Una nueva batalla táctica en España

El clásico del fútbol español presenta este sábado (11:00 a.m. Espn) una nueva batalla táctica entre Gerardo Tata Martino y Carlo Ancelotti.

Carlo Ancelotti, técnico del Real Madrid, y Gerardo Martino, del Barcelona. / AFP

Martino tiene claro a qué jugará en el Camp Nou; Ancelotti debe decidirlo. El Barcelona saldrá por el control de balón, a presionar y minimizar las virtudes del rival. El Real Madrid debe decantarse por si recordar las artimañas que tan buen resultado acabaron dándole a José Mourinho o romper con ese pasado reciente para apostar por su habitual dibujo ofensivo.

Martino mostró en Newell’s un gusto exquisito por el balón. Esas características, algunas tan allegadas a Pep Guardiola, condujeron a la directiva del Barcelona a apostar por su llegada cuando la enfermedad contra la que lucha estoicamente Tito Vilanova le impidió seguir al frente del equipo de su corazón.

Tata llegó con referencias futbolísticas de alto nivel. Búsqueda continua de posesión, presión asfixiante sobre el rival, ocupación de espacios en ataque, llegada de laterales a línea de fondo, gusto por el toque. El salto de calidad en el cambio de cromos del club argentino al Barcelona, invitaba a pensar en el regreso de la excelencia en la que instaló Guardiola al club.

Sin embargo, en los inicios de una nueva etapa, Martino ha capeado la crítica más exigente. Soportó el debate de cambio de estilo por la aparición de algún pelotazo en largo desde los centrales y sólo el tiempo dará o quitará razones. Tras dos empates (Osasuna y Milan), un triunfo en el clásico reforzaría sus ideas. Hasta el momento mostró personalidad para rotar a sus jugadores.

Ancelotti ha tardado más tiempo en tomar la medida a su nuevo equipo. Para ello regresó a su idea inicial, con el 4-3-3 de pretemporada que comenzó a modificar con la valentía de juntar en el mismo once a Isco Alarcón, Luka Modric y Mesut Özil. Prometió espectáculo ofensivo en su presentación y es una frase que le persigue.

La venta de Özil y el fichaje del galés Gareth Bale volteó de nuevo las ideas de Ancelotti ya en plena competición. Sobre la marcha cambió su mensaje. De ser protagonista y querer siempre la posesión, a anunciar que se puede llegar a la portería rival en tres toques y que, como buen italiano, no renuncia al contraataque. El Real Madrid regresa al punto de partida y en el Camp Nou puede ser su mejor arma.