercado europeo. Clubes de la talla del Barcelona o Mónaco hablan de La Pantera como refuerzo para la próxima temporada. Y como si no fluyera suficiente adrenalina en su vida, esta semana llegó el llamado de la selección de Colombia para los amistosos que el equipo tricolor disputará ante Bélgica y Holanda, el 14 en Bruselas y el 19 en Amsterdam.

“Me cuesta asimilar todo lo que me está pasando. Viví muchas cosas en muy poco tiempo. Hace apenas siete meses que debuté en Primera División. La gente me pide un autógrafo y me resulta raro, porque siempre fui un poco solitario, lo que no quiere decir que no cumpla, firme o me saque una foto. Soy una persona normal, como todos”, asegura Balanta en el predio de Ezeiza, mano a mano con El Espectador. Está vestido de sudadera, como cada vez que deja el entrenamiento. Y más allá de las bromas de sus compañeros, dice que prefiere la ropa deportiva porque es tan “elegante” como lucir unos jeans.

¿En qué momento le llega esta convocatoria?

Sinceramente, no esperaba que llegara en este momento. De la Federación Colombiana ya me habían hablado hace un tiempo para decirme cómo son los procesos de convocatoria. De cualquier modo, estoy feliz y orgulloso.

¿Y por qué fue una sorpresa para usted este llamado?

Porque ya estaba el grupo armado, el que terminó jugando las eliminatorias. Entonces, no sé si es el momento ideal, soy un jugador joven, tengo mucho que aprender. Aunque seguramente, si las cosas salen bien, todos dirán que fue un acierto mi citación. Yo voy a poner todo mi profesionalismo, porque la selección se está preparando para un campeonato importante como es el Mundial.

Y a propósito de esta clasificación, ¿no lo ilusiona esta convocatoria, teniendo en cuenta que Brasil está a la vuelta de la esquina?

La ilusión siempre estuvo, como lo está para cualquier jugador representar a su país, vestir la camiseta de la selección en un Mundial. De ahí que se pueda dar… Hay variables, compañeros que están trabajando hace tiempo. Obviamente, sería un sueño cumplido.

¿Se puso a pensar que la última vez que Colombia jugó un Mundial usted tenía cinco años y Faryd Mondragón era el arquero de aquella selección? Hoy será un compañero más.

La verdad, a partir de mi debut me han pasado cosas que no me imaginaba que llegaran tan rápido. Como el caso de Mondragón, por ejemplo, o me ha tocado cambiarme en el mismo camerino que Trezeguet, un jugador que siempre elegía en la Play Station. Yo trato de aprovechar al máximo estas oportunidades, aprender y crecer.

¿Quién le avisó que iba a ser convocado?

Primero, recibí un email. Después, el llamado de la Federación. Luego se comunicó conmigo ‘Teo’ para felicitarme. Y más tarde, mis padres. Yo no le avisé a nadie. Ellos se enteraron. Soy muy reservado en ese aspecto.

¿Teófilo Gutiérrez le habló de la selección?

Sí, claro. Me dijo que esperaba que las cosas me salieran bien, que fuera a jugar cada partido con las mismas ganas que lo hago acá, en River Plate. Sus consejos son importantes, como los de toda la gente grande. Ellos vivieron etapas que uno todavía ni empezó a transitar. La experiencia es clave.

Y hablando de gente experimentada, en esta convocatoria no está Mario Yepes, pero sí Cristian Zapata y Luis Amaranto Perea. ¿Esos son los espejos en los que puede reflejarse?

Son jugadores que tienen cierta trayectoria, están haciendo las cosas bien. Zapata está en un muy buen momento en Milan. Amaranto tiene un recorrido muy importante. Son dos personas que me pueden aportar mucho. También hay otros jugadores que saben bastante de fútbol. No soy un creído. Me faltan cosas por aprender y espero hacerlo al lado de estos futbolistas tan reconocidos a nivel mundial.

¿Y ya tuvo la oportunidad de conversar con José Pékerman?

Cuando vino a Buenos Aires con la selección para jugar contra Argentina, tuve la posibilidad de conocerlo. Tenía una muy buena impresión de él. Sus antecedentes en Argentina, el trabajo que hizo con las juveniles, primero, con la mayor después… Sabía que era un buen técnico, con recorrido. Tuvimos una charla normal de fútbol, no me había dicho que me iba a convocar, me habló de lo que necesitaba un jugador, más allá de sus condiciones: profesionalismo y respeto, sobre todo.

En algún momento se habló de la posibilidad de que vistiera la camiseta de Argentina, ¿a usted le pasó esa idea por la cabeza?

Fue un rumor falso. No sé cómo se creó. Igual, no me molestó por el hecho de que sea Argentina. Yo tengo mucho que agradecerle a este país, es el que me acogió. Y no sólo le debo mucho por mi carrera deportiva, sino también por mi vida social. Ahora, que se digan esas cosas sin saber si son ciertas, es algo que no me cae bien. Como también, que haya una cuenta de Twitter que no me corresponde. No, nunca se me pasó por la cabeza jugar para Argentina.

Debutó en abril y tuvo un pico muy alto en su rendimiento, pero en estos últimos partidos no jugó al mejor nivel. ¿A qué se debe?

Yo siempre trato de hacer las cosas de la mejor manera, depende de cómo se desarrolle el juego, pues no somos máquinas. Yo me veo bien, en un nivel normal. De hecho, creo que soy un jugador como cualquier otro, que se sacrifica y trata de rendir.

Hace un tiempo dijo que no se sentía tan crack. ¿Qué clase de jugador se considera?

Como le digo, un jugador normal, con sus virtudes y con defectos. Hay cosas que hago bien, otras que no me salen, uno entrena para corregir las falencias, para mejorar. Me considero menos de lo que la gente dice. Tienen un concepto muy alto. Pero es normal que haya apreciaciones buenas y malas.

¿Cómo hace para sacarse de la cabeza que su pase vale 10 millones de euros? Al menos eso es lo que dice el presidente de River.

Es algo difícil de asimilar, porque la gente habla de millones y piensa que tú vales tanto… Yo estoy contento de estar acá y no tengo por qué desesperarme. Quiero jugar un tiempo más en River.

Pero en Europa se habla mucho de su pase al Barcelona.

Yo trato de tener calma al respecto. A mí, hasta que me digan que me voy, estoy tranquilo. Además, son todos rumores. Yo no puedo tener la cabeza en eso. Tengo que pensar en hacer lo mejor para River y punto.

Quedaron afuera de la Copa Sudamericana y es imposible que ganen el Torneo Inicial. ¿Cómo va a encarar River este último tiempo?
Como siempre, con profesionalismo, porque esta camiseta es muy grande.

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