Un Mundial muy entretenido

Este Mundial viene resultando, por su comienzo, uno de los mejores. Está transitoriamente eliminado el aburridor empate a cero goles.

Andrea Pirlo, la figura insignia de la selección de Italia

Goles de todos los calibres y para gustos exigentes. Me voy quedando por ahora con el de Van Persie a España y el del tico Campbell. Y ni hablar de la velocidad aplicada en el triunfo de los de Costa de Marfil. En un abrir y cerrar de ojos, la presencia de Drogba, quien apenas jugó 28 minutos, alcanzó para un triunfo que nos puso mano a mano en el próximo juego con ellos.

Quiero destacar, sí, cómo algunos jugadores ingresan a justificar su calidad. Tal es el caso de Andrea Pirlo. Quizás a sus 35 años esté pensando en cómo manejar el ocaso de su estupenda carrera. Hace poco, Juventus extendió su vínculo laboral, porque no solamente como capitán, sino por su trascendencia en cualquier plantel que integra, es fundamental. En la victoria sobre Inglaterra ofreció una aplaudida gestión de cómo manejar desde el medio campo un juego. Hizo pausa en medio del afán de muchos. Distribuyó juego a derecha e izquierda. Engañó a sus contrarios dejando pasar el balón para que Marchissio anotara el primer gol, y remató su gestión en un muy bien cobrado tiro libre directo que rebotó en el horizontal.

Pirlo es de esos jugadores que en cualquier época uno nunca quisiera que desaparecieran. Mientras exista esa clase de jugador, el fútbol ofrecerá un atractivo único.

Me alegro por Jorge Luis Pinto y su gestión como técnico en Costa Rica. Hace casi 40 años lo conozco y sé sus inquietudes para ejercer ese oficio. Compartimos en el Mundial de 1978 en Argentina las vivencias, en compañía del maestro Alejandro Bonilla. Fue en el Unión Magdalena, que creó al lado de Perfecto Rodríguez, un simpático y dicharachero jugador y técnico que pasó por Colombia, donde comenzó su trabajo, recorriendo el camino completo para un director técnico.

Desde preparador físico, pasando por asistente de construcción, cuando Santa Fe estuvo en el parque de La Florida, pendiente de los mínimos detalles para comodidad de los jugadores. Estuvo en Perú, fue a Costa Rica y hoy, así sea transitoriamente, es noticia en este Mundial. Es una persona, hecha a pulso como se dice. No fue jugador profesional, aunque sí un técnico profesional en todo el sentido de la palabra. Y frentero como buen santandereano que es.