Un día difícil en el fútbol argentino

Este lunes hubo una amenaza de bomba en la AFA y se habló sobre la posible salida de Luis Segura, presidente de la Asociación.

Luis Segura, presidente de la AFA.

Si algo le faltaba a la AFA este lunes era una amenaza de bomba y una novela en torno de Luis Segura, su presidente. Y así fue. Curiosamente todo se confabuló para que la Asociación del Fútbol Argentino viviera uno de sus peores días. Primero la policía tuvo evacuar el edificio de la calle Viamonte, en Buenos Aires, donde funciona la Asociación del Fútbol Argentino, debido al aviso de un anónimo sobre un posible artefacto explosivo en la sede y después se habló sobre la salida de su dirigente.

La AFA, en una profunda crisis visibilizada en diciembre pasado, con el bochorno de una elección frustrada por errores en el conteo de votos, en los últimos tiempos se partió en dos: un sector encabezado por el presidente de Independiente, Hugo Moyano, quien es apoyado por los clubes chicos, del ascenso y del Interior; y otro liderado por las dos instituciones más grandes del país, Boca y River (con sus titulares respectivos, Daniel Angelici y Rodolfo D''Onofrio), que impulsan la creación de la Superliga.

Por esta crisis esta asociación corre el riesgo de que la Fifa tome notificación formal del rechazo de la AFA a la intervención de un "Comité de Regularización" y, según la interpretación que haga de esta negativa, pueda determinar la prohibición a clubes y seleccionados del país para jugar competencias internacionales. Debido a todo esto y a la investigación que la juez María Romilda Servini de Cubría encabeza por un posible desvío de fondos a través del Fútbol Para Todos contra Luis Segura, se informaba que el expresidente de Argentinos Juniors dejó su cargo por intermedio de un escrito.

No obstante, el dirigente claro cuando fue preguntado sobre su renuncia: "en absoluto", respondió. El mandatario dijo que se mantendrá en el cargo hasta el día de finalización de su mandato, que será el próximo jueves 30. También señaló que no pudo reunirse con la jueza María Servini de Cubría. "No sé de dónde salió eso (por el rumor de su renuncia). Hay que preguntarles a los que lo dijeron", agregó.

Más temprano el dirigente se había negado a hablar ante los periodistas cuando la AFA fue evacuada por una amenaza de bomba. "No hablo. No hablo", fueron las palabras  , quien se había regresado antes de la final de la Copa América por la amenaza de intervención de la AFA y la comunicación de la FIFA. "Por favor, saben que yo siempre los atiendo, pero ahora no quiero hablar", repitió Segura ante la insistencia de los medios.

En la mañana de este lunes la policía cerró la calle Viamonte a la altura 1300 por una amenaza de bomba. A los periodistas que estaban parados en la puerta, según indicaron medios argentinos, les pidieron que despejen la zona por la amenaza. Mientras tanto, la Policía cortó el tránsito para que un escuadrón antibombas inspeccionara el edificio. Situación que terminó arrojando que sólo fue una falsa alarma.

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