¿Un año de transición en el Chelsea o el final de un ciclo?

Apenas queda poco más que el recuerdo de la temporada en que el equipo de Londres se proclamó campeón de Europa en 2012. Muchos de los jugadores de entonces han abandonado la nave Blue.

El equipo londinense perdió el miércoles contra el PSG. Foto: AFP

La eliminación del Chelsea en los octavos de final de la Liga de Campeones el miércoles certificó el 'annus horribilis' del conjunto londinense, que ha pasado en unos meses de conquistar la Premier League a quedar sin apenas retos para los tres meses que restan de competición en este curso.

El Chelsea, décimo en la clasificación liguera, tiene casi imposible disputar la próxima edición de la máxima competición continental la próxima temporada, algo que no ocurre desde la temporada 2002-2003, con el italiano Claudio Ranieri en el banco, y antes de que el magnate ruso Roman Abramovich se hiciese con la propiedad del club en 2003.

Apenas queda poco más que el recuerdo de la temporada en que el Chelsea se proclamó campeón de Europa en 2012. Muchos de los jugadores de entonces han abandonado la nave Blue.

El sustituto del técnico interino Guus Hiddink, que podría ser el seleccionador italiano Antonio Conte según los medios británicos, deberá levantar desde los cimientos un edificio semiderruido.

El también italiano Carlo Ancelotti conquistó la Premier en 2010, nada más llegar a Stamford Bridge sustituyendo a Hiddink, que también ejercía como interino por aquel entonces, pero en aquella época jugadores 'de club' como el marfileño Drogba o Frank Lampard y Ashley Cole conformaban la columna vertebral del equipo.

Unos meses movidos

En los próximos meses su renovación debe ser más profunda, pero estará limitada por el fair-play financiero que impone la FIFA, y por la pérdida de atractivo para los grandes futbolistas que quieren destacar en la Champions.

"El Chelsea ha entrado en una fase de transición", aseguró Hiddink. "Los jugadores deben ver cómo reencontrar el nivel al que están acostumbrados y recuperar el terreno perdido", definió la situación el exseleccionador de Holanda.

Pero los asuntos espinosos se acumulan. Eden Hazard desencadenó el linchamiento mediático tras intercambiar su elástica con Di María en el descanso del duelo del miércoles.

El final se temporada será largo para el que fuera designado mejor jugador de la Premier la temporada pasada, que es una sombra de lo que fue hace unos meses. El joven belga de 25 años, sobre el que se iba a edificar el Chelsea del futuro, podría abandonar el club londinense al final de la actual temporada, con París y Madrid como posibles destinos.

Los problemas físicos del delantero español Diego Costa son otro motivo de preocupación para Hiddink, que arriesgó no obstante dándole entrada en el once inicial ante el PSG.

Todo ello en un grupo moralmente hundido tras 18 meses a las órdenes de Mourinho. Pese a que las sufridas ante el París Saint Germain en Liga de Campeones son las únicas derrotas en los 17 partidos disputados por el Chelsea desde que Hiddink tomó en diciembre las riendas del equipo en sustitución de José Mourinho.

Los Blues tendrán el sábado la oportunidad de digerir el mal trago de su eliminación europea en los cuartos de final de la FA Cup, donde se enfrentan al Everton. Levantar ese trofeo no cambiaría la percepción de una decepcionante temporada, pero podría aminorar la intensidad de las medidas para enderezar el rumbo.

Esa es la única tabla de salvación para Hiddink, que tendrá la misión en los meses que le restan de contrato de levantar la moral de su tropa, que aún deberá medirse al Leicester, Tottenham y Manchester City.