Una Supercopa de Europa incierta para Madrid y Sevilla

Las bajas marcan al grupo de Zidane ante un conjunto andaluz en plena mutación.

Real Madrid enfrenta al Sevilla en la Supercopa de Europa. Foto: AFP

"Tú nos llevaste a Trondheim y tú fuerza nos hará ganarla. Ánimo Coke". Así rezaba la pancarta con la que los jugadores del Sevilla saltaron al terreno de juego del pequeño y coqueto Lerkendal Stadium. El mensaje es evidente en apoyo del que fuera su compañero, lesionado de gravedad en su primer partido con el Schalke. Por más que el Sevilla mute cada verano, y este mucho más, los veteranos del vestuario andaluz quieren mantener el espíritu que ha permitido al conjunto andaluz alcanzar su final número 15 de la última década. Por encima de la amalgama de argentinos, españoles, franceses, brasileños y ucranianos que componen la plantilla del Sevilla debe prevalecer el espíritu competitivo de un grupo que ansía el título en su tercera Supercopa de Europa consecutiva. Ningún equipo jugó antes de forma seguida tantas finales de esta competición.

Vitolo, Carriço, Iborra y Pareja son los guardianes de la esencia del Sevilla. Junto a Coke, dominaban el vestuario del conjunto andaluz y alimentaban ingredientes básicos en el grupo, como el buen rollo, el compañerismo y la honestidad. Un espíritu al que acompañará ahora una nueva idea futbolística encarnada en Jorge Sampaoli. "Quiero un Sevilla rebelde y valiente. No me gusta que me dominen, nunca. Ni el Madrid ni el Barcelona. Un equipo con gran ilusión, que defiende una idea más allá de cómo vaya el resultado. Quiero que actuemos de esa forma más allá de que nos dispongamos con un sistema táctico o con otro", afirmó Sampaoli, el técnico que se aferra a una idea y que necesita tiempo para cambiarle la cara a este Sevilla. El equipo, realmente, es una incógnita. No parece muy claro que Sampaoli juegue con una defensa de tres, como hizo con Chile ante España en el Mundial de 2014, pero sí se verá a un equipo ambicioso, que buscará al Madrid en su campo. Una apuesta arriesgada, sin duda.

"La filosofía ganadora no debe cambiar. En la idea de fútbol estamos trabajando para acostumbrarnos lo más rápido posible. Y creo que vamos bien", aclara Iborra, recién nombrado primer capitán del conjunto andaluz.

Hace mucho tiempo que el Madrid instaló la filosofía ganadora en su ADN. La Supercopa de Europa es la primera prueba que aparece en el camino de un equipo que paga el triunfo de Portugal en la Eurocopa. Sin Pepe ni Cristiano, lesionados, tampoco actuarán Kroos ni Bale, que apuran su preparación en Madrid. Al mismo tiempo, es baja el meta Keylor Navas. Un buen número de ausencias que, no obstante, no deben suponer una excusa para las excelentes prestaciones que puede ofrecer la plantilla madridista. "Tenemos un grupo muy completo y hemos trabajado muy duro para preparar esta final". Así se expresó Sergio Ramos, líder de un Madrid, que siempre se impuso al Sevilla cuando se encontraron en Europa. En los cuartos de final de la Copa de Europa de 1958 y en la final de la Supercopa de 2014, en Cardiff.

El crecimiento de Morata

"Como me pasó a mí, Morata ha crecido muchísimo en la Juventus. Y lo veo bien, preparado, trabaja mucho y escucha. Está preparado para el reto que tenemos por delante: una temporada que será muy dura para nosotros". Así alabó Zidane el trabajo que viene realizando el delantero internacional con España. El entrenador francés tuvo el detalle de no referirse a las bajas, ya programadas, con las que el Madrid afronta el partido. Es el momento de Morata porque Zidane no quiere arriesgar con Benzema y porque, en definitiva, confía en los jugadores con los que ha venido preparando el partido. El propio Morata, Casemiro, Isco o James serán los encargados de olvidar a tanto ilustre.

Con la bella ciudad de Trondheim como testigo, la Supercopa de Europa abre la temporada con un pronóstico algo incierto. "El Madrid es favorito, siempre", afirma Vitolo. "Pero nosotros no estamos aquí por estar", añade. Con valentía y un presumible mejor tono físico, el Sevilla reclama su trozo de gloria.