Una batalla entre campeones

Este martes a las 11 a.m., Italia y Uruguay se enfrentarán en un duelo a muerte. En caso de perder o empatar, los charrúas deberán despedirse de la fiesta mundialista.

Mario Balotelli, delantero de la selección italiana y Luis Suárez, atacante charrúa. / EFE

Del Uruguay que jugó frente a Costa Rica queda muy poco. Esa selección deslucida, débil en ataque, lenta en defensa y con un medio campo escaso de ideas, ha ido desapareciendo paulatinamente. El fútbol contra los ticos, se sabe, fue una decepción. Pero otra cosa muy distinta fue el que mostró ante los ingleses. Ese día los charrúas volvieron a crecer. Volvieron a correr con bravura, con temple. Como lo han hecho en sus últimos mundiales. Y ganaron. Con dificultad, pero ganaron. Acaso por el regreso de la estrella del Liverpool, Luis Suárez. Su presencia, entonces, fue fundamental. Porque le imprimió valor a su equipo, porque demostró una vez más su olfato goleador.

Él, de nuevo, ya recuperado de la operación de meniscos, estará hoy en Natal, en el Estadio das Dunas. Será, como varios de los que habrá esta semana, un partido trascendental. A muerte. El que pierda, entre la Uruguay aguerrida y la táctica Italia, irremediablemente deberá abandonar el Mundial. El que gane, claro, pasará a segunda ronda y se enfrentará a Colombia, a Japón o a Costa de Marfil.

Pero hacerle frente a un conjunto comandado por el gran Andrea Pirlo, con su experiencia y con su espléndida visión de juego, será un desafío colosal. Aunque no esté Daniele de Rossi, Italia sigue siendo un onceno excepcional. Así tampoco haya podido vencer a los de Jorge Luis Pinto, así no haya logrado quebrar su defensa cerrada y férrea. Ya demostró su buen fútbol cuando les ganó 2-1 a los ingleses. Además, a los europeos les basta con empatar para poder avanzar a la siguiente fase. Y eso, en buena medida, es un parte de tranquilidad. Sin embargo, como lo han repetido, saldrán a ganar.

“Este es el partido más importante de mi carrera —dijo Cesare Prandelli, director técnico de Italia—. Yo sólo pienso en que vamos a clasificar. Vamos a estar concentrados sólo en la victoria. No quiero que mi equipo salga a buscar el empate, no pensamos en ello porque no quiero sufrir. Intentaremos marcar goles desde el inicio”.

Eso mismo intentarán hacer los charrúas. A ellos lo único que les sirve es vencer. La goleada que les propinó Costa Rica los dejó con una abultada diferencia de goles en contra.

“Es obvio que vamos a jugar con presión, porque de los tres resultados posibles sólo nos sirve uno, pero no jugaremos desesperados ni nada por el estilo. Tengo un grupo que está acostumbrado a resistir la presión y que responde ante ella de buena manera”, afirmó el seleccionador de Uruguay, Óscar Tabárez.

Y pese a que Diego Lugano, el capitán, también deba ausentarse, Tabárez tiene dos armas infalibles: el eficaz Suárez y el que podría ser su mejor acompañante: Edinson Cavani. Los dos son una pareja mortal, capaz de colarse en cualquier sistema defensivo.

Eso lo saben de sobra los europeos, que seguramente harán lo posible por bloquear su juego. En palabras del mismo Prandelli, “son futbolistas modernos, que saben cómo atacar, se complementan muy bien y hay muy pocos como ellos. Estamos en una situación complicada, pero con actitud, fuerza y coraje debemos recuperar nuestros valores”. Aún no los han perdido.