Tres claves para darle la vuelta a la derrota frente a Chile

La selección Colombia tiene mucho por corregir si quiere llegar a la final de la Copa América. Mejorar la defensa y profundizar su juego por las bandas, tareas urgentes.

José Pékerman, técnico de la selección Colombia. / Efe

Pocas veces el técnico José Néstor Pékerman se equivoca en la planificación de los partidos. Estudioso y meticuloso, el seleccionador colombiano suele acertar en la lectura del equipo rival. De ahí que sus números al frente del equipo sean positivos.

Pero ocurre también que al profe Pékerman no parece gustarle hacer tantos cambios. Claro, a excepción del partido contra Costa Rica en la primera fase de la Copa América en curso, en el que se le dio por cambiar toda la escuadra, con la idea de que había que rotar al equipo y aprovechar que ya estaba clasificado para mirar el desempeño de nuevos talentos y sacar cuentas sobre las verdaderas variantes de las que dispone para encarar la fase final de la eliminatoria a partir de septiembre.

Salvo ese partido, Pékerman es un hombre de pocos cambios. Se la juega por la suya y estadísticamente está probado que solo acude a las variantes promediando el minuto 60 de cada encuentro.

Teniendo eso claro y ante la necesidad de darle la vuelta a un partido que al término de los primeros 45 minutos está perdiendo 2-0 frente a Chile vale la pena preguntarse qué se puede esperar de la selección para ese definitivo segundo tiempo en su intención de llegar a la final del certamen.

Tiempo tuvo de sobra para pensar. Los quince minutos de descanso se convirtieron en esta ocasión en dos horas y media debido a una amenaza de tormenta. Todos los analistas, comentarista y los aficionados se transformaron durante dicho espacio en técnicos de fútbol. Replicas de Pékerman que creían tener el secreto para cambiar el rumbo del partido.

Pero mirándolo de manera desapasionada y reconociendo las fortalezas del rival- viene de golear 7-1 a México- hay ciertas modificaciones sobre las cuales existe consenso y que vale la pena revisar ahora, cuando aún se puede hacer algo.

La primera es buscar el equipo tenga la solidez defensiva que mostró contra Perú y no el nerviosismo y el desorden de los primeros 15 minutos del partido en curso. Fue en ese lapso, solo el cuarto de hora inicial, en el que Chile se montó en el marcador aprovechando la lentitud de Fabra y la falta de brújula en un despeje de cabeza de Cuadrado (para el primer gol, de Aránguiz). También en los primeros quince minutos un saque largo del arquero Bravo puso en evidencia la agilidad de Alexis Sánchez (y la falta de pericia de Arias para controlarlo) en una jugada que terminó en el segundo gol.

Pero no basta con mejorar la defensa. Hay que poner en práctica una segunda estrategia: aprovechar el juego por las bandas. Es indispensable buscar el juego en profundidad. Esto, si se quiere aprovechar más a Cuadrado y a Cardona. Pero resulta que Cuadrado y Cardona son, precisamente, dos de los jugadores más cuestionados de este prolongado partido. Así que una tercera estrategia sería cambiarlos para la etapa complementaria. Marlos Moreno, Dayro Moreno y Carlos Bacca son alternativas de gran utilidad en ocasiones como esta.


Claro, falta ver con qué sale Chile. Hacer cambios para mejorar en la parte ofensiva implica que Colombia deba adelantar sus líneas y salir a buscar el partido con decisión. Y eso implica riesgos. Chile lleva ya 16 goles en la Copa América y sus delanteros ya demostraron, dos veces en este partido, que no están para desaprovechar oportunidades. Ojalá la tormenta pase pronto. Y las fuertes lluvias también.