Un fútbol potente y rápido

Tal vez la actual sea la mejor versión que se recuerde de la selección de Costa de Marfil, rival de Colombia hoy. Su técnico intentará recoger los frutos que no pudieron cosechar otros adiestradores, entre ellos el reconocido Sven Goran Eriksson.

Gervinho y Didier Drogba celebran el triunfo de Costa de Marfil sobre Japón. / AFP

A Costa de Marfil le falta un gran éxito internacional para ser reconocido como el mejor equipo africano de los últimos años. Presentes en las últimas tres ediciones de la Copa Mundo, los “elefantes” de Didier Drogba y Yaya Touré esperan ratificar ante Colombia su clasificación a la siguiente ronda de Brasil tras el triunfo obtenido ante Japón que les aligeró las cargas y los dejó con un prometedor futuro.

En Alemania 2006, cuando Drogba y los hermanos Touré, Kolo y Yaya, apenas insinuaban su categoría, fueron goleados por Argentina y eliminados prematuramente. En Sudáfrica tampoco pudieron ratificar su nivel, y como dicen que a la tercera va la vencida, ahora Costa de Marfil, con Drogba y Kolo en la puerta de salida, quemando sus últimos cartuchos, se acoge a una nueva generación de recambio que parece tener la llave para el futuro inmediato.

Drogba es el artillero histórico del equipo, con 60 goles, mientras que Kolo Touré, con 103 partidos, tiene el registro de jugador que más veces ha utilizado la camiseta nacional en partidos de serie A.

Rápidos y potentes

Tal vez esta sea la mejor selección de Costa de Marfil que se recuerde. El técnico actual intentará recoger los frutos que no pudieron cosechar otros adiestradores, entre ellos el reconocido Sven Goran Eriksson, que fracasó en Sudáfrica. Antes habían pasado Halihodzic y Zahoui, quienes terminaron enfrentados con los jugadores y perdieron la posibilidad de recolectar títulos internacionales pese a tener magníficas nóminas mal explotadas y con pobre manejo discrecional desde lo disciplinario.

El francés Sabri Lamouchi, su actual conductor (9 de noviembre de 1971) parece haber interpretado mejor que otros la relación que debe haber entre jugadores bien dotados técnicamente pero poco resueltos a cumplir libretos tácticos. Exfutbolista francés, con ascendencia tunecina y un amplio recorrido internacional, lo primero que Lamouchi hizo cuando agarró el equipo fue reunirse con Drogba y los hermanos Touré para pactar con ellos unas políticas de gobernabilidad.

La actual selección de Costa de Marfil tiene un fútbol potente y rápido, con jugadores de buen pie, generosos en el sacrificio, pero además convencidos de que tienen una gran posibilidad de avanzar por primera vez a la siguiente ronda.

Boubacar Barry, su portero, no es una maravilla, pero cumple su papel. En cambio los dos laterales, Aurier y Boka —en duda para jugar contra Colombia—, son bastante buenos. Aurier tiene la gran virtud de proyectarse al ataque y meter centros con “rosca” que desembocan en Drogba. Costa de Marfil viene de ganar a Japón con dos centros de Aurier y remates de Gervinho y Bonny. Boka le pega duro a la pelota y cruza bien la cancha en diagonal para explotar su remate desde fuera del área. También cobra tiros libres con mucha potencia.

Zokora y Bamba relegaron al veterano Kolo Touré a la suplencia, erigiéndose como titulares en el juego contra los nipones. La libreta de apuntes dice que tienen problemas en los relevos, que a veces juegan en línea y que son atacables cuando intentan sacar al equipo desde el fondo.

Buen medio campo

Con dos volantes de marca en línea, Serei Die y Tioté, delante de los cuatro defensores, barriendo el frente defensivo, los elefantes son hasta allí un equipo normal porque su gran potencia viene a partir del mediocampo en la gestión ofensiva. Serei Die y Tioté relevan la salida de los laterales y hacen el papel sucio.

Unos metros más adelante se ubica el mejor jugador de África en la última temporada, Yaya Touré, claro, expeditivo, inteligente, con magnífico remate de media distancia y una gran facilidad para tocar en corto y abrir el juego. El equipo parece recostarse en él, entregándole la pelota, buscando como rueda de auxilio para generar la salida y que él pueda mezclar y ligar el fútbol atacante.

Bien abiertos a las bandas, Gervinho por la derecha, también lo hace en determinados pasajes de los partidos volcado a la izquierda, y Salomon Kalou, con quien intercambia posiciones, son la fuerza del fútbol interior y desequilibrante de los elefantes. Abren la cancha y generan mucho juego.

Arsene Wenger llevó a Gervinho al Arsenal y parecía que había encontrado un diamante para pulir, pero el africano no respondió y terminó esta temporada en la Roma, donde explotó con su habilidad, potencia y sentido goleador. Gervinho es el mejor jugador, al lado de Yaya, de la selección africana, mientras que Kalou es un obrero trabajador y sacrificado.

Está en duda la presencia de Drogba, quien entró en el segundo tiempo ante los japoneses y coadyuvó a liquidar un partido que hasta entonces se encontraba enredado y que Costa de Marfil perdía. Drogba no marcó, pero su presencia fue un aliciente anímico para el equipo. Su peso mental, su liderazgo, están fuera de toda duda y su reemplazo, Wilfred, conocido como Bonny, emerge como una gran figura por sus rápidos movimientos y diagonales.

¿Cómo ganarle?

Sí, es un buen equipo, pero tiene debilidades defensivas, es atacable por abajo, a los volantes de marca les roban las espaldas y lo primero que debe hacer Colombia es pensar en que no se puede meter atrás, refugiarse, jugar con temor, pues si ellos tienen gol y potencia, Colombia también tiene cómo hacerles daño.

Hay que poner mucho cuidado en la banda izquierda de Colombia, donde Armero sufrirá con Gervinho, quien juega con perfil cambiado y atacará la pierna derecha del colombiano. Tiran centros a media altura y con “rosca”, anticipando en el remate. Los tiros libres los cobra Touré desde la izquierda y el centro con colocación, mientras que Boka remata desde la izquierda con potencia. Atacan masivamente, por oleadas, en los tiros con pelota quieta, fútbol preparado, pero les cuesta retomar posiciones. Cuando necesitan defender un resultado se vuelven “anchos” con tres volantes de marca, pues incrustan a Yaya en la primera línea.

Necesitan ganar para asegurar el paso a la siguiente ronda. Colombia también, por lo que se anticipa un partido de poder a poder, mano a mano, donde no se pueden cometer errores como regalar la pelota o perder la intensidad en la recuperación.

Sí, son buenos, pero no tanto como para creer que ya ganaron de camiseta.