Un Mundial más esperanzador

Antes de empezar a analizar el Mundial quiero volver a la ceremonia de inauguración, porque hay algo que sinceramente no entendí.

Brasil, incluido Neymar, no está fortalecida en cuál va a ser su idea. / AFP

Me sorprendió no haber escuchado a Caetano Veloso, Maria Bethânhia, la música de Vinicius de Moraes o la guitarra de Toquinho. Esa relación tan afectiva y tan maravillosa que el fútbol siempre tuvo con la música.

Más allá de eso, desde el punto de vista futbolístico, lo visto hasta ahora me deja algunas cosas agradables y otras no tanto. Hay que tener en cuenta que por ser el primer partido de cada una de las selecciones, siempre hay tensiones y nerviosismo.

Entre las buenas debo mencionar el partido de Italia e Inglaterra, que fue pausado, inteligente, inclusive, diría yo, con audacia, y con algunas revelaciones de jóvenes jugadores ingleses. Hicieron un buen partido, muy agradable y muy interesante. Lo demás no fue muy sorprendente.

A mí no me sorprendió Alemania, por ejemplo. Portugal es un equipo de buenos jugadores, pero siempre parece que va a ser, y hace muchos años que no es, ni siquiera cuando le tocó ser local. Alemania está muy consolidada con la idea, saben a lo que quieren jugar. Y la contundencia aparece desde lugares muy sólidos, no es una casualidad. Lo vi muy sólido en las declaraciones al entrenador (Joachim Löw). Dijo cosas muy claras. A los futbolistas les genera mucha seguridad saber a qué juegan y qué quieren.

Creo que Cristiano Ronaldo no encontró el lugar, le costó encontrar espacios para poder imponer sus condiciones, su velocidad, definición y habilidad. Tampoco encontró un equipo que a través de la tenencia de la pelota generara esos espacios; no pudo, no había lugar para Portugal. Cuando Alemania perdía la pelota parecía que eran 20 los jugadores que defendían. De todas las selecciones, la más compacta en los 90 minutos fue sin duda Alemania. Junto a Holanda fueron los que mejor fútbol ofrecieron.

A Brasil no le veo muy fortalecida cuál va a ser la idea. Debe definir si va a ser más arriesgado. Pero cuando yo digo arriesgar, digo arriesgar desde el conocimiento. Un loco que arriesga no sirve, se mata solo. Pero se necesita asumir en algún momento del juego esa actitud de riesgo, que la asumió con mucha claridad Alemania.

Debe apostar más al fútbol Brasil. Alguna vez (Jorge Luis) Borges dijo que la literatura era orden y aventura. Y el fútbol es lo mismo. Me parece que hay demasiada preocupación por el orden y poca capacidad para la aventura. Y hablo no sólo de aventuras individuales, sino también de aventuras colectivas.

En cuanto a España, yo creo que la prensa ha sido muy cruel con la selección tras el partido con Holanda. El resultado fue alarmante, pero el fútbol tiene circunstancias, cosas que ocurren. Y así como (Iker) Casillas fue uno de los más importantes en el Campeonato del Mundo pasado, ahora cometió algunos errores muy grandes, muy visibles. Cuando se equivoca el arquero la pelota termina dentro del arco, pero cuando se equivocan los otros jugadores el partido sigue.

Y Argentina... creo que cayó en alguna confusión en la previa del partido. Vaya uno a saber cuáles fueron las situaciones del análisis previo para modificar las estructuras del equipo. Seguramente que algo en la cabeza del entrenador había, pero evidentemente el partido no fue bueno. Pero así como hay una crítica por los errores, también veo una decisión en el segundo tiempo de modificar las cosas. Argentina se topó con un adversario que planificó bien el partido. Pese a verse desfavorecido al estar perdiendo a los dos minutos por un gol en contra, Bosnia no se desesperó y trabajó el partido. Pero apareció la magia de Lionel Messi, que no había aparecido, y le dio el resultado que puede tranquilizar, porque a partir de ahora los dos próximos partidos son demasiado fáciles para Argentina.

Los equipos sudamericanos en general no jugaron bien. Colombia estuvo correcta, ante Grecia siempre es complicado. Ganó bien, pero creo que puede jugar mucho mejor; no tuvo el brillo que puede tener. Y una decepción fue Uruguay, un país que siempre da batalla. Es tan competitivo el futbolista uruguayo que me asombró realmente lo que ocurrió ante Costa Rica. A la selección uruguaya la vi muy sentida, muy tocada ante la primera adversidad. Y esto lo pagó con una derrota. Será bastante difícil recuperar esto ante los otros adversarios que tiene, que son de primer nivel, pero siempre Uruguay nos acostumbró a dar sorpresas. En cuanto a Costa Rica, para muchos fue una sorpresa, pero yo no creo. Siempre jugaron bien y ahora me parece que armaron un equipo que no va a ser fácil para nadie.

Para finalizar, creo que hay que recordar que ha habido mundiales en los que en los primeros partidos era tanta la decepción que ni siquiera nos quedaba la ilusión de que algo pasara. Este Mundial, en cambio, es más esperanzador. Pero habrá que ver cómo sigue todo y cómo crecen algunos grandes equipos que están obligados a crecer.