La violencia también hace presencia en el fútbol peruano

Cuatro hinchas heridos en un partido de segunda división ponen bajo alerta a las autoridades peruanas.

Cuatro hinchas heridos de bala tras un partido de segunda división y dos duelos de primera suspendidos por falta de seguridad en las tribunas, pusieron bajo las luces que la violencia sigue siendo la cara más notoria del fútbol en Perú.

Los heridos se registraron el domingo durante una batalla campal entre ‘barras bravas’ al finalizar el duelo entre Walter Ormeño y el Sport Boys del puerto del Callao, que acabó 1-1.

La chispa que encendió la pelea fue el robo de la banderola del club Ormeño por parte de hinchas del Boys, lo que originó que los aficionados locales los persiguieran y atacaran a balazos, además de con piedras y palos, para recuperar el símbolo de su barra.

Los canales de televisión limeños difundieron este lunes imágenes de la pelea donde se aprecia a una persona joven disparar varias veces con una pistola hacia el bus donde estaban los hinchas del Sports Boys que regresaban a Lima.

La violencia dominical también alcanzó a dos partidos de primera división, donde el más grave incidente se produjo durante el choque entre el local Melgar y el limeño Sporting Cristal, que se suspendió a los 55 minutos cuando una piedra lanzada desde la tribuna le cayó a un juez de línea.

Los hinchas de la barra brava del Melgar lanzaron al campo además piedras al jugador de Cristal, Eduardo Uribe, quien escapó por centímetros de ser impactado.

El domingo, las autoridades deportivas suspendieron también el partido entre el líder de la liguilla A, Universitario, y el colero José Gálvez, que no se disputó porque la policía alegó falta de seguridad en el estadio Monumental del cuadro estudiantil.

A esta situación de vandalismo, se agrega la sanción de la FIFA contra Perú, que deberá jugar a puerta cerrada ante Bolivia su último duelo por las eliminatorias sudamericanas previsto para el 15 de octubre en Lima.