Un rey estrellado

Una España desdibujada ya no podrá revalidar su título mundial. El encargado de acabar con la ilusión fue Chile, que se clasificó a la segunda ronda.

Fernando Torres, Andrés Iniesta e Iker Casillas, actuales campeones del mundo, se despiden de Brasil 2014. / EFE

No había pasado el duro golpe propinado por Holanda, cuando de nuevo el terror se apoderó de España. No fueron los ibéricos quienes sacaron a relucir la furia roja, sino Chile, un equipo que, más que figuras, tiene jugadores obreros y demostró que tácticamente es uno de los rivales a vencer. Con un contundente 2-0 en contra, el campeón reinante dejó su trono un día antes de que su rey, Juan Carlos I, abdicara para darle paso a Felipe VI. Un día para el olvido en la historia del fútbol español.

Chile se demoró 64 años para tomar revancha contra los españoles. En el Mundial de 1950, los ibéricos los vencieron en el mismo estadio, el Maracaná, por el mismo resultado. Pero en esta ocasión, Alexis Sánchez, Claudio Bravo, Charles Aránguiz, Arturo Vidal, Mauricio Isla y Eduardo Vargas opacaron a quienes fueron ídolos en Sudáfrica 2010 y hoy tildados como la gran decepción de la Copa Mundo. No valió la magia de Iniesta, la seguridad de Casillas —que parece haberla dejado en casa en este torneo—, la férrea defensa de Sergio Ramos ni los goles —que nunca llegaron— de Diego Costa y Fernando Torres.

“Ole, Ole, Ole; Chi, Chi Chi: Chile; eliminados, eliminados, eliminados”, eran las palabras que se escuchaban en las gradas del mítico Maracaná, que estaba repletas de chilenos, que desde que se cantó el himno demostraron que eran locales. Ellos fueron los testigos de una hazaña y de cómo se derrumbaba el imperio que por seis años había construido Luis Aragonés y que luego fue moldeado por Vicente del Bosque. El primero, al frente de la selección española, ganó la Eurocopa 2008 y el segundo obtuvo la Copa del Mundo y el Eurocopa 2012.

La fiesta de los australes comenzó en el minuto 20, cuando el volante de la roja Xabi Alonso perdió un balón en el mediocampo. Alexis Sánchez y Vidal realizaron una triangulación perfecta que terminó en un centro de la muerte. El balón lo recepcionó Vargas, el delantero del Valencia español, quien con un enganche logró enviar el balón al fondo de la red. Pero el éxtasis total llegó a los 43’, luego de que Casillas dejara un rebote en el área —tras un tiro libre de Alexis Sánchez— que fue aprovechado por Charles Aránguiz, quien con un puntazo selló el 2 por 0 final.

En la segunda parte, España, con poco fútbol y ganas, intentó salvar su honor. Nada salió bien para el conjunto ibérico. Un pésimo partido de Pedro, David Silva y Diego Costa, combinado con la imprecisión del mediocampo y la defensa, hizo que Chile creciera en fútbol y confianza y amenazara en varias oportunidades el arco de Casillas.

Un fenómeno extraño se ha dado desde 2002 para equipo europeos que llegan como campeones a un Mundial. Francia, que salió victoriosa en su territorio en el 98, quedó eliminada en primera ronda. Lo mismo sucedió con Italia en 2010, que tras ganar la Copa Mundo en Alemania 2006, se fue por la puerta de atrás de su grupo al quedar última. Y hoy España repite la historia.

El grupo B está definido. Mientras España y Australia jugarán el partido de la honra, Chile y Holanda definirán quién se quedará con el primer lugar, ya que lo más probable es que el que pierda se vea las caras con el anfitrión Brasil. Un partido a muerte, en el que dos de los grandes técnicos que ha dejado ver esta Copa del Mundo se enfrentarán. Louis Van Gaal y Jorge Sampaoli sacarán a relucir lo mejor de sí, porque ambos utilizan el esquema que hoy en el Mundial ha dado más resultados: el 5-2-3.